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MADRID- SEVILLA 7 DE FEBRERO DE 1934. NUMERO J PRADO mm m W W MmJ j i in W DIARIO ILUSTRA DO. AÑO T R 1 NUSEVILLA GESIMO. MERO S U E L T O ÍO C E N T S KKDACOJON: 9.590 D E S A N S E B A S T I A N S U S C R I P C I O N E S X A N U N C I O S MUÑOZ O L I V E C E R C A N A A T E T D A N R E P E R C U S I O N E S TRÁGICAS D E L AFFAIRE STAVISKY LA PROTESTA POPULAR D E FRANCIA CONTRA LAS O LIGARD E PARÍS OU 1 AS POLÍTICAS S E M A N I F I E S T A EN LAS CALLES E N SANGRIENTOS C H O Q U E S CON L A F U E R Z A PUBLICA, D E LOS Q U E RESULTAN MUCHOS MUERTOS Y HERIDOS E l G o b i e r n o triunfante en el Parlamento, está condenado p o r Ja opinión. L a cólera populad invade las calles. S e trata de prender fuego a l ministerio de M a r i n a C h o q u e s sangrientos en la plaza de la C o n c o r d i a T e m e r i d a d de las juventudes monárquicas en ia vanguardia de la multitud enardecida. A B C en París U n a sangrienta jornada en París. L a cólera popular invade las calles París 7, 2 madrugada. (Crónica telefónica de nuestro redactor. Faltan las cifras y los datos; falta, por tanto, el balance de esta contabilidad registrada con tinta roja de sangre y tinta negra. de muerte. ¿Cuántos muertos... ¿Cinco, diez, veinte? ¿Cuántos heridos... ¿Cien, ciento cincuenta, dosrientos? E l espectáculo en todo caso no ha terminado, n i probablemente, terminará en muchas horas. E l motín, como en otras tantas jornadas históricas, señorea a París, lo. sacude, lo azuza y levanta en vilo. A la doce de la noche la muchedumbre grita todavía, ruge, amenaza a la Cámara de Diputados, ya desierta y en la penumbra, ronda el ministerio del Interior, invade los bulevares y se afinca en la plaza de la Opera, y con canciones y letreros, con músicas y. banderas, con mueras e interjeciones, vocifera hasta desalivarse: ¡A b a j o los ladrones! ¡A b a í o los asesinos! ¡Dimisión D a l a d i e r! ¡A la horca B l ú m! P o r primera vez, al cabo de años y? ños, la sangre- -sangre burguesa- -ha cor ido en París. Así ha debutado el sustituto de Chiappe en la Prefectura. Así, por designio de dn misterioso fatalismo, se instruye bajo la égida de una mayoría parlamentaria de izquierdas y bajo el signo de un Ministerio de cartel, el proceso político contra la oligarquía Stavisky. L a jornada alumbra el hecho inaudito de que unos hombres indefensos hayan perecido a balazos en el arroyo. E l M i n i s terio, reunido de ocho a diez en Conseio de ministros, ha facilitado esta única declaración: Se abrirá una instrucción por atentado a la seguridad del Estado. Pero el Gobierno, triunfante en el Parlamento, está condenado por la opinión, transida da i r a y horror. L a s calles aparecen, de madrugada aún, invadidas de gentes a quienes la cólera se le escapa por los labios y por la mirada. París Soir apela con todo el prestigio de su independencia y toda la eficacia de su enorme circulación al presidente de la República Habíamos dicho que la cólera del país sería terrible. ¡Qué tristeza comprobar que la verdad es superior! Espectáculo emocionante y aflictivo ver a los hombres cantando la Marsellesa, el pecho cubierto de condecoraciones, pateado por los caba- llos y ancianos atacados por las cargas de la Guardia móvil; política que ensangrienta así a un país no puede. durar. L a Cámara acaba de dar el espectáculo del desorden. E n pleno tumulto no hubo un hombre que encontrara las palabras adecuadas a la trágica situación. Afortunadamente hay en Francia todavía altas autoridades morales que pueden lograr el apaciguamiento. M e nester es que se les llame en seguida. -Un hecho es que la sangre ha corrido. Pero, ¡qué lección para las sociedades, los pueblos, la entrañable pero meridiana y radiante enseñanza de hoy! N o vamos- ¡cuidado! -a escribir un elogio de la violencia, pero, ¿por. qué no reconocer que han sido hombres- ¡hombres! -de la clase media, incluso de una medianía dorada y opulenta, que han sido estudiantes con jerseyso cuello almidonado, que han sido mujeres acostumbradas a pasear en automóviles de lujo, que han sido mutilados de la guerra, cojos, mancos o ciegos, quienes día tras día, a lo largo de 35 largas tardes, han clamado a la intemperie y ante los gendarmes dé a pie y a caballos sus ideales y sus reivindicaciones? ¿Ni cómo callar que vimos. lo que la víspera anunciábamos: la cobardía dé esas m i l i cias márxistas que brillaron por síi ausencia sin duda porque no han aprendido como en España a puñalar por la espalda y a disparar contra individuos inermes a boca de jarro? E n algún punto de la ciudad, cuando los manifestantes antiminis. teriaíes habían desfilado, surgió algún puñadito de comunistas, cantando la Internacional. Así respondió a ta consigna pública y reiterada de sus jefes para que torpedearan a la avalancha reaccionaria la masa de los sin patria y los sin Dios. (U n aparte para señalar una versión que a la una dé la madrugada trae jadeante un camarada desde el Palacio Borbón. H x ocurrido allí un nuevo tiroteo. Resultado; nueve o diez muertos. Se busca a León Daudet, y el procurador de la República, a instancia del ministro de Justicia, ha denunciado a Charles Maurras por sus excitaciones a la rebelión en L Action Francaise. Las Directivas de: diversas Federaciones, sindicales mantienen de madrugada conversaciones entre sí para llegar al frente único óbrete. Se trata de promover un acto de afirmación en la plaza de la Bastilla el jueves, fecha de la próxima sesión en la Cámara. Imposible de confirmar estas referencias. H a y huelga de Pero si hubo prudencia en los márxistas existió por paríé de los camelots da Roi i m prudencia rayana- -ya se ha visto- -en la temeridad. Ellos son quienes con su juventud, con su exaltación, con su intrepidez y tanto o más con su experiencia en las batallas en la calle, nutrieron las vanguardias de las columnas de manifestantes y quienes esgrimieron n cada. momento el recurso oportuno para que la muchedumbre no cediera terreno. U n detalle que, sin duda, parecerá incomprensible a la burguesía española: Máximo Real de la Sarte, gloria de la. escultura francesa, con no. menor prestigio entre sus compatriotas que un Inurria o u n Benlliure entre, los suyos, resistió a la P o licía, al frente de la sección de camelots du Roi de qué es comandante. Víctima de una carga fué derribado, pisoteado y molido a golpes dé m a t r a c a -D A R A N A S L a sesión en la Cámara de D i p u tados. L a declaración ministerial. E l escándalo Stavisky París 6, 9 noche. E l texto de la declaración ministerial leída, esta tarde en el Congreso por el Sr. Daladier y en el Señad por el ministro de Justicia, Sr. Penénciaer, hace resaltar que desde hace un mes un escándalo ha producido algunas faltas individuales y ha paralizado la acción de. la C a m a n enfrentando unos partidos. contra otros y dando a los adversarios a l régimen una ocasión para reanudar sus ataques, ataques que en el pasado hicieron fracasar ya los republicanos. L a declaración agrega: Sacaremos a l Gobierno de esta atmósfera irrespirable, esclareciendo todo con valor y energía. E l Gobierno recuerda sus actos desde el momento en que se constituyó y pide el nombramiento de una comisión de Encuesta. Pregunta si tuvo razón al restaurar la autoridad del Estado republicano, negándose al dejarla amordazar en beneficio de adniinis traciones irresponsables. Protección d e l a h o r r o y presupuesto Mientras la comisión de Encuesta, conv puesta por representantes de todos los partidos asegurará el completo esclarecimiento de la verdad, el Parlamento deberá reanudar su obra legislativa, votando los textos que protegen eficazmente el ahorro y asegurando la votación de presupuestos antes del 31 de marzo de 1934, con objeto de e v i ta? que los esfuerzos de dieciocho meseaj