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A JS C. D O M I N G O n D E F E B R E R O D E 1934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 30. CUESTIONES ECONÜ- m CAS Y F 1 NANC 1 ERAS E l profesor Cassel acaba de pronunciar un importante discurso en Leyde sobre las bases de l a economía teórica. Dice que una de las razones del caos económico y financiero es que la ciencia económica se encuentra en un estado anárquico. E n lo que concierne a las cuestiones más. elementales, continúa existiendo una divergencia de opinión universal, a consecuencia de que l a economía teórica no conoce todavía los medios de. medir cuantitativos, generalmente reconocidos. S i se quiere dar a l a economía una base elemental hay que llegar antes que nada a una estandardización de las ideas económicas. Hasta el presente se ha descuidado completamente este punto de vista. S i se quiere llegar hay que reconocer que l a economía no es una ciencia técnica, sino, como se dice en alemán, Wirtschafitlich poseyendo un elemento social. Además habrá que hacer una división entre el terreno económico privado de cada hombre de negocios en particular y del terreno económico general. S i n embargo, estamos aún muy lejos de esta unidad de ideas que preconiza el sabio sueco, y de más en más se ve que todos los países desean seguir una política cerrada que a l principio podrá hacerles un bien pasajero, pero que daña a la comunidad de los Estados, y, por consecuencia, a ellos mismos. A s í por ejemplo, el abandono del patrón oro en un país determinado puede provocar provisionalmente una prosperidad ficticia, pero que hace imposible una nivelación de los precios en general, destruyendo de este modo el equilibrio internacional de los precios, lo que provoca a su vez l a desorganización económica, acompañada de la baja del standard of l i v w n g T. B Conditie acaba de publicar un libro sobre esto, y dice con razón que en uu mundo en que las riquezas están divididas de una manera tan desigual, cada obstáculo que se ponga a los intercambios internacionales debe dar como resultado una disminución de la prosperidad. E l problema que hay que resolver antes que todos los demás es el de l a rehabilitación del patrón oro. Antes de que se paren las fluctuaciones de las diferentes monedas y que una sola medida monetaria, el oro, exista de nuevo en el mundo, el comercio normal entre los diversos países será imposible. Los arreglos monetarios entre dos países como los que existen entre los Estados U n i dos e Inglaterra, donde las dos divisas bailan un tango con el mismo ritmo en el dancing internacional, sin ocuparse de los otros danzantes, necesariamente provocan choques e inconvenientes de toda clase. Aunque se calcule lo más exactamente posible la relación de los cambios entre dos países, teniendo también en cuenta el nivel de los precios, los salarios, los precios a l detalle, el tipo de descuento, etc. no se podrá nunca comprender todos los factores que determinan la relación entre los cambios y los precios. Los elementos de sistema de los precios nacionales, estando también muy alejados ios unos de los otros, l a tentativa de aproximación conducirá inevitablemente a muchas equivocaciones. L o s años después de la guerra nos han probado sobreabundantemente el peligro que representa la creación de relaciones monetarias bilaterales, que después se veían reducidas a la nada por las nuevas relaciones creadas más tarde por otras monedas. Cada estabilización de las monedas futuras deberá, pues, para tener éxito ser multilateral; por lo menos comprender las principales monedas. Solamente entonces sa sedrá declarar que existe una base sólida para el equilibrio económico. L a teoría de que se debe dejar que cl saín bio encuentre su propio nivel 110 es otra cosa que el deseo de que los precios nacionales, en lugar de conformarse a las circunstancias exteriores, suban manipulando ulteriormente los cambios de manera que una reorganización interior quede evitada. Es evidente que si todos los países adoptasen esta política sería imposible llegar a una estabilización internacional. E n los E s tados Unidos l a gente se pregunta si el Gobierno conseguirá hacer subir los precios al nivel de 1926. Parker W i l l i s se muestra pesimista en cuanto a los resultados. E s c r i be en l a Agencia Económica que el aflujo del oro hacia América es considerado con inquietud por los banqueros ponderados de Nueva Y o r k estiman, en efecto, que esta corriente de expediciones oro equivaldría a un ataque contra los países todavía fieles al patrón oro, y no haría más que perjudicar a los Estados Unidos. L a profecía está libremente expresada, que la situación actual llevará inevitablemente a un nuevo cataclismo de la industria, lo cual no será sino una cuestión de tiempo. E n efecto, el drenaje del oro en Europa no contribuirá, ciertamente, al resurgimiento mundial. Además, lo mismo que Rasputín se alzaba después de cada mazazo, el dólar rebota después de cada medida del Presidente, teniendo por objeto hacerlo bajar a l nivel del 60 por ciento de su valor oro de antaño. Con frecuencia hemos dado nuestra opinión, que esta baja del dólar será muy difícil de realizar, y que, visto el poco éxito constatado hasta el presente, se habla cada vez con más insistencia de proceder a una inflación monetaria, en toda regla. Pero entonces habrá que esperar una nueva baja de la libra y de las monedas suramericanas, y el caos general comprometería de nuevo el mejoramiento económico que comienza a manifestarse. Una de las razones de la continuación de l a crisis es, precisamente, la concentración del. OTO en algunos centros. Y a en los de Europa, aun manteniendo el patrón oro, comienzan a defenderse de las retiradas forzosas del metal amarillo. A s í por ejemplo, Francia acaba de aumentar el tipo de des- cuento, y Holanda ha decidido no enviar oro más que a los países ue fengan patrón oro, por lo tanto, no a América, si bien deja a los banqueros privados libres de obrar como les parezca. P a r a hacer una idea de los tiempos anormales que atravesamos, basta conocer la ú l tima publicación del Comité de Filántropos) de Bostón. E n 1933 murieron de hambre en el mundo 2.400.000 personas. Además, por, suicidio, a causa de l a miseria, 1.400.000, Además, para sostener los precios, se destruyeron dos millones y medio de kilos de! azúcar, 400.000 vagones de trigo, 140.000 vagones de arroz, 2.670.000 sacos de café, un millón y cuarto de kilos de carne y 100.000 corderos. Estos víveres destruidos hubieran bastados para alimentar a los des- v aparecidos. E n Alemania, la deuda exterior ha dis- minuído considerablemente, y se ha elevada a fines de 1933 a 12,8 millones de marcosi (seis a corto término y 6,8 a largo término) contra 14,6 a fines de septiembre de 1933, 19,33 fines de septiembre de 1932 y 27 millares a mediados de 1930. L a disminu- ción es debida, sobre todo, a la depreciación! de la libra y del dólar. U n nuevo compromiso ha sobrevivido con ¡os acreedores, por eL cual l a Reichsbank se compromete a aumen- i tar el precio que pagará por los scrips, por! lo cual los acreedores recibirán entre todo 76,9 por ciento, en lugar de 65 por ciento, como fué decretado en diciembre último. En! Inglaterra la situación continúa mejorando; y el número de parados ha disminuido. La! balanza exportadora ha aumentado, el presupuesto está equilibrado y el Gobierno piensa seriamente en disminuir el inconie taxé; para devolver un poco de agilidad a la eco- nomía general. E l esfuerzo de Italia paral rebajar el precio del dinero a corto término ha tenido un resultado favorable. E l Go- bierno está ahora en situación de gestionan la reducción de las cargas que provienen deft la deuda nacional, y ofrece desda ahora a l los tenedores de consolidados, cinco pori: ciento, una conversión de su renta a l 3,5 porf ciento, beneficiándolos, además, por sorteosj con l o t e s -M A U R I C I O V A N V O L L E N H O V E N -M a d r i d 9 febrero 1934. a NOTICIAS N E C R O LO G 1 CAS! Entierro del señor Valero B a rragán Si al cabo de tres o cuatro horas siente usted todavía los efectos de la digestión: eructos, acideces, flatulencias o tal vez mareos, o si al levantarse de la mesa se halla usted congestionado y con deseos de dormir, es porque su estómago funciona mal, lo que puede ser debido a la hiperacidez como consecuencia de haber comido excesivamente. La jaqueca puede también tener su origen en la fermentación de los alimentos. Media cucharadita, de las de cafe, o dos o tres tabletas e Magnesia Bisurada en un poco- jke iaguá inmediatamente después de las cocidas, le aliviarán en pocos minutos. Los millones de frascos vendidos en todo el, mundo durante muchos años, atestiguan la, efie gía de este preparado, que prescriben confrecuencia: un gran número de doctores. La J ri. esia Bisurada se vende en todas las farmacias al precio de pesetas 2,65 en. tabletas y ptas. 4,15 en polvo. in nnsimiyniünniü nmHinnuüíiuiíHüMiim Madrid. E n l a mañana de ayer le fué practicada la autopsia en el depósito del. Hospital M i l i t a r de Carabanchel ¿1 cadáver del coronel de la Guardia civil S r Valero Barragán. L a operación se llevó a cabo por, los médicos comandantes D Felipe Pérez y ¡teniente D Francisco Ferrer, que dispusie- ron el envío de las visceras al Laboratorio! para la comprobación definitiva de las causas que motivaron la muerte del Sr. V a lero. A las cuatro y media de la tarde se verificó el sepelio del infortunado jefe, presidiendo el acto el inspector de la Guardia civil, general Bedia; los generales del mismo Cuerpo señores Marzo y Benedito y D R a fael Montes. A continuación seguían m u chísimos jefes y oficiales de dicho Cuerpo, E l féretrq fué sacado a hombros por cuatro guardias civiles y fué encerrado en una! carroza automóvil, delante de l a cual marchaban tres sacerdotes con cruz alzada dé la parroquia de Carabanchel. L a comitiva, que se componía de veinti- cinco coches y dos autocars del Parque M ó vil, llegó acompañando al cadáver hasta el cementerio de Carabnnchel, donde recibid cristiana sepultura el cuerpo del S r Va iero. E l general, jefes y oficiales de la cuarta zona enviaron una corona como hqmesaje a 1 gg infortunado comgañerdt y
 // Cambio Nodo4-Sevilla