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transmiten integramente la fuerza al cigüeñal, sin producir choques. Esta cualidad de buen equilibrio les proporciona inmediata aplicación en los tractores de gasolina para ocupar el sitio del motor antiguo, conservando todas las demás partes del tractor. T a l tendencia de transformar los tractores de gasolina, haciéndolos aptos para consumir aceite pesado, preocupa mucho en Francia por el reiterado encarecimiento de las esencias ligeras, y ha hecho aparecer multitud de aparatos que permiten el empleo de los combustibles densos, basados la mayor parte en calentar éstos aprovechando l a alta temperatura de los gases de escape para conseguir que no dejen residuo líquido en los cilindros. Por su parte, los motores de gasolina s i guen siendo cada vez m á s sencillos, ligeros y baratos. Particularmente, la- gama de pequeñas potencias resiste los ataques del combustible caro con recursos que alargan su vida útil para disminuir los gastos de reparaciones y amortización, adoptando, entre otros medios encaminados a este fin, la camisa de cilindro recambiable, de modo que cuando sob -viene su ovalizac ión por el uso no es necesario rectificar el bloque o desechar el motor, sino simplemente reponer esa pieza independiente, que se vende muy barata. Otro rasgo característico de esta E x p o s i ción es el empleo del neumático para substituir a la llanta metálica en todas sus aplicaciones, desde el tractor hasta la carretilla de mano. Se pretende con ello mejorar las condiciones de rodadura, absorbiendo menos fuerza pero quizá el propósito no tenga confirmación práctica y económica m á s que en ciertas máquinas remolcadas para largos transportes, tales como los que hacen, de una región a otra, los contratistas de trilla con sus trilladoras, sometiéndolas a un trato por los malos caminos difícil de resistir sin la elasticidad de la rueda neumática. Su aplicación a los tractores cambia por completo de aspecto al adquirir la rueda el doble papel de transportadora y motriz, pues entonces ha de comportarse como ó r g a n o adherente que afiance el tractor contra la tierra y sirva de apoyo al esfuerzo de tracción resistiendo toda tendencia a patinar, particularmente- en las tierras arenosas o muy cargadas de humedad, donde el resbalamiento es inminente. ducir el agua hasta la vivienda, a base, por lo general, de pequeños grupos elevadores, que hacen el abastecimiento a presión, sin necesidad de intervenir cerca de ellos con cuidados especiales, porque todas las maniobras se hacen automáticamente. E n conjunto, la casa del agricultor cambia de fisonomía al recibir l a electricidad y el agua, abandona su tristeza de otro tiempo para gozar de las comodidades que sólo eran posibles en l a ciudad y aleja del campesino la pesadumbre de sentirse inferior a los otros vecinos del lugar que le abandonaron para disfrutar una vida m á s regalada en l a urbe lejana. ¡Lástima es que no podamos ofrecer a nuestros hombres de campo unas ventajas parecidas y que caigan siempre en el vacío los ejemplos de países preocupados por su agricultor... N o se puede recordar sin pena el entusiasmo que fuera de España rodea estas manifestaciones de asistencia al productor, tan grande, en esta ocasión, como para movilizar hasta P a r í s gentes de las m á s apartadas regiones de Francia, ansiosas de encontrar las mejores máquinas para producir con provecho. N i siquiera faltaban entre la multitud los mutilados de guerra sobre sus ligeras sillas de ruedas; algunos de ellos, quizá antiguo agricultor que añoraba su mocedad, podría simbolizar hoy también al campesino, inválido de la guerra sorda que se le hace, avanzando penosamente sobre el asiento de cualquier máquina moderna, como si fuera parte integrante de su ser. ¡Pobre agricultor español, que hasta de tal ayuda le han prohibido usar! ELADIO A R A N D A Ingeniero E s un cultivo típico de Valencia. E n a l gunos de los pueblos mencionados lo conservan por l a enorme dificultad que supone la substitución. E l problema de la rotación de cultivos es un grave problema: no es abundante el repertorio y temen privarse de un elemento. Se trata de un cultivo caro en relación con el precio a que se vende. E n él es mucha verdad el conocido r e f r á n S i el labrador contara, no sembrara Se pierde dinero, y, para que la pérdida no sea tan sensible, se apela a l a modalidad cooperativa, especialmente en Alboraya y Almacera. N o se pagan los jornales: con dinero, sino con trabajo: a tornafaena: E l labrador l a vende a peseta el k i l o el gran comerciante, a tres pesetas; el detallista la paga a seis pesetas, y no es posible precisar a cómo se cobra al consumidor. Efectuada la recolección y limpia de tierra, se lleva a los secaderos, de los cuales sale dos o tres meses después para distintos destinos. Sus principales consumidores ya se han mencionado: Inglaterra, Madrid, Barcelona y Valencia. Proporciona a nuestros agricultores un millón aproximado de pesetas. Pero la ventaja principal de este cultivo está en que limpia los campos de malas hierbas y nutre el repertorio de la rotación de cultivos precisamente durante un período difícil, cual es el del otoño. VICENTE BADIA HEREDIA PUBLICACIONES A GR C O L A S Fuentes, de riqueza. -Esta colección de tomitos de divulgación de temas prácticos de agricultura y ganadería, se ha enriquecido con cinco nuevas obras. El cultivo de la viña, del distinguido ingeniero agrónomo Ú. Ángel García López, trata en forma muy clara y razonada de las diversas labores del cultivo anual, como las podas, preparación del suelo, abonado y tratamientos terapéuticos de esta especialidad, de la que describe también su constitución. E n el volumen titulado Reconstitución del viñedo, un compañero ilustre del anterior, don Francisco Jiménez Cuende, completa con gran acierto cuanto conviene a la implantación del viñedo y sus prácticas culturales, hasta llegar al período de cultivo normal de la viña y pasa detenida revista a la elección de variedades, según las especiales circunstancias de cada caso particular. E l tomo X I I trata, por el ingeniero de ta Confederación del Duero D J o s é D o mínguez, con efectivo sentido práctico, como de quien ha vivido dichos problemas, cuanto concierne a la Implantación de regadíos. E n el titulado Abonos, D J e s ú s A g u i r r e de la Estación Agronómica Central, aborda con verdadero dominio las cuestiones que deben servir para elegir y emplear los fertilizantes, dando una completa justificación sobre tal asunto. P o r D José L u i s de la Loma, también ingeniero agrónomo, que lo es de la Sociedad General Azucarera de Efpaña, se estudia muy documentalmente, e igualmente con un concepto de realidad, el Cultivo de la remolacha azucarera. E S P A Ñ A -E l Comité Nacional para el cultivo del quino ha publicado en lujoso folleto un notable estudio del culto secretario de la Academia Nacional de Farmacia, don Francisco J Blanco Juste, y en el c u a l trata, con gran claridad y competencia, de la explotación de este árbol. Tanto las condiciones de suelo como las de clima y prácticas culturales, constan en este útilísimo opúsculo de reparación al olvido como titula el autor l a benéfica campaña que ha emprendido en favor de la d i fusión de la corteza admirable descubierta por E s p a ñ a EL CULTIVO D E L AREOL D E L A O U I N A E N agrónomo. LA P R O D U C C I Ó N D E LA C H U F A En la huerta de Valencia Quien pare mientes en l a considerable cantidad de horchata de chufa que. se consume habitualmente en E s p a ñ a creerá que Valencia tiene dedicada a este cultivo gran extensión de sus huertas. L a realidad es que sólo hay 77 hectáreas destinadas a esta finalidad, y ellas corresponden a dos pequeños núcleos de nuestra agricultura: enclavado uno en la huerta regada por el T u r i a y que comprende una parte no muy grande de los términos municipales de Alboraya y de A l macera. E l otro es un poco mayor y está comprendido en aguas del J ú c a r términos municipales de Algemesí, Guadasuar, A l c u dia de Carlet y no m á s E l total rendimiento pasa poco de las m i l toneladas. Teniendo en cuenta que Inglaterra se lleva una cifra respetable, unas trescientas toneladas en total, las setecientas restantes quedan, para abastecer las necesidades de nuestra industria, y las plazas de Madrid, Barcelona y Valencia, consumidores importantísimos. L o que sucede es que mucha de la horchata que se sirve como de chufa no es tal, y quienes la suministran sabrán cuál es la mercancía que sirven en lugar de la muy sugestiva procedente de las tierras valencianas. Asistimos, en cambio, a la consagración del áí bol de fuerza como elemento motor de las máquinas remolcadas por el tractor substituyendo a l a antigua rueda motriz y los motores auxiliares. L o s perfeccionamientos introducidos en el nuevo sistema afectan poco al mecanismo de transmisión hasta las distintas máquinas operadoras, pero, en cambio, cada una de éstas responde ya a un diseño especialmente concebido para soportar el mando mecánico con potencias muy superiores a las engendradas por el ganado. Elementos indispensables de estas máquinas modernas son los. embragues de seguridad en todos los ejes principales, que resbalan antes de transmitir un esfuerzo superior al normal. Otras secciones han destacado también por su nutrida concurrencia; tal es el caso de la dedicada a la maquinaria eléctrica, donde se aprecia e ¡interés cada día mayor que tienen sus aplicaciones en la agricultura. Allí estaba representada la extensa serie de los motores, desde las unidades poderosas para trabajos de. labranza y recolección hasta los pequeños colaboradores del agricultor en sus faenas diarias alrededor de la vivienda, para elevar agua, preparar piensos o mover las máquinas ligeras del granero, provistos siempre de dispositivos para obtener velocidades variables que hagan posible su acoplamiento directo, eje contra eje, a los diversos aparatos de la granja. Correlativamente con este avance de l a electricidad en la finca de campo se manifiesta el desarrollo de los medios para con- ARBOLES VIVEROS VIDES FORESTALES Y D E ADORNO FRUTALES 1847. de loa MONSERRAT Casa fundada en AMERICANAS I G N A C I O M O N S E R R A T D E PATÍO Plaza San Miguel, 14 duplicado. ZARAGOZA