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ABC. VIERNES 2 D E FEBRERO D E 1934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G ¿gk AYER CONTINUO L A VISTA D E L A CAUSA POR LOSSUCESOS EN SEVILLA E l fiscal retira Ja acusación para Madrid 2, 2 madrugada. L a primera parte de l a sesión de ayer mañana se ha dedicado a. la lectura del escrito de calificación definitiva presentado por el señor fiscal, que copiamos a continuación, y dice a s í A l a Sala. E l fiscal de l a presente causa, que se sigue por rebelión militar contra el general de división D Manuel González y González: y otros, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 732 de l a ley de E n juiciamiento Criminal, modifica sus conclusiones provisionales, formulando como definitivas las siguientes: Primera. C o n el propósito de secundar en Sevilla un movimiento contra el Gobierno y las Cortes el entonces general de Carabineros, teniente general D José Sanjurjo, marchó en automóvil des. de Madrid a dicha capital andaluza en l a tarde del 9 de agosto de 1932 y una vez en ella, a l a que llegó en las primeras horas de l a madrugada del 10, e instalado en un chalet llamado Casablanca, propiedad de doña Pilar Carvajal, marquesa de Esquivel, requirió, mediante orden escri ta, la presencia del teniente coronel jefe de las fuerzas de l a Guardia civil, D Antonio Verea Bejarano, quien con el también teniente coronel encargado accidental de l a Subinspección, Sr. Ranzán García, se personó en dicha residencia, recibiendo el primero de dichos jefes órdenes relativas a servicios que habían de practicarse cotí sus fuerzas, y marchando el segundo a l a Subinspección a desempeñar el servicio que le era propio, después de escuchar del propio general Sanjurjo que se había constituido en M a d r i d un nuevo Gobierno en cuyo nombre y por su designación se hacía cargo de l a Capitanía General de Andalucía. Ninguno de los dos jefes citados realizó gestión alguna, aparte de una infructuosa llamada telefónica del primero para enterar al gobernador civil de la novedad, comprobando al mismo tiempo (si no les era conocido como consecuencia de l a conversación sostenida con el general) el verdadero alcance de las medidas, cuya adopción se pedía por éste. Con el auxilio que desde luego y por mandato de su jefe natural le prestaron las fuerzas de la Guardia civil y con e l d e una compañía de Carabineros, cuya salida del cuartel ordenó el comandante jefe de estas fuerzas, D José Sánchez Lahule, en l a actualidad declarado en rebeldía, y sin oposición por parte de ninguna tropa, por estar por órdenes del general de l a División acuarteladas unas y empleadas en servicios dispuestos por el mismo general otras, se publicó en la mañana del 10 de agosto un bando, en el que sé encargaba del mando el general Sanjurjo, proclamándose el estado de guerra. A c o p p a nado de estas fuerzas, se dirigió el mencionado general al edificio de l a División, y posteriormente al cuartel donde se alojaba parte del regimiento de Infantería número 9, recabando de su coronel, D Emilio Rodríguez Polanco, su cooperación al movimiento, que le fué prestada por él. Sabedor por noticias recibidas del ministro de l a Gobernación, el gobernador civil, S r Valera Vaiverde, de que se temía fundadamente que se promoviera en Sevilla un alzamiento de carácter m i l i tar, se puso inmediatamente en comunicación con el comandante general de l a Segunda División Orgánica, D Manuel González y González, ¡por medio del secretario. del G o ijlírno, primero, y mas tarde, mediante, el dispuso la salida de dos baterías a las órd nes del general Sanjurjo, transmitiendo, como jefe más caracterizado, al comandantede Infantería Sr. Delgado Serrano una o r den de detención del gobernador civil, señor. Valera Vaiverde, después de tratar personal- -mente con el dicho gobernador de que aban donase su cargo. Publiqado el bando a que antes se hizo referencia y a disposición d e l 1 treinta y uno de los encausados general sublevado las fuerzas de l a guarní- ción, cuyos mencionados jefes se habíariv aprestado a auxiliar el movimiento, y que. comandante de Estado Mayor D Miguel por haberse apartado del mando supremo e l Martín Naranjo, quien por esta circunsgeneral González quedaron sin l a díreccióa 7 tancia pudo conocer l a finalidad déJ viaje debida, se destituyeron, como queda expre- del general Sanjurjo, y concretamente sus sado autoridades tanto de nombramiento del- proyectos con referencia a l a guarnición. Gobierno corrió de elección popular; se p r e E l general Sr. González no creyó necesarias cedió a la incautación de los servicios deotras determinaciones que las de prevenir Comunicaciones, circulándose órdenes p a r a i a los oficiales de guardia? en las distintas que, produciéndose desperfectos en ellos, se dependencias militares que adoptaran precauinterrumpiera el tráfico por los caminos de. ciones ante el enemigo, que era el general hierro y ordinarios, Sanjurjo y l a Guardia civil, pero sin que Estas órdenes fueron cursadas, por con- -en ningún momento tratara de que se le reducto regular y con todos los sigíleos exterio- unieran sus tropas, con el fin de mantenerlas res de autenticidad iper el comandante de en l a obediencia, ni intentar en las primeras Estado Mayor D Miguel Martín Naranjo, horas de l a mañana l a detención del ayuque continuó prestando servicio, no obstandante del general Sanjurjo, que le visitó, i n vitándole a sumarse al movimiento, n i más te su personal conocimiento. de las circuns- tandas. También el: teniente coronel de l a tarde detuviera al propio general, que se preGuardia civil D. Jesús Ranzán dispuso, como, sentó en su despacho con el mismo propósito. Abandonando, finalmente, el mando subinspector, el cumplimiento de unas- orcuando por su inacción había perdido toda dénes de detención de determinadas personas, posibilidad de mantenerse en él. Después emanadas de la designada para sustituir, en de manifestar el general Sanjurjo, ante l a el Gobierno civil al gobernador detenido. 7 oficialidad reunida y el regimiento número 9, E n la tarde del 10 comenzaron a recibir- que el movimiento iba contra el Gobierno se en Sevilla noticias del fracaso en M a d r i d y no contra l a República, intentó el gobernadel alzamiento producido en esta capital e ¡v. dor civil llevar a cabo, valiéndose de fuerzas la madrugada d. e dicho día, y a partir de este de Asalto, la detención del general sublevado momento, en que se advirtió la posibilidad dey de quienes le acompañaban en Casabk. nca, que por fuerzas leales al Gobierno se reduy al efecto, dio las órdenes oportunas al tejera violentamente a la obediencia a quienes! niente D Santos Hernández Carretero, e en Sevilla se habían apartado de ella, los j e cual, al mando de su sección, no l a practicó, fes de los Cuerpos que habían auxiliado e l por entender que eran fuerzas superiores a movimiento rebelde convinieron en signifilas suyas las parejas de la Guardia civil que car a i generar Sanjurjo s u propósito de no. se hallaban en el edificio, en el que penetró, ofrecer resistencia, -y. al hacerlo así presente; conferenciando con el general y regresaridf el coronel Sr. Rodríguez Polanco, en nom- aí Gobierno civil, en donde dio cuerta del bre de todos, manifestó aquél que se entregaba! resultado de sus acciones, auxiliando luego a l a Guardia civil, saliendo poco después de a quienes practicaron l a detención del alcalla población, escoltado por el teniente D. A n de y concejales del Ayuntamiento de Sevitonio Diez Carmona y unos guardias hasta lla, al primero de los cuales condujo detenido las inmediaciones de Huelva, e n donde queeste oficial. Y finalmente, el teniente corodó a disposición de l a autoridad. nel de Artillería, jefe accidental del regimienSegunda. Los hechos relatados son consto de este A r m a D Vicente Valera Conti, titutivos de un delito de negligencia, en cuánque en las primeras horas de la mañana recito al cumplimiento de deberes en los casos bió orden del general González de enviar de rebelión, comprendidos en elartígulo 252 fuerzas para l a protección del Gobierno c i del Código de Justicia Militar, y de otro de vil, orden que no pudo ejecutar por hallarse fuera del cuartel y en instrucción las ba- auxilio de rebelión, previsto en el artículo 240 del mismo cuerpo legal. terías. Conocedor y a del estado de rebeldía, Tercera. D e l primero de los expresado delitos y en concepto de autor, resulta responsable el procesado general de división D. Manuel González y González, y del seFajas cauchodama ¡entallagundo, también como autores, los procesados, das! Casa Barea. Francos, 46 coronel de Infantería D E m i l i o Ro. dríguezPolanco, teniente coronel de Artillería don Vicente Valera Conti, teniente cqronel de- la Guardia civil D Antonio Verea Bejarano y D Jesijs Ranzán García, comandante de HOY VIERNES Estado M a y o r D Miguel Martín Naranjo y Vermout teniente de Infantería D Santos Hernández Carretero. Cuarta. Puede estimarse como circunstancia agravante de la responsabilidad, por lo que respecta al general D Manuel GonPortentoso éxito zález, la gran extensión que por su inhabiliNoche tación alcanzó l a indisciplina, y como ateESTRENO B E BENAVENTE nuante para los demás procesados el escaso daño material producido por e l delito y l a circunstancia de haberse reintegrado a l a 200 representaciones en L a r a de Madrid. obediencia por espontánea decisión, sin llegar Triunfo interpretativo de l a compañía de a producirse elchoque con las fuerzas leales ANA ADAMUZ al Gobierno. Quinta. Corresponde imponer al procesado D Manuel González y González Ja pena de doce años de prisión militar mayor con la C O L T J M E T J A 36. C Á D I Z D E L 10 D E A G O S T O 1 Teatro Cervantes SEVILLA, LA Mi LA VERDAD INVENTADA 10 YfcHI 4 MEMA COMPRA MONEDAS CAMBIO. D E ORO accesoria de separación deJ servicio j eus- 1