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DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O TRÍGESIMO. 10 C E N T S N U M E R O J f) Í) g F U N D A D O E L i D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E f E N A ABC jo recibe a los periodistas. 1 Di ARIO SIMO. ILUSTRA 10 CENTS. D O A Ñ O TRIGÉNUMERO LA O P I N I Ó N D E LA CALLE El Sr. Prieto nb pudo hacer uii discurso de altura. E L PODER Y LA C A L L E S U E R T E Q U E T I E N E l FRANCIA E l señor presidente del Consei Se f o r m a r á un Gobierno de Unión; nacional. i N o hay país en el mundo en el que se goGran lección la de P a r í s para la media bierne i como aquí, en mangas de camisa. docena de nuestros políticos fracasados, y Cualquier ciudadano, provisto de un carüet por lo mismo quizá tan ensoberbecidos, que de periodista, que responda de su profesión, en las agonías de las Constituyentes venían sin garantizar su talento, puede acercarse al proclamando- -aún lo siguen haciendo en los presidente del Consejo de ministros, invadiscursos hueros de sus mítines; -que el Pardir su domicilio o abordarle en la calle para lamento es el único que en todos los momeninterrogarle sobre lo divino y lo humano. tos representa la unánime voluntad del país A Canalejas, esa libertad de relaciones eny que fuera de él no h a y o p i n i ó n merecetre el estadista y la calle le sacaban de quidora dé tenerse en cuenta. Con dos votaciocio. Todos los que estuvimos cerca de él sanes nutridísimas y favorables de la mayobemos qué mal sufría el interrogatorio adría, teniendo en la mano todos los resortes venticio, de un señor que, porque representacoercitivos y autoritarios, del Poder, el Gose el interés de un diario de escasa circulabierno Dáladier ha tenido que sucumbí ción, i s é creía investido de todos los podeante la protesta revulsiva de l a opinión ex- res. Que hay periodistas cultos, y discretefiorizada en la calle. E l Gobierno ha d tos, que: miden su curiosidad y di: ciernen en mítido para evitar más matanzas y derramalo qué oyen lo que les está permitido publimiento de sangre francesa. Esta es la excar? Evidente. S o n l a m a y o r í a pues los d i plicación oficiosa que el Sr. Daladier ha rectores de los periódicos conocen las aptidado para justificar su caída, y que no hay tudes del personal de la Casa y saben de m á s remedio que aceptar, y aun que agraq u i é n s e fían. Pero no es ese aspecto del decer, desde ei punto de vista humanitario asunto: lo ique motiva nuestro comentario. y patriótico; pero todos sabemos que por Es; la costumbre, la intolerable costumbre debajo de ella alienta otra r a z ó n m á s pode que establece Un contacto directo entre el rosa, el reconocimiento del- fracaso, la conGobierno y l a nación, sin ventaja para nadie. vicción humillante, pero sincera y digna, de ¿N o s e r í á m á s agradable que el Gobierno se que ningún Gobierno puede ponerse enexpresase- -por; medio de su órgano habitual, frente de los sentimientos de Un país manique es el Parlamento, o por medio de notas festados en medio de la calle. muy concretas? Se evitaría un consumo de Gran lección democrática para los i z palabras- que nada resuelve, porque la locuaquierdistas españoles, qué creen que. no hay cidad no hay sido nunca solución para un promás opinión que la suya; para todos aqueblema y úh pretexto de inquietudes y alarmas llos que no ven en los movimientos. colectien la gente. Somos un pueblo de charlatanes, vos de protesta legítima de las masas, heriy eso explica el prestigio del Parlamento. das en sus sentimientos y eil sus intereses, Pero el uso inmoderado del verbo, que es un más que síntomas amenazadores de fascismo defecto expusable en familia, en el café o en rabioso. Masas de derecha, y aun de extreel. Casino, piiede tener en la vida pública ma derecha, son las que acaban de imponer consecuencias imprevisibles. E l alto funcioen P a r í s su soberana voluntad, y a nadie, nario político que se ve interrogado brusni aun al mismo Gobierno detroCádo, ni a camente en siu despacho, en un pasillo de la la propia C á m a r a desautorizada se les ha Cámara o en una visita ajena a sus deberes ocurrido hablar de peligro fascista, y eso de gobernante, no es siempre tan dueño de que el movimiento híi ido clar- amchtc encasí que pueda reprimir o enfrenar una obserminado contra la intolerable preponderanvación o un comentario, que ya 110 le será cia del cartel de izquierda. Después de veinposible recoger sin ponerse en evidencia o ticuatro horas de sangrientos desórdenes pasar por botarate. L a Prensa mistna debietodo ha quedado reducido a acatar- la sobera estar interesada en que ese sistema de rerana voluhtad del; pueblo. ¿Q u é otra signilaciones con el Poder público no perdure, ficación si no ¡pueden telier Jas- primeras deporque se a h o r r a r í a aclaraciones y rectificlaraciones del nuevo presidente? U n Gocaciones, que ponen su seriedad en entrebierno de. unióii nacional; y- tina tregua polí- dicho. N o hay- -se puede responder de ello- -tica. Y, tras éÍlas, Vdisiili. triáclamehte veladas, un solo país europeo en el que el hombre tan mal veladas que todo el mundo das trasde Estado se vierta vcrbalmente con esa luce; la amenaza ¡tic. disolución del Parla- asiduidad y esa incontinencia, contradichas mento, convocatoria de huevas- elecciones y generalmente por el modesto volumen de sus quién sabe si lá reforma constitucional. Todo ideas y la parva importancia de sus actos. para satisfacen la- opinión de la calle. ¡P e r o Después de esas expansiones ministeriales, es- que se -puede prescindir de la opinión de la montaña, confirmando el dicho latino, la calle- És que contra tocios los egoísmos, suele dar a luz un ratón... ¿P o r qué? M u y todos los iapetit os, -lodos los partidismos, tosencillo; porque aquí los Gobiernos invierdos los Convénfciotíálisiííos políticos y parlaten lo m á s- d e su tiempo en deshacer iiitrimentarios, no es 1 a opinión de la calle la trigas y eh esquivar celadas de sus adversaque impela? Aquí: mismo, ahora, en Esparios. H a y en l a atmósfera política de- Maña, s; no ha sido la id- pintón de la. calle la que drid miasmas que conspiran contra la saliai llevado el debate político? ¿Q u é ha sido lud de todo Gobierno, y esos malsanos gérel enérgico discurso del Sr. L c r r o u x m á s menes- proceden casi siempre de- las ambique un trasunte fiel, de la opinión de 1 ciones insatisfechas y de los apetitos en celo. calle? ¡Qué significan las vacilaciones, la L a plétora de hombres listos y de periodisfalta d é v a l o r y de firniezít; que tuvo el setas sagaces es un bien muy discutible. ñ o r Prieto más que miedo á la opinión de 3 a calle! 1 ¿Q u é es m á s difícil: adquirir una fortvna 0 conservarla? ¿Q u é e m á s difícil: conquistar derechos o saber usar de ellos con moderación? S i el parlamentarismo francés se. hubiere desarrollado normalmente, ai los parlamentarios hubiesen obrado con tacto, prudencia y buen sentido, j a m á s se hubiera llegado a los extremos de estos días, a las violentas manifestaciones antiparlamentarias. Pero ya es tarde para evitar la reforma de la Constitución y ésta se realizará necesariamente a costa de la omnipotencia del P o der legislativo. E l mismo Gastón Douniergue la preconiza desde que abandonó la presidencia de la. República, y hace pocos días levantó la voz contra l a dictadura de los seiscientos diputados L o saben los mismosparlamentarios; saben que la situación ha llegado a ser intolerable y hasta los radicales- socialistas acogen con júbilo a Doumergue, porque esperan de él que salve el régimen parlamentario mediante las reformas inevitables. Mejor ceder algo que perderlo todo. Tiene suerte Doumergue, pues, pasado la edad de setenta años, es aclamado salvador del régimen; pero también tiene suerte Francia de encontrar en los momentos críticos al hombre providencial. E l exceso del mal lleva en sí mismo el remedio. ¿Q u i é n hubiera podido formar un Ministerio de unión nacional, reuniendo a todos los partidos burgueses? N i un político de las i z quierdas (aunque Daladier esperase conseguirlo) ni uno del centro derecha (aunque Tardieu aspirase al papel honroso) Pero ahí está un anciano ex presidente dé l a República, -que procede de las filas radicales) pero que en el Senado, en el Poder y en los siete años de ejercer la suprema magistratura del país, se ha convertido en liberalconservador, que h a c e a ñ o s está ya por encima ele las mezquinas intrigas parlamentarias y que no encontrará en los partidos burgueses grandes dificultades para la realización de las reformas indispensables. Doumergue se encarga del mismo papel que desempeñaba Poincaré en el verano de 1 9 2 6 cuando la influencia socialista sobre; los- ministerios carteristas amenazó con hundir el franco, y cuando el pueblo indignado marchó contra el Palacio Bourbon para lanzar a los diputados al Sena. Y un papel parecido- -en otro plan- -al de Clemenceau en el último año de la gran guerra, cuando l a energía implacable y destructora átl Tigre resultó beneficiosa para el país. L a unión nacional ha salvado al franco, pero a condición de romper con los métodos socialistas y deshacerse el cartel de las izquierdas. U n peligro no menos grave amenaza a F r a n cia- -peligro económico, al par- que. político y moral- -y para salir del pétrin les radicales tendrán que separarse otra vez de los socialistas y coligarse con sus enemigos los moderado? E n fin. tendrán que reconocer que la política cartelista sólo puede traer graves inconvenientes para Francia. v PEDRO MATA MANUEL BUENO ANDRÉS R E V E S Z
 // Cambio Nodo4-Sevilla