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áK- B C. D O M I N G O 4 D E F E B R E R O D E ig 34. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 26. Otras noticias DE ECOS SOCIEDAD D 1 V E RSOS Perros y gatos E l otro día me ofrecían un cachorro de perro. E r a un perro como si se dijera con árbol genealógico. Pero no quise aceptarlo. A fuerza de v i v i r ha llegado a conocer l a comodidad del egoísmo y sabe que en el hecho dé crearse un nuevo afecto, existe también un nuevo motivo de desventura. E l último can de que f u i dueño murió bajo las ruedas de un taxi. Constituyó un grave disgusto en casa. E l accidente ocurrió un poco antes del almuerzo, y el almuerzo se quedó sin servir. Pareció como si se hubiera muerto alguien de l a familia. N o no quiero perros. Concibo que a una señora de bonita línea le sea necesaria la proximidad de un galgo ruso, por ejemplo, para que su línea triunfe, a pesar de l a comparación. Comprendo que esa mujer, que ha alcanzado ya el límite de l a madurez y permanece soltera, tenga que depositar l a inactividad de su cariño en algo viviente: un perro, un gato, una tortuga... P e r o yo soy hombre, y con mis libertades de hombre he tenido ocasión de querer muchas veces. Y querer a la larga, es siempre sufrir. N o quiero perros. Y no los quiero, precisamente porque me gustan. Son de una psicología estúpida para ellos mismos; pero de una amable psicología para con sus dueños. A veces se les llama con ánimo de i m ponerles un castiga; lo saben, ven alzada l a correa como una próxima realidad, y, sin embargo, a rastras, vienen, y hasta lamen después l a mano que descargó el golpe sobre su cuerpo. ¡E s que son fieles! -exclama l a mayoría. ¡E s que son idiotas! -aseguran los rebeldes. Probablemente, los perros no son n i una cosa ni otra. E l golpe para un perro es como un gaje del vicio. Representa el pequeño escollo que hay forzosamente que salvar para que l a vida continúe siendo vida. Pero después del golpe está también el mimo y l a comida asegurada y el buen lugar al lado del fuego y l a calle; sobre todo l a calle. H e aquí dos breves palabras que harán enderezar las orejas de. todo perro casero: la calle. ¡O h el mágico conjuro... ¿Qué panorama se abrirá en l a inteligencia de un perro al oir pronunciar estas dos, para él maravillosas palabras... ¡Q u é sé y o Acaso aquel mismo que columbraba el perro de l a caricatura cuando gozaba de un buen sueño: todo un bosque, compuesto por pies de hermosos faroles verdes... E l perro mejor que u i i perro parece una cnsa de uno. N o hay nada que dé mayor sensación de propiedad que un perro. Se le dice: ¡É c h a t e! y se echa. Se le dice: ¡Levántate! y se levanta. D a uno cuatro pasos y el perro le sigue. Ocupa uno un asiento y el perro viene a sentarse sobre los pies del dueño. A l comprobar aquella condición de esclavo, el hombre, vanidoso de por sí, se llena de orgullo, pero se llena también de ternura. Y esto dsbe saberlo el perro y acaso por ello se humilla cada vez más y hasta en ocasiones se convierte en un ovillo para aparecer más humilde, más insigr. ificante... N o no quiero perros que a mi mirada muevan la cola- -brújula de su alegría- -ni vengan a lamerme la mano con una lengua húmeda y caliente. Soy demasiado sensible a tales homenajes y mi ternura se exalta y padece después cuando al perro le ocurre algo. Prefiero encerrarme entre las murallas de mi egoísmo y atalayar desde allí con toda simpatía a las demás personas propietarias de un perro. Y o soy un hombre que no tiene perro ni tiene mujer. Tengo US gata. U n a gata de lo más vulgar. que se ha pasado maullando inútilmente a estas pasadas lunas de enero. Pero no sien- to simpatía ninguna por rm gata n i ella ningún afecto por mí. A veces nos encontra- reos en un pasillo y cruzamos una mirada de absoluta indiferencia. Como algunos matrimonios, ya que la vida nos fuerza a v i v i r juntos, hemos hecho voto de tolerancia, pero nada más. S i en alguna ocasión aburrida de sus maullidos infructuosos es escapa al tejado y desaparece en busca de aventuras, desde luego no seré yo quien vaya a buscarla- -GIL DE ESCALANTE. Una boda M a d r i d E n la iglesia del Santísimo Cristo de l a Salud, primorosamente adornada con plantas y ñores, se celebró ayer, a las cuatro y media de l a tarde, l a boda de l a bellísima señorita L a u r a Maldonado y P a r- do Manuel de Villena, sobrina del marqués de Rafal, con D Ramón Hurtado de M e n doza y Díaz. L a señorita de Maldonado estaba encantadora con sus galas nupciales. Lucía un elegante vestido blanco, de crepé satín, con velo de tul, y como adorno de cabeza llevaba una. diadema de flores de azahar. Apadrinaron a los contrayentes l a señora doña María Pardo Manuel de Villena, v i u da de Maldonado, madre de l a novia, y el padre del novio, D T r i n o Hurtado de M e n doza. Como testigos figuraron por parte de l a desposada sus hermanos D Enrique y don Luis. Maldonado; su tío, el marqués de R a f a l los condes de San L u i s l a F l o r i a y l a Granja, y D Enrique A r r o y o Y por el novio, su hermano, D. Leopoldo Hurtado de Mendoza; el conde de Asalto, los marqueses de San Adrián y Jiménez de Tejada y don Horacio Díaz Guardamino. U n a vez terminado el acto religioso, la aristocrática concurrencia que llenaba el c i tado templo trasladóse al hotel R i t z donde fué obsequiada con una bien servida merienda, que terminó en animado baile. Los nuevos señores de Hurtado de M e n doza, que recibieron muchas felicitaciones, han emprendido un viaje de novios por l a Costa A z u l E n l a parroquia de San Isidoro celebróse ayer tarde el bautizo del recién nacido hijo primogénito de nuestro querido compañero el redactor de El Correo de Andalucía don Carlos Bendito Mostajo y de su encantadoía esposa, A n a García de Bendito. Ofició er la ceremonia sacramental el canónigo de 3 a Santa Iglesia Catedral D Antonio Manes y Jerez, siendo presentado el neófito, al que se impuso los nombres de Carlos María, ántei las veneradas imágenes de l a Hermandad da, las Tres Caídas, actuando de padrinos l a abuela paterna, señora viuda de Bendito, y D Joaquín Romero Murube, al igual que el padre del nuevo cristiano, compañero en el citado y estimado colega. E n el domicilio de los señores de Bendito Mostajo fueron obsequiados los concu trentes, entre los que figuraban bellas m u chachas, con verdadera esplendidez. Los señores de Ramos Paúl (don Luisí pasan por la honda pena de haber visto men rir en Jerez, donde accidentalmente se en- cuentran, a su único hijo varón, niño dej cortos años de edad. Con este motivo las respetables familias de Villamarta y Paúl estáaí recibiendo muchas pruebas de afecto. A M a d r i d para acompañar unos días a la condesa viuda de Castillo del Tajo, que allí se encuentra, marchó su gentil hija política, l a actual condesa, de sortera L i l i a Arijón. F i j a n su residencia en Sevilla, donde él como capitán de Aviación ha sido destinaa p a la Base Aésea de Tablada, los señores de Carrillo (D. Alfonso) ella nacida Teresa Ruiz Martínez. E n l a parroquia del D i v i n o Salvador celebróse ayer tarde el bautizo del primogénito de los señores Cantos López (D A n t o nio) estimado compañero redactor de El Correo de Andalucía. Administró el Sacramento, por delegación del Sr. párroco, el presbítero D Má- i r. ue! Cantos López, tío del neófito, siendo padrinos los señores de Benjumea Cáceresi (D. José) quienes delegaron por ausencia en D Enrique Cantos y l a distinguida señorita Paquita Rodríguez, tíos del niño. A éste se le impuso el nombre de Antonio. Después de l a ceremonia los padres del nuevo cristiano celebraron tan fausto acontecimiento obsequiando a sus íntimos con una copa de vino. THE BATOAMT H O Y D O M I N G O DÍA 4 H O T E L CRISTINA Teatro C e r v a n t e s COMPAÑÍA DE ANA ADAMTJZ ACONTECIMIENTO S e r a f í n y Joacguára Alvarez Quintero estrenan el lunes 5 en Sevilla comedia su última LOS TRIBU NALES DE IUST 1 Cl A Causa p o r jurados E n l a sección segunda de la Audiencia ¿Q vio ayer la causa seguida contra Jacinto Clemente (a) E l Mijitas, Leonardo Gómez M o r a (a) E l Potaje y Mariano García (a) E l Gandinga por robo en el establecimiento denominado el Dos de Mayo, sito en l a calle Cardenal Spínola, en la noche del 24 de; tnayo de 1931. E l Ministerio público estaba representa do por el Sr. Quintero y l a defensa de los! procesados a cargo del letrado Sr. Beca M a teos. L a causa se vio por ante el Tribunal de Jurados y elevadas en el momento, procesal de rigor a definitivas las conclusiones provisionales formuladas por las partes, estes pronunciaron elocuentes informes en apoyo de sus respectivas tesis. E l Jurado dictó veredicto dg inculpabi- t, E mayor triunfo de los ilustres sevillanos en estos últimos años Vea en l a cartelera el soberbio cartel del domingo CUCO LOBITOS ABC Para suscribirse a ja A d m i n i s t r a c i ó n ro 32.689, de l l a m e u s t e d al t e l é f o n o d e núme- d i e z d e la mañana a o c h o d e la n o c h e