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EL REY- SOLDADO. RECUERDOS D EL A V I S I T A Q U E E N 1921 HICIERON A E S P A Ñ A LOS R E Y E S D E L O S BELGAS E l 1. de febrero- de 1921 llegaron a Madrid, para ser huéspedes de D. Alfonso XIII y doña Victoria Eugenia, SS. M M los Keyes de los belgas. A B C publicó ese día, como homenaje al. Soberano extranjero, esta composición poética: A- Rey de) pueblo engrandecido en el dolor Monarca de leyenda cuajada en realidades, j Bien vengas al solar de la hidalguía! A tu espíritu excelso, de espléndidas lealtades, brinda marco de amor la Patria mía. Caudillo soberano que, al cincelar la ha zaña, fuiste de independencia feliz brote; en nombre de Castilla, que SUDO hacerse E s fpaña te saludan mío C i d y D o n Qunote. Citando en los años de la gran guerra los periódicos y las retñstas del mundo entero reproducían casi a diario la efigie de S. M. Alberto I, el epígrafe de ¡las fotos no podía ser más que éste: El Rey- soldada Relámpago encendido por sacrosanta fiebre, el dolor te exaltó sobre los grandes, y con temblor de angustia, como genial or febre, cruz de epopeya fué, contigo, Flandes. E l Flandes hazañoso de aquella edad pa sada, en Grávelinas flor de bizarría. E l Flandes de los tercios con resplandor de espada, cuando en España el sol no se ponía... E l que supo de gloria, como la cumbre enfiesta, y se alzó como dique en rudo trance... Y asoció con sus fastos l a castellana gesta, y escuchó nuestra voz hecha romance. Las estatuas en piedra de los Reyes de los belgas, Alberto I e Isabel, son hoy, en los E l Flandes milagrero que en T i resurge muros de laXatedral de Iprés- años terri fuerte bles de la contienda! el homenaje peren- la hora del deber todo lo arrostra, y; en ne de Ut fe y el agradecimiento de un pueblo. y. marcha, sin temores, sereno ante la muerte, y es fe, que ni se rinde ni se postra... T a l fué tu bravo pueblo, y en el fatal que branto, España, cori amor de los ampres, cifró bendito anhelo por enjugar el llanto del pueblo engrandecido en los dolores. i Salve al caudillo homérico, que, al fin de la pelea cede la gloria a su invencible tropa! España, con ternura de amante Dulcinea, saluda al D o n Quijote de la Europa. Y en el solar hidalgo, que se forjó en las lides y se alongó a la cima de los Andes, despiertan hoy las sombras de los robustos Cides- -toda la recia crónica de magnos adalides- y acogen al gran Rey del viejo Flandes. M R. B L A N C O- B E L M O N T E i iiH Éinninini aiita H i i n n ímirtim n iiíiMi n i m í Bimi íáiirmiüiiraiTnríniíüii
 // Cambio Nodo4-Sevilla