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CRITICA Y N O T I C I A S D E LIBROS M i vida en p r o s a Crónicas íntimas colección de artículos de M a nuel del Palacio, p o r J L ó p e z P r u d e n c i o E l gallo de M a t e ó n de A l f o n s o Camín. O t r o s l i b r o s Este volumen, en el que, bajo el título de Mi vida en prosa. Crómicas íntimas, se recogen los artículos, que Manuel del P a lacio escribió, narrando, con amena y l i m pia sencillez, episodios de su vida larga e interesante, constituye una autobiografía admirablemente forjada. Pocas veces habrá logrado un escritor retratarse tan fiel, tan concienzuda y sinceramente hablando menos de sí. Desfilan por estas páginas numerosas figuras de gran relieve en l a política, en las letras, en la vida social de la España ochocentista; a veces delineadas con breves y afortunados rasgos, a veces descritas con detenida y cariñosa atención evocadora. E l autor aparece siempre en el séquito, en el cortejo, en el grupo d é l a s figuras que diseña, como integrante del cuadro, sin procurarse destacado relieve que lo constituya figura central de la escena. S i n embargo, el lector no ve ninguna psicología tan diáfanamente acusada como la del escritor, que jamás habla de sí mismo, como no sea con ocasión de referir los episodios en que, con los personajes de que habla, intervino. Desde los tiempos aledaños a la guerra de la Independencia hasta los proj celosos días de la revolución que comenzó en el 69 del pasado siglo van surgiendo en estas páginas evocaciones de acontecimientos, situaciones, personajes, que parecen resurgidos al conjuro de estas narraciones sinceramente sencillas, evocadas con el cariño de la añoranza subjetiva que se extasía en su contemplación; y, sin pensar en galas de ejecución, ostenta la más est mable de todas, que es la sinceridad empapada en viva emoción. laridad, había de creer que a los cincuenta años de aquel estrépito no quedaría de él más eco que esta remembranza de uno de sus colegas? E l propio Manuel del Palacio no lo sospecha y los menciona todavía con la reverencia que inspiraron en aquella edad de oro de sus renombres. Y sufre el espejismo de considerar eficacia de aquel prestigio el cariño con que él los evoca, unidos a la añoranza de los áureos días que disfrutó compartiendo con ellos las regaladas venturas de la juventud. Ningún biógrafo de Manuel del Palacio acertará jamás a poner de relieve su fisonomía espiritual con tan firme exactitud como se revela en estas páginas, con todos los rasgos de su alma netamente ochocentista. E n la visión de la vida en torno, en el juicio que le sugieren sucesos y personas, aparece su espíritu dotado de todas las i n genuidades generosas, los crasos errores, los aciertos, las aspiraciones absurdas y los ensueños nobletones que caracterizaron a las generaciones de aquel siglo. Por eso, lo repetimos, jamás se habrá hecho una autobiografía más exacta. Está su contenido más substancial, no precisamente en lo que n a r r a- -y a hemos dicho lo parco que es en hablar de sí mismo- sino en su manera de ver y de sentir cuanto le rodea, expresado con una emocionada sinceridad, que sobrepuja a cuantos esfuerzos pudieran hacerse para poner de relieve las líneas de su contextura e s p i r i t u a l -J L Ó P E Z P R U DENCIO. EL GALLO D E MATEÓN. No extinguido material del poeta mencionado, conocen de sobra todos los rincones de América, que han sido estudiados por Camín con la perspicacia que le caracteriza, recogiendo siempre, cara al sol de la vida, que es la verdad misma, todos los matices y todas las tradiciones que adornan el alma de la raza. E l nuevo libro del poeta consiste en una colección de cuentos, el primero de los cuales, E l gallo de Mateón da nombre a l a obra. ¡Resplandece en él la gracia asturiana, salpicada de ironía, que le sirve en este caso para burlarse gentilmente de los pergaminos, bien poca cosa en verdad, si el que los hereda no sabe abrillantarlos con sus propias acciones. Otro de los cuentos. C h i r o l a es una narración esmaltada de ternura y altruismo, cualidades ambas que campean a lo largo de la vida del poeta, como glorioso airón de su señorial personalidad. Gracia fina lamibién impera en los cuentos E l pochu de Antón y Las botas de B asín mas como el autor quiere alcanzar, lo que logra brillantemente, todas las notas, escribe una gran tragedia, tan cruel como humana, en la narración que titula Benito, el manco Asturianos, como el autor, son los paisajes donde ocurren los cuentos de El gallo de Mateón, y en ellos aparece v i brante y sin claudicaciones la pluma de este periodista de fibra recia, que da vida y esplendor a la gran revista ilustrada que d i rige y que lleva por título Norte. El gallo de Matean es un volumen, en fin, que debe figurar y figurará seguramente en la? bibliotecas de todos los hombres de valer que deseen conocer un trozo real de la vida asturiana. Jamás se advierte, en el andar de estas interesantes páginas, el más leve afán, n i asomo alguno de intento, de dar relieve en ningún sentido a los merecimientos y personalidad del escritor. Apenas se mencionan sus obras ni se habla de sus éxitos, habiéndolos tenido tan ruidosos en ocasio nes. E l lector que no conozca lá labor del popular poeta y batallador periodista sólo puede inferir el grado que alcanzó su prestigio de los amparos entusiastas y desinteresados que encontró el escritor, sin demandarlos, en los días aciagos de sus persecuciones y malandanzas. S i n u n solo alarde de modestia, ésta circula con el desgaire distinguido de su ingénita elegancia por todas las lineas de estas preciosas crónicas, dejando en el ánimo del lector toda la fragancia de simpatía que siempre emana de sí esa rara virtud. Hasta en el único momento, sólo uno, y breve, por cierto, en que el autor se refiere a su valor, aludiendo a su famosa polémica con Clarín, la discreción contiene sus ímpetus con tan suave ecuanimidad, que hoy no se concebiría tal parsimonia en ninguno de los que se consideran dioses mayores ante una acometida tan ásperamente dura. Tienen, además, estas crónicas un peregrino encanto de aleccionadora enseñanza, un poco amarga, para los que consideran definitivo el juicio de los contemporáneos sobre l a trascendencia de los prestigios hacia lo porvenir. Son numerosos los nombres, como hemos dicho, que desfilan por estas páginas. E l autor los pronuncia con todo el acatamiento que obtuvieron en sus días las personas que con tales prestigios se ufanaban. De entre ellos son muchos los que para las generaciones actuales resultan absolutamente desconocidos. H a n entrado ya en el solitario y silencioso panteón que sólo v i s i tar los eruditos rebuscadores de vestigios olvidados. 1 Quién, en los días de su popu- aún el éxito de sus volúmenes Cien sonetos y La. danza prima, lanza un nuevo l i bro a la publicidad el inspirado vate asturiano Alfonso Camín, a l a sazón, por novena o décima vez, en tierras de América, pues que se trata de un hombre que es la culminación del espíritu andariego, abierto a todas las inquietudes del espíritu. P o r ello, su amplio chambergo, su garrote y su puro, tres cosas que constituyen la silueta D E R E M I L I T A R I por Vicente Montoio. -E l distinguido comandante de Artillería, D. Vicente Montojo, autor de excelentes obras de divulgación militar, ha publicado un nuevo libro que titula De re mili tari, en el que recoge notables episodios de diferentes acciones guerreras, célebres en la Historia. E n ¡a batalla de Pavía estudia la maniobra realizada por la Infantería española, a las órdenes del marqués de Pescara, formación de grupos de combate en el siglo x v i en e sitio de Amberes, consigna la defensa del puente sobre el Escalda por Alejandro Farnesío para cerrar al enemigo el paso del río. E n el sitio de L i l l e el socorro de la plaza por los jinetes del caballero de Luxemburgo, durante la guerra de S u cesión al Trono de España. E n el sitio de Gibraltar echa luz sobre la leyenda del i n cendio de las baterías flotantes por la bala roja de los ingleses. Describe la figura del mariscal Mauricio de Sajonia. A n a l i z a los reductos de Pedro el Grande de Rusia en la batalla de Pultawa. Y en la de Fontenoy estudia el empleo de la Artillería e n l a ba- talla defensiva. E l Sr. Montojo hace gala de sus conocimientos técnicos y bibliográficos sobre A r t e militar para mostrarse al fin partidario del elemento hombre sobre todos los recursos materiales que la riqueza de un país pueda poner en juego. E l esfuerzo v la disciplina de las tropas son factores decisivos en el combate. C I E N- M I L Y U N A M I L L A por T Perase de DON ALFONSO CAMÍN, (FOTO Pío) A v a l a -L i b r o de mar y por tanto de viaje es el que acabamos de leer. E n sus páginas el Sr. Perase recopila las observaciones por él recogidas a través de su vida navegante y con todas ellas logra hacer u: n volumen interesante, copioso en ocurridos y escrito correctamente. V a l e la pena leer Cien mil y una milla, porque no es tiempo que se pierde con su lectura. Es provechosa y agradable, y acredita a su autor de fácil escritor.
 // Cambio Nodo4-Sevilla