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A B C. D O M I N G O 4 D E F E B R E R O D E Í 934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA P A G 39. otra parte, me había usted renovado l a confianza de su predecesor. M e es imposible d i simular m i sorpresa. Recordé a usted en ¡efecto que n i en el curso de l a larga entrevista- -cerca de dos horas- -que me dispensó usted hace tres días, y en l a que me pro digo tantas señales de estimación y de afectuosa amistad, n i en el curso de las entrevistas que tuve con el ministro del Interior, la última de las cuales data de la vísperai por. l a no he y al terminar l a cual renovó. sus felicitaciones y su reconocimiento, nada podía dejarme prever parecidas intenciones. Añadí que m i alejamiento de París y de la Prefectura de Policía, por alta que fueraí la misión a que se me destina, sería en las circunstancias actuales enfadosamente i n- terpretado por l a opinión pública. N o pue j do, para facilitar una operación política, pues no es otro el móvil de sus decisiones, sacrificar m i reputación personal y el prestigio que había logrado dar a m i cargo y a mi título. Rico entré en la casa que usted me obliga a abandonar. Pobre salgo de ella, Durante diez años, sea en l a Seguridad general, sea en la Prefectura de Policía, serví siempre a m i país con pasión y a. mis jefes con lealtad, abnegación y fidelidad. Defendí siempre, ayer todavía, por tradición de f a milia y convicciones personales, las instituciones republicanas; siempre también me consagré s i n miedo y sin desfallecimientos y éste será el orgullo de mi vida, sin efusión de sangre, al mantenimiento del orden. L a promoción que con demasiada generosidad se me ofrece reviste ante mis ojos en estos momentos el carácter de una medida de desconfianza. Esta es l a razón de mi negativa. Pero esta negativa no afecta en nada a los sentimientos que inspiraron siempre mi conducta. P i d a usted, a todos mis colaboradores, que tan vivamente sienten la injusticia inflingida a su jefe, que permanezcan en su puesto, unidos y disciplina- dos, en un mismo. amor al orden, a l a R e pública y a la ciudad de París. Reciba, señor presidente, la expresión de m i alta con; INFORMACIONES DEL ABC desarme. Y NOTICIAS EXTRANJERO en París. Respuesta alemana al memorándum francés sobre Crisis parcial en F r a n c i a E l G o b i e r n o se transforma e n cartelista. M e d i d a s para que la Habana n o quede sin luz. ABC E N PARÍS Este es el aspecto grave, gravísimo de la ocurrencia del día. P o r un lado, en efecto, los traslados de otros altos funcionarios no suponen sanción, ni con mucho, suficiente, a sus culpas, si las hubo. P o r otro, engranando con ellos el nombre y. la actividad, del prefecto de Policía, se procede, no y a con injusticia, sino con desmoralización para la sociedad y para el Estado- -faltos, como se ha descubierto en el asunto Stavisky- -de servidores leales, al suspender a u n funcionario probo hasta la saciedad: primero, que vigiló siempre al estafador, y oportunamente denunció sus andanzas a l a Justicia. Segundo, que sólo una vez v i o al. delincuente. Stavisky visitó a Chiappe en su despacho oficial para reclamar contra la vigilancia, a la que aquél le había sometido. E l prefecto le recibió de pie, y sin ofrecerle tina silla replicó que los antecedentes del visitante justificaban la vigilancia. L a entrevista duró dos minutos. Chiappe disfruta en París de una popularidad consiguiente no sólo al cargo que desde el. año 1927 desempeñaba, sino a las actividades sociales áe su esposa, cuya fortuna personal ha permitido ora l a creación, ora el sostenimiento de obras de beneficencia. Nacido en 1878 y de origen corso, sus antepasados lucharon durante el siglo x i x por el triunfo de los ideales democráticos. U n Chiappe, figuró en el reducido puñado de franceses que permaneció fieles a Napoleón, después de Waterloo. Tres factores han determinado su caída: la rivalidad entre los dos organismos policíacos, la seguridad general sometida a las ordenes inmediatas del ministro del Interior y la Prefectura, cuyo funcionamiento gozaba de cierta autonomía: la influencia de los Poderes ocultos y la necesidad de que el grupo socialista, a cambio de alguna compensación, se decidiera a votar én favor del Gabinete en la sesión del martes próximo. Pero 110 hace falta más para resolver la disyuntiva que planteaba el advenimiento de Daladier. H a preferido gobernar con el P a r lamento y sin l a calle, y no con la calle y sin- el Parlamento. E l que desde hoy presida eí diputado por Orange, será uno más en los Gabinetes cartelistas- -y van seis- -devorados por l a Cámara, elegida en junio de 1933 H e aquí la carta del S r Chiappe: Señor presidente. Acabo de saber que me retira usted de mis funciones de prefecto de Policía y me llama al cargo de residente general en Marruecos. Esta mañana, ouando me hizo el honor de telefonearme para informarme de sus intenciones, apeló usted al buen ciudadano y al buen francés M e dijo usted que mi salida era necesaria y que, no se relacionaba en nada con los asuntos en gestión. C o n este motivo, por E l G o b i e r n o releva al Prefecto de policía y le nombra Residente general en M a r r u e c o s E l señor C h i a p p e n o acepta el n o m b r a miento París 4, 2 madrugada. (Crónica telefónica de nuestro redactor. Aunque la Residencia general en. Marruecos suponga los máximos honores y emolumentos de l a carrera administrativa y revista en el orden político, de ministerio, o de Embajada de primer a clase, su nuevo titular, M Jean Chiappe, se ha apresurado a escribir al presidente del Consejo para declinar el nombramiento. Aunque el cese de Chiappe en l a Prefectur a pueda provocar expresas o solapadas d i ficultades entre el Gobierno y l a Policía; aunque haya inducido ya a los tres ministros moderados a presentar su dimisión: aunque inclusive trascendiera desfavorablemente a l a calle y enconara l a desafección popular hacia el Parlamento, su moraleja tiene una trascendencia mayor, una significación infinitamente más desmoralizadora y corrosiva. E l Gobierno no ha razonado, no ha explicado el: relevo del prefecto de P o l i cía, que no fué pedido- por la multitud, ni por la opinión difusa, n i por una cuarta parte de la Prensa, n i aun por un tercio de l a Cámara. Solamente los comunistas y los socialistas, en sus diarios respectivos L Hucabeza del prefecto. E l propio órgano neosocialista, L Appel, había desautorizado solemnemente y reiteradamente la petición, la imposición, mejor de la extrema izquierda. E n el grupo radical- socialista, M a l v y entre otrojs, había expresado a Daladier los i n convenientes que supondría doblegarse ante una exigencia, que tenía tanto de arbitraria como de impopular. Chiappe era no solamente la autoridad humana, previsora y no represiva, sino el jefe bajo cuyo mando actuaban con. disciplina ejemplar. E r a no ya el dique que contuvo y dispersó sin efusión de sangre, ora a las mesnadas comunistas, ora a los batallones de Acción Francesa, sino el funcionario que resolvió problemas urbanos tan complejos como la reducción del ruido y la reglamentación del tránsito. Solamente entre el hampa, brutal o disfrazada, era Chiappe realmente impopular. H a y quienes en París sobre todo, y. sobre todo en la resaca de indeseables que el clima moral de otros países empuja hacia la capital de Francia, tienen, sin sociálmente serlo, vocación de hampón. N o excluyo de esta categoría los muchos naturales, o extranjeros que ejercen con mayor o menor propiedad una profesión por sus fines legítima y decorosa. Involucrado en una combinación, de altos puestos, en donde figuran personalidades acusadas de haber encubierto los manejos de Stavisky, en todo caso de haber frecuentado su trato y comercio social, el cese de Chiappe reviste todos los caracteres de una sanción, sideración. -Jean Chiappe. inanité y Le Petite Populaire, pidieron l a P. D -N o se sorprenda de que comunique esta carta a l a Prensa, puesto que ya ha enviado usted a su sucesor, para que tome posesión de su p u e s t o -D A R A N A S ALEMANIA tuesta al memorándum franRespt cés sobre desarme Berlín 3, 6 tarde. E n respuesta al memorándum francés de primero de enero, el Gobierno alemán ha publicado hoy un memorándum haciendo notar especialmente que, según las proposiciones francesas, el desarme en el importante dominio del material de guerra, sería retardado varios años, mientras que Alemania seguiría reducida a las a r mas absolutamente insuficientes previstas en el Tratado de Versalles, y debía al mismo tiempo proceder a l a refundición de su Ejército actual. ¿Cómo podía procederse a ella sin disponer del armamento indispensable para el nuevo Ejército? L a seguridad de Alemania no quedaría en modo alguno garantizada du- rante este tiempo. E n el dominio de las fuerzas aéreas la reducción propuesta por Francia no cambiaría absolutamente nada, ya que Alemania se halla completamente desarmada en materia de Aviación. I n c o m p a t i b l e c o n el h o n o r y la s e g u r i d a d GA p fó p c s FAS LENTES a de LA GASA SIN BALCONES L a cuestión decisiva para Alemania es saber- si la situación que sufre en la. actualidad debe todavía prolongarse durante cierto número de años. Alemania pregunta s i las demás potencias pueden dar una razón suficiente para justificar, este plan incompatible.
 // Cambio Nodo4-Sevilla