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A B C. VIERNES 16 D E F E B R E R O DE 1934. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G ig. EL GOBIERNO DE. AUSTRIA H A VENCIDO POR C O M P L E T O L A REBELIÓN D E L O S SOCIALISTAS, LOS C U A L E S S E E N T R E G A N P A R A A C O G E R S E A L A AMNISTÍA O F R E CIDA POR D O L L F U S S A B C en Berlín. L o s hitierisías no deben colaborar c o n D o l l f u s s ni Starhemberg. L o s socialistas huyen a la desbandada. V i e n a recobra su aspecto n o r m a l A B C e n Berlín E n A l e m a n i a se sigue con ansiedad las jornadas revolucionarias de A u s t r i a Berlín 16, 1 madrugada. (Crónica telefónica de nuestro redactor. Con ansiedad viva, profunda y creciente, asiste Alemania a las terribles jornadas revolucionarias de A u s tria. Parque, a pesar de la confusión a e noticias, podemos y debemos calificarlas así: de revolución. Y revolución de un carácter patético y violento como no hemos tenido nosotros ninguna en España en estos últimos tiempos, pero como quizá podamos tener algún día, si los dioses no nos son propicios. E n este tremendo drama austríaco del que quizá esta revolución sea sólo un episodio o quiza sea el epílogo, creyeron las Asociaciones patrióticas necesario dilucidar una incógnita: saber s i las fortísimas organizaciones del partido socialista trabajan en favor de la disolución nacional, o eran capaces de aliarse a l movimiento patriótico en momentos en que se decide l a vida del paísE l movimiento fascista de los heimwehrens ha estado insistiendo cerca del Gobierno de Dollfuss, para que éste se dicidiese a i m plantar el Estado corporativo y autoritario que pueda defender l a independencia nacional. U n a de las medidas preconizadas por los heimwehrens era el desamie de las organizaciones socialistas, declarándolas fuera de la l e y los episodios sangrientos empezaron en una localidad del Norte de Austria, en Linzt, donde el partido socialista tenía un fuerte reducto. T r a s los primeros choques de Lintz, los socialistas de V i e n a tomaron el acuerdo de desencadenar l a revolución para defender la libertad, l a democracia y l a existencia de sus organizaciones. L a resistencia tremenda que opusieron los socialistas en l a capital del Estado a l desarme, llegó a tal punto, que fué necesario el empleo de toda clase de elementos armados, tomando parte, como en una gran guerra, todos los Cuerpos- del Ejército, incluso l a Artillería, además de los voluntarios que se pusieron al servicio del Gobierno, respondiendo al llamamiento del ministro ú e l a Guerra y del canciller. L a revolución fué, especialmente, sangrienta en los barrios populares, en donde atrincherados los socialistas en grandes bloques de casas y provistos de toda clase de elementos bélicos, causaron, según las últimas noticias, más de 170 muertos entre los elementos de tropa y los fascistas. E l número de muertos qué ha habido hasta ahora llega a calcularse por a l gunos periódicos, hasta la cifra de m i l disponiendo los revolucionarios de fusiles en gran abundancia, bombas de mano, lanzallamas y grandes cantidades de ametralladoras. E n los barrios obreros de Smiimeriiig y Otta- k r i l g el asalto de las tropas tuvo que ser apoyado por descargas de cañones de corto calibre, porque los revolucionarios, enarbolando banderas rojas, se negaron repetidamente a rendirse, a pesar de las reiteradas apelaciones de que les hicieron objeto. E l ministro de la Guerra por 3 a radio, comunico una proclama a la población civil, dirigida especialmente a los proletarios, prometiéndoles la libertad si se sometían y apelando a sus sentimientos patrióticos para que se pusiesen al lado del Gobierno contra e l asalto criminal de que se ha hecho objeto a l a vida y la independencia de l a nación E l canciller, Dollfuss, por su parte, ha comunicado a los revolucionarios que algunos de sus jefes más destacados han huido en automóvil traspasando las fronteras y otros hicieron constar su discrepancia con respecto a la revolución. Todas las calles del centro de Viena están todavía ocupadas por retenes militares que impiden el paso desde las encrucijadas. Los hoteles de la ciudad se han cerrado hoy a las siete de l a tarde. Averías en la luz eléctrioa, en los servicios de gas y en las comunicaciones, se produjeron con i n tervalos, en estas tres jornadas, aunque a última hora, parece que el Gobierno domina l a situación por completo. Él aspecto de Viena tal y como lo describen los corresponsales de los periódicos berlineses, es realmente trágico. E n los arrabales hay multitud de escombros y por todas partes se ve el paso lento de las ambulancias conduciendo heridos y el silencio mortal que sigue a las terribles jornadas de locura. De verdadera locura debe calificarse el hecho de haber desencadenado una revolución en momentos en que está en crisis la vida del país y en que cualquier disentimiento o discrepancia con respecto al Gobierno es un paso más en la agonía de Austria, para precipitarla a una ruina que será muy d i fícil de evitar. Los periódicos alemanes adoptan una actitud de lejanía con respecto a los sucesos, aun cuando ciertos movimientos de ánimo o ciertas palpitaciones traicionen, que no es posible para Alemania l a neutralidad en nada que afecte hondamente a Austria. Hace pocos días aún los periódicos nacionalsocialistas le llamaban a Dollfuss traidor a la causa germánica. Los nacionalsocialistas austríacos han estado, desde luego, ajenos a la génesis y a los distintos episodios de la revolución. L a creencia general en Berlín es que esto prueba una profunda decadencia en Austria, que hará imposible la conservación de la unidad. Se cree aquí que tarde o temprano Austria será suya. Pero quizá mi impresión personal no es ésta. M e inclino más bien a pensar que el movimiento de los heimwehren ganará en el futuro gran amplitud y a costa precisamente del nacionalsocialismo. E n todo caso, lo único que se desprende de la revolución es que Dollfuss debió haber tomado desde mucho antes medidas duras y violentas contra gru- pos que disponían de un armamento capaz de comprometer, no sólo el orden político y aun la vida social, sino la independencia de la nación. L a cantidad de armas de? os revolucionarios ha sido tal, que no hace falta ser muy malicioso para suponer que han necesitado recibir algún auxilio, por lo menos moral, del extranjero. Apuntan algunos periódicos berlineses que muchos fusiles son de procedencia checoeslovací, por, tener las marcas de la casa Scoada, un tiem- po proveedora del Ejército imperial austría co, y tras la guerra, situada en Checoeslova quia. Pero esto no quiere decir que ningún país extranjero sea cómplice de un hecho que sólo cabe atribuir a la locura de los elementos marxistas y demagógicos, que no se resignaban a que Austria sigue la evolución hacia un Estado autoritario, que parece ser el dominador común de nuestra! época. -EUGENIO M O N T E S Carecen de fundamento los r u m o res de intervención diplomática Viena 15, 10 mañana. De fuente bien i n formada se declara que los rumores que harí circulado a propósito de determinadas intervenciones diplomáticas cerca del canciller Dollfuss, carecen de fundamento. Esta mañana el orden era c o m pleto en V i e n a Viena 15, 10 mañana. Esta mañana el orden era completo en todo el territorio de 3 á capital. E n dos puntos únicamente continúan h a ciendo presión las fuerzas del Gobierno so- bre los rebeldes, en franca retirada. Estos dos puntos son K a g r a n y Stadlau, en la orilla izquierda, y la colina del Aaberg, en la orilla derecha. Desesperada resistencia de ios socialista en E b e n s e e V i e n a 15, 11 mañana. E n las primeras; horas de la mañana las fuerzas de los Schutsbund han ocupado Salkamergut, abandonado por la población, después de reducir a l a Policía. Inmediatamente han continuado hasta las salineras y las fábricas de tejidos, donde han decretado l a huelga y se han apoderado de l a oficina de Correos y han levantado barricadas en los caminos para impedir el avance de las tropas del Gobierno. Fuerzas del Ejército se dirigen a esté distrito, pero se cree que tendrán que vencer una gran resistencia por parte de los socialistas, especialmente en Ebensee, que constituye una gran plaza fuerte por su posición con las montañas, por un lado, y e l lago por otra parte. Se sabe que los socialistas están fuertemente armados y dispuestos a resistir. Ebensee es una población de catorce mil habitantes, totalmente socialista. United Press. Las fuerzas del G o b i e r n o o c u p a ron el edificio principal de G o s thehof. L o s socialistas han abandonado el p i c o de Laarberg Viena 15, 11 mañana. Las fuerzas íet Gobierno han ocupado el edificio principal de Gosthehof, evacuado durante l a noche por los socialistas, que se han retirado hacia el Noroeste, a otro, grupo cíe edificaciones en Kagran, detrás de las cuales se han atrincherado. Según comunica también el Gobierno, los socialistas en los alrededores de V i e n a ostentan bandera blanca, lo cual indica que están dispuestos a aceptar el perdón. -United Press,
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