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A JE D R E Z CONSIDERACIONES TICULO ACERCA D E U N ARGRAU D E ROBERTO U n a partida del campeonato argentino. ¿5 s Como afirma nuestro refranero, en 2 J ü todas partes cuecen habas, y así ocurre también en el extranjero, que a veces los órganos directivos ajedrecísticos decaen en sus actividades y aciertos, y entonces, naturalmente, el cronista de ajedrez, al recoger l a actualidad, se encuentra ante el deber de establecer una crítica objetiva que investigue las causas de los resultados desfavora- bies obtenidos con el propósito de impedir su repetición. M e inspira estas reflexiones la lectura de una vigorosa crítica que Roberto Grau, posiblemente el más alto prestigio del ajedrecismo argentino, dirige desde las columnas de El Ajedrez Americano, en el último número que acabo de recibir, a los directivos de su país, y del que entresaco los siguientes botones de muestra: L a Federación Argentina de Ajedrez s i gue obrando silenciosamente. Hace varios meses anunció, con bombo y platillos, que organizaría u n torneo en M a r de Plata de, carácter suramericaho. Pero hete aquí que los meses pasan y nada de concreto se sabe. L o s hipotéticos participantes están en la misma situación que ciertos náufragos, que esperan l a llegada de un barco salvador y lo ven navegar a la deriva, como si ellos no existieran, y en este caso el ejemplo no puede ser más preciso, ya que la Federación, por momentos, sigue dando la sensación de que aún navega sin guía. E l timón de mando sigue descompuesto, y es menester un poco de energía para tratar de repararlo... E s necesario que se cambie de táctica. Que se sepa en qué estado se hallan las negociaciones. Que nos digan los directores del ajedrez cuáles son sus gestiones personales en este asunto... E s necesario, ya que tiene el actual presidente de la Federación el deber de laborar, para que l a tambaleante confianza que los jugadores y l a mayoría de las entidades tienen en la Federación no sufra un nuevo traspiés y para que los defensores de ese organismo- -los que lucharon por crearlo, por hacerle sus Estatutos, por llevarlo al triunfo ajedrecista e institucional, no se vean en l a necesidad de atribuirle la culpa en l a posible bancarrota de la entidad. A l transcribir estos párrafos no me guía, claro está, el propósito indiscreto de intervenir en casa ajena entrando en el fondo del asunto, y sólo trato de exponer cómo en el extranjero, aun tratándose en este caso de un organismo directivo revestido del alto prestigio que una serie de éxitos le ha proporcionado, los órganos de opinión más autorizados no vacilan en formular cruda y lealmente las censuras que estiman justas, sin que tiemblen las esferas n i cronistas de cámara se atrevan a involucrar una réplica con argumentos ad hominen. Porque en nuestra hiperestesia de vanidad y altivez, que es una de las malas características ele l a raza que debemos empeñarnos en modificar, todo lo que no sea volcar en la Prensa eí platillo de las alabanzas se toma como enemiga, y recibiéndose las censuras como ofensas se convierte pronto cualquier discusión en un combate, donde las razones se contestan con golpes. P o r eso a mis críticas por la ausencia de Folkestone se respondió- -y no sé por qué no dijeron otro tanto respecto a la omisión anual de torneos nacionales- -que la culpa la tenía el criticante. Pues bien, amigo G r a u me, temo que si ahí, n l a Argentina, siguen nuestros asuntos. ajedrecísticos con el mismo interés fraternal que nosotros miramos los vuestros, alguien, copiando la pintoresca argumentación que aquí gastamos, pretenda demostrar que del fracaso del proyectado torneo suramericano en M a r de Plata sólo tiene la culpa usted, como ex campeón argentino y valor nacional más apreciado en el extranjero. Después de todo no habría que extrañarlo, porque cuando los argumentos dialécticos no se lanzan guiados por- l a razón, escapan a las leyes de la inteligencia para caer en las de la física, y sabido es que en ellas son precisamente las cumbres por tales las que atraen el rayo; símil que, en toda su altisonancia, considero aplicable con perfecta justicia al maestro Grau. Mj A continuación transcribo l a segunda da partida del match BolbochánPiazzini por el campeonato argentino, en el que el segundo jugador acaba de conquistar el preciado título, y que ofrece la particularidad desque, a partir de un planteo correcto, como es norma en los maestros argentinos, muy impuestos en la teoría, y en donde se siguió hasta la jugada 17 un desarrollo idéntico a una partida del célebre match Alekhine- Capablanca por el campeonato del mundo, que terminó en tablas, un estudio d i recto y personal de Piazzini mejoró sobrenmanera el desarrollo seguido anteriormente por el actual campeón del mundo, y proporcionó a las blancas ese ligerísimo margen de iniciativa y superioridad, que constituye, generalmente, la base de las victorias entre j u gadores de primera fila, quienes rara vez i n curren en descuidos o errores de bulto. E l afianzamiento, ampliación y explotación de esta base por procedimientos posicionales, son, a m i juicio, las características de esta partida, que en el medio y en el final ofrece situaciones muy interesantes, para acabar en una bella combinación de problema, que con elementos materiales absolutamente igualados decide la contienda. Gambito de la dama rehusado. Defensa ortodoxa. Blancas, P i a z z i n i negras, Bolbochán. 1. P 4 D C 3 A R 2. P 4 A D P 3 R 3. C 3 A D P 4 D 4. A s C C D 2 D 5. P 3 R, A 2 R ó. C 3 A 0- 0; 7. T i A P 3 A (esta jugada fué empleada varias veces por Capablanca en el match citado, pero la defensa Henneberger ...7. P 3 T D empleada por Alekhine, tiene hoy día mayor aceptación) 8. D 2 A P 3 T D 9. P X P C X P (el gran técnico de la apertura de dama, maestro Bogoljubow, que ha escrito sólo sobre ella un interesante libro, prefiere ahora ...9. P A X P para seguir con P 4 C D estableciendo dominación sobre la casilla 5 A D y sin debilidad apreciable en el flanco. de dama, donde l a columna abierta puede ser neutralizada por el bando negro) 10. A X A D Y A 11. A 2 R T i R 12. 0- 0, C X C 13. 1) C V 4 R; 14. T R- i D J P X P 15. C X P C A 16. A 3 A A s C (hasta aquí, como en la partida citada del. último campeonato mundial; pero el maestro argentino Ellerman sugiere ahora A 3 R que encuentro muy lógica, pues dada la configuración en tresbolillo de los peones del flanco de dama, su enemigo más temible es el caballo contrario, y no el alfil situado en casilla del mismo color. Preferible p a r e ce; por lo tanto, para el negro, imponer élcambio del alfil por caballo, mejor que el dar alfiles) 17. A X A C X A (véase el dia grama) Negras: Bolbochán. (11 fichas. 3 v m É (11 fichas. Blancas: Piazzini. Posición después de la jugada 17 de lasí negras. (E n esta posición obtenida por un desarrollo idéntico en la segunda partida del match Alekhine- Capablanca, la continua- ción fué 18. C 5 A D 3 A 19. D X D C X D y la partida se dio por tablas. Ahcn. ra Piazzini encuentra el procedimiento def diferir el cambio de damas y ganar un tiem- i po importante para l a prosecución del ataque) 18. P 3 T R! C 3 A 19. C 5 A D 4 R? (D 3 R era mejor) 20. C 6 D, ¡D X D 21. T X D (obsérvese que respecto a l a posición en que fué declarada tablas la partida Alekhine- Capablanca las blancas han ganado en la presente partida dos tiempos importantes con la colocación del peor en 3 T R y de l a torre en 3 A D) T 2 R J 22. T 3 C, T i D 23. T 4 D P. 41 AI; 24. C X P C T X T 25. P X T T 8 R 26. R 2 T P X P 27. T 3 D T 7 R 28 J. T X P R i A 29. T 4 C D T X P A 30, C 5 A P 4 T D 31. T 5 C T 7 A 32, C 4 T C 5 R 33. T X P Oas blancas con: dos peones pasados en el flanco de r nn a tienen la partida ganada, pero l a tenacidad de Bolbochán consigue aun provocar difU cultades que hubieran podido deteminar e l empate) P C 34. T 5 C D P 4 T 33. P 4 T P 4 A 36. C ó C R 2 C 37. C 5 1 (ocupada la torre blanca en la defensa dé los peones del flanco de dama era preciso; llevar este caballo para prevenir el ataque directo que intentan las negras sobre el rey ¿enemigo) T 7 D 38. T 7 C R 3 T 3 9 C 4 A T 7 A R 40: C 3 T T 7 D 41 P T T 5 D 2 P 5 T C A 3- P j C K C 5 C 44. R 1 T T 8 D 45- C i C! T 8 T J Ó P 6 T T X P 47 P 4 Cj 48. C X P C 7 A 49- R 2 C, C 5. R 5 C 7 A R 3 C 51- C 5 R- J- R 3 A 52 C 7 D R 3 R 5 3 T ¿C 4- T X T 54, C X T R 4 R 55- R 3 A C 7 D 56, R 3 R, C 5 R 57- C 4 A R 4 D 5 C 2 D C x P 59- R 4 A C 5 R! 6o C i A R 3 R 61. CiC, C 4 A 62. R 3 A C 6 D 63. P 3 C, C 8 R 4- 64. R 4 A C 7 C 65. R 5 C. R 4 R? (con ...65. P í A l k s negras hubieran conseguido el empate) 66. C X P A R 5 R 67. C 3 C 4- R 6 D; -6 S C 2 R! R X C 69. P 4 C 1 3 4 4 3 4 E l público debe leer diariamente nuestra sección de anuncios p o r palabras clasificados ert secciones. E n ellos encontrará constantemente sunjps que p u e d e n interesarle. C 6 R 70. R X P C 4 7 h R s C R é é í D