Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. M I É R C O L E S 21 D E F E B R E R O D E 19 34. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 24. sufre heridas grave en l a región frontal y contusiones diversas; José Joaquín P u i g Maestreamado, que sufre contusiones diversas y heridas en ambas piernas, de carácter leve. Con ellos llegó también el maquinista acompañante del que conducía el tren espe- eral de Sevilla con heridas en el brazo izquierdo y pierna derecha y contusiones en la cara. Todos estos heridos como los anteriores fueron curados en el equipo sanitario de la estación. L o que dice un herido Desde Andújar, y en un taxis, llegó don Dionisio Gómez Moreno, que habita en San Pedro Mártir, 11, y que iba en el primer departamento del vagón que ha quedado reducido a astillas. Manifestó que al darse cuenta de lo que ocurría se tiró por una ventanilla, como consecuencia de lo cual resultó con la probable fractura de la pierna izquierda y magullamiento general. Fué curado en el Hospital de Andújar y trasladado a Sevilla en un, taxis, como dejamos dicho. H a b l a n d o con el maquinista que acompañaba al del tren especial E n na camilla y en habitación aparte de la enfermería de l a estación se encontraba el maquinista que acompañaba al que conducía el tren especial y que, como ya se sabe, resultó muerto en la catástrofe. A l ponernos al habla con él nos rogó con todo encarecimiento que no mencionáramos su nombre para nada en el periódico por tener familiares en diversos puntos de España, a la que no quería en modo alguno alarmar con noticias de su desgracia. Está herido, como más arriba decimos, en el brazo izquierdo, pierna derecha y sufre diversas contusiones en la cara. Ños manifestó que para mayor garantía y seguridad del convoy llevaba éste dos maquinistas y el herido, uno de ellos, acompañaba al conductor del tren especial. A l entrar en la estación de Villanueva de la Reina, él se dio perfecta cuenta de la magnitud de la catástrofe y tanto él como su compañero acudieron presurosos a los frenos y a cuantos medios podían utilizarse para atenuar el siniestro. Al inclinarse fuera de la máquina para darse cuenta de la distancia a que se encontraba su tren del expres de Madrid, es decir, el tiempo que tardarían en encontrarse los dos trenes se verificó el choque, recibiendo el primer golpe en la pierna y después en el brazo izquierdo y cara. Q lugar del accidente, donde no han quedado más que las dos máqtünas, pero sin haber saltado una sobre la otra. Sólo aparece el furgón empotrado en la máquina del expreso. E l resto de los vagones han sufrido desperfectos ligeros, y a estas horas ya están reparados. Cuadrillas de obreros- trabajan en el tendido de una doble vía, y se cree que mañana podrán ya circular los ferro- carriles. H a y muchísimas personas por aquellos s i tios, contemplando los restos de un coche y la techumbre del mismo, caída sobre un terraplén. Llega otro tren, a las ocho y media de Ja noche, con un herido más E n la estación de la plaza: de Armas, desde las siete de la tarde, se encontraba numeroso público, que esperaba la llegada de trenes, en los que se decía venían heridos de la catástrofe ferroviaria. A las ocho y media aproximadamente llegó el tren 911, compuesto de nueve unidades correspondientes a los trenes correo de Madrid y rápido de Barcelona y en cuyo tren sólo venía un herido. Se llama Manuel Corona, de veintisiete años, con domicilio en la calle Ciudad de Jaca número 28 y el cual fué curado nuevamente en el equipo de la estación por el médico de guardia, Sr. Terán. Presentaba la fractura del antebrazo derecho y contusiones y erosiones en la cara y ambas piernas. P o r el citado doctor Terán se le hizo al h erido una radiografía. E n la estación de M Z A se había colocado, una pizarra, que decía: E l tren correo de M a d r i d y el rápido de Barcelona fusionados salen con cinco horas y quince minutos de retraso. C ó m o ocurrió el choque. E s c e nas impresionantes E l choque ocurrió a las tres míenos cuarto de la madrugada. E l especial tenía- que esperar en la estación de Villanueva el paso; del expreso, para hacer el cruce. N o lo hizo, y a poco ocurría el accidente. Hemos oído decir que el disco de la estación de Villanueva estaba cerrado. A l no parar, el gua- rdafrenos de cola, que se dio cuenta de lo que ocurría, tiró del freno da alarnía, no consiguiendo parar todo el convoy. Sólo disminuyó su velocidad, y entonces! fué embestido por el expreso, que venía a toda marcha. E l momento del choque fué de una confusión terrible. Las escenas de emoción, sé sucedían, buscándose los familiares entre, loa heridos que estaban a la vista, y explorando entre las astillas del coche destrozado, para sacar a los que exhalaban ayer de dolor, y se encontraban los cuerpos de algunos v i a jeros. Muchos, de la impresión recibida, salieron corriendo por el campo, presa de urt pánico horrible, huyendo del lugar del suceso, y; todo esto en medio de la más grande oscuridad. E n el l u g a r d e la c a t á s t r o f e (De nuestro redactor enviado especial, señor Gómez Bajuelo) Bailen 20, 8 noche. P o r todo el camino hasta Andújar se ven coches con la matrícula de Sevilla. Son los familiares de los viajeros del tren especial, que, enterados del accidente ferroviario ocurrido, acuden al l u gar del suceso para comprobar, el estado de sus deudos, dada la confusión de las primeras noticias circuladas acerca de la catástrofe. Hemos llegado a Andújar y anochecido. Por terreno de campiña, para hacer nuestro viaje más rápido, camino todo de baches, entre el río y l a vía. Piemos ido viendo numerosos trapos manchados de sangre, caídos, seguramente durante la madrugada, al comenzar el transporte de los heridos a los trenes de socorro que fueron llegando. Pocos momentos después divisamos el punto de choque de los dos trenes. E s en una recta de l a vía de unos tres kilómetros de longitud, antes de llegar a l a estación de Villanueva de la Reina. Unos 500 metros antes de dicho ¡pueblo, es donde ha ocurrido la catástrofe; de haber ocurrido antes de los tres kilómetros, donde la vía es una curva grande sobre el Guadalquivir, aquélla hubiera sido aterradora. Los trenes que chocaron son: el expreso de Andalucía y el especial que venía de Madrid conduciendo a los expedicionarios que habían salido en dicho convoy para presenciar el partido de fútbol jugado en la capital de la República. L a máquina del expreso tiene el número 1.763; la del especial, el 7 Ó 6; Hemos llegado a las seis de la tarde a l L a primera en acudir, la G u a r d i a civil Los primeros en acudir al lugar del suceso fueron las fuerzas de la Guardia civil de Villanueva de la Reina, compuestas por el cabo comandante del puesto, D Francisco Campoy González, y números a sus órdenes, Rafael Expósito González, José Cuevas Plaza y Manuel Ramos Clavel, acudiendo también en seguida de ocurrir el accidente los médicos de la localidad. D o n E d u a r d o Pinar y M i u r a s u fre la fractura de ambas piernas A las cuatro y media de l a tarde de ayer llegó en automóvil, acompañado del señor Lara, D Eduardo P i n a r y M i u r a que sufre la fractura de ambas piernas. Inmediatamente fué llevado a la Clínica de Santa Isabel para proceder a su curación. E l estado de los heridos que se encuentran hospitalizados en Sevilla es más satisfactorio, -con la excepción de D Eduardo Pinar M i u r a al que ha sido preciso enyesarle ambas piernas. Se cuenta de este herido que marchó a M a d r i d en- automóvil en unión de D Rafael Ibarra y otros amigos para asistir al partido de fútbol. E n M a d r i d recibieron la noticia de que había fallecido en Sevilla D Pedro Salvador y que avisaran a los hijos del finado que se encontraban en aquella capital. Cumplido el doloroso encargo, D. Eduardo Pinar y M i u r a cedió su asiento en el automóvil a uno de los hijos de D Pedro, regresando él a Sevilla en el tren especial, donde le ocurrió la desgracia. L o s muertos. C i n c o cadáveres no identificados A consecuencia del choque, resultó muerto Bartolomé Cánovas Cánovas, de veintiséis años de edad, guardia civil del 14 Tercio, natural de Blanca (Murcia) que venía de escolta en el convoy. Su compañero salió ileso. También murieron Vicente López Méndez y Antonio Gutiérrjez, empleados del tren. Estos son los muertos identificados hasta ahora. H o y a las doce del día, fueron extraídos los últimos cadáveres de entre las astillas del tren. E n la perrera fueron encontrados los cadáveres de tres muchachos de edad de quince a diecisiete años, y otros dos, en el fuelle del furgón, todos ellos que viajaban sin billetes y no han sido identificados. U n betunero, de Sevilla, murió aplastado entre dos vagones Por noticias que nos comunican viajeros llegados en el tren de socorro, sabemos que en el momento de ocurrir la catásírofe fué cogido entre el furgón del tren especial y un coche de tercera, un betunero que viajaba en los topes, muy conocido en la Alameda, suyo sombre no nos ha sido dado. U n a relación de heridos Resultaron con heridas: Eduardo Pinar Mihura, J o s é María Magdalena, José J. Puig, Miguel Azuaga, Juan Deán López de la Rosa. Estos fueron trasladados a Sevilla en el primer tren de socorro. Rafael Tebar y Manuel Coronel fueron llevados a Madrid. Juan Fernández Fernández, Carlos