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MADRID- SEVILLA 28 D E F E B R E R O D E 1934. N U M E R O S U E L T O 10 C E N T S REDACCIÓN: PRADO DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS, MUSOZ OLIVE, DIARIO DO. ILUSTRATRINU 9.608 SEVIMÍA A ÑO GÉSIMO, MERO CERCANA A TETUAN, EL MOMENTO POLÍTICO. A n t e los anunciados acontecimientos Muy al detalle se ha dilucidado en estas páginas la cuestión del Estatuto vasco, en él que se prebende un segundo atentado contra la unidad española, pero en condiciones más vituperables, de más injusticia y de mayor irregularidad que el de Cataluña. Es un antaño torpemente arbitrario y escandaloso del nacionalismo: Llegó a las Cortes fracasado, sin viabilidad, y ayer lo hizo añicos un discurso formidable del Sr. GoiCoechea. No prevalecerá tal como se ha presentado, y difícilmente podrá reaparecer en forma alguna. El gran orador monárquico demostró, con una magistral exposición histórica del asunto, la falsedad. y la. violencia, en que se apoya el supuesto de la unidad vasca, la contradicción del régimen proyectado con el sentido tradicional de los fueros autonómicos en las provincias interesadas, y el espíritu separatista e impopidar del Estatuto; pero fué, sobre todo, concluyente y decisiva la impugnación en el aspecto jurí. di co y legal, y la prueba de la nulidad con que se ha tramitado el proyecto, a partir de la votación denegatoria de Navarra, que debió poner término a la demanda, más ilegal todavía desde que se produjo el plebiscito de Álava, desfavorable también al Estatuto. ¡Magnífico y noble servicio el que ha prestado a la unidad española y al sentimiento de, sus compatriotas el Sr. Goicoeckea! mente. Se forman corrillos, y en todos ellos se habla de la posibilidad de que en esta misma semana se produzca la crisis. Inspira gran curiosidad la actitud futura de l a m i noría Popular A g r a r i a y de su jefe, el señor G i l Robles, entendiéndose que el discurso que pronunció el domingo en Salamanca, marca el fin de su ayuda al Gobierno del Sr. Lerroux. E n el transcurso de la tarde se sostienen numerosísimas conferencias del señor G i l Robles, con el Sr. Ventosa, primero, y con el señor Martínez de Velasco, después; del Sr. Maura con D. Francisco Cambó, y luego con el Sr. P r i e t o de los diputados radicales entre sí, y con D Alejandro L e r r o u x Indudablemente hay en la Cámara un desasosiego y una intranquilidad que se notan a primera vista. U n a s interesantes manifestaciones del señor C a m b ó A primera hora de la tarde celebraron una larga conversación en los pasillos de la Cámara D Miguel M a u r a y el Sr. Cambó. A l terminar su conferencia preguntaron los periodistas al S- Cambó si eran ciertos los r u mores que circulaban de que durante la mañana de hoy había celebrado varias entrevistas, a las que se concedía gran importancia. -N o es exacto- -contestó el Sr. Cambó- No, me he movido del hotel en toda la mañana. ¿N o piensa usted ver al Sr. G i l Robles? -Seguramente le veré esta tarde aquí. -Se decía que la entrevista que sostuvieron el viernes los señores Ventosa y G i l Robles; tenía gran interés, y que en ella se matizaron soluciones para el actual momento político. -Pues una de dos- -contestó el Sr. Cambó- -o la conversación no tuvo trascendencia ninguna, o el Sr. Ventosa es tan reservado que a mí no me ha dicho nada. -Entonces, ¿cree usted posible que se produzcan acontecimientos políticos de importancia en esta semana? -Desde luego. Creo deben producirse, pues esta situación es insostenible. E l Parlamento no funciona. N o se hace labor legislativa positiva, y esta situación no puede prolongarse. -Pues de las declaraciones del señor L e rroux- -dijo un periodista- -se saca la i m presión de que nada ocurrirá. -Pues lo peor que puede suceder es que no suceda nada- -terminó diciendo el señor Cambó. r Dijo el Sr. Maura, que todo estribaba en que j a Ceda tuviese interés en derribar al Gobierno, y que por de pronto el señor Cambo y todos los diputados de su minoría habían venido a la Cámara para encuadrar a la Ceda. A esto dijo el Sr. Prieto que la razón de la presencia en la Cámara de todos los de la L l i g a obedecía al requerimiento de los vascos por si llegaba a ponerse a discusión la repetición- del plebiscito en la provincia de Álava; y añadió que el Gobierno trae ahora a la Cámara unos presupuestos sin hacer para leerlos mañana y después irlos trayendo a trozos a medida que se vayan terminando, pensando que de este modo puede prolongar su vida hasta fines del mes próximo, sin pensar que como haya verdadero propósito de derribar al Gobierno por las fuerzas que pueden hacerlo, nunca faltará un motivo, lo mismo en la discusión de los propios presupuestos que con cualquiera proposición incidental, que surge en cuanto se desea. Y como ejemplo, dijo que podía ser pretexto el proyecto de ley que ha dé presentarse otorgando autorización al ministro de Obras Públicas para que prescinda del informe del Consejo de Estado en determinadas obras públicas en proyecto. E l señor G i l R o b l e s declara que Ja mayor sorpresa es que no haya pasado nada todavía Preguntaron los periodistas al Sr. G i l R o bles si tenía alguna impresión respecto a posibles acontecimientos políticos. -Y o no sé todavía lo que pasará- -contestó- porque estamos en el comienzo de la semana. -S i n embargo, el viernes nos dijo usted que la sorpresa sería que no se planteara la crisis. -C l a r o que sí. Y hoy digo que la sorpresa n iyor es que no haya pasado nada todavía. -P e r o la actitud de la minoría popular agraria, ¿cuál es, en definitiva? -Y o me ratifico en io que dije el domingo en Salamanca. Hubo en el debate una nota de sumió interés político. El ministro de la Gobernación habló para excusar, con mucha tibieza por cierto, las irregularidades evidentes, amparadas en las operaciones electorales del Estatuto; y como, bajo el fondo del discurso del Sr. Goicoecbea sospechaba de una intención política, extraña al tema, aludió a la crisis, exhortando a las derechas, a las derechas a esperar con paciencia- -con la poca paciencia que ya necesitan- -para conseguir lo que desean. El Sr. Martines Barrios se va del Gobierno y nos parece muy bien que se rescate de las presiones que lo han retenido en el cargo y que deje de ser un estorbo en la situación, que con tanta lógica y diafanidad expuso y comentó en sus declaraciones al Blanco y Negro. Abogaba el. Sr. Martínez Barrios por una nueva formación ministerial, más conforme a los resultados electorales y a la disposición de las fuerzas parlamentarias; y por sus palabras de ayer se comprende que sigue juzgando convenientes y viables soluciones en que su significación y su consecuencia le impiden colaborar. La responsabilidad de la actual situación política, confusa e imponiente, cae sobre las derechas, que, después de embarullarla con sus equívocos, la consienten con sus indecisiones. Ha tenido que ser el representante de izquierdismo en el Gobierno quien despeje tina- dificultad que no han sabido afrontar las derechas con sus votos. L a actitud de la minoría radical. U n documento que quizá no l l e gue a presentarse. E i señor M a r tínez B a r r i o s asistirá a la reunión de h o y Tema unánime del comentario en la tarde de ayer fué el propósito de numerosos d i putados radicales de entregar hoy al señor Lerroux, en la reunión de la minoría, un documento expresivo del criterio colevtivo, en orden a la orientación del Gobierno. Se vio cómo los diputados radicales sostenían frecuentes cambios de impresiones, y cómo el Sr. L e r r o u x llamaba a su despacho de la Cámara a dos de los diputados que más se habían significado en la recogida de firmas para el documento en cuestión. Y a el pasado viernes dimos cuenta de que un grupo numeroso de. radicales tenía este propósito; y ayer, el documento redactado ya, fué llevado a l a Cámara y se empezaro a recoger firmas de los que estaban conformes con su espíritu. Según nuestros detalles, en las cuartillas, respetuosísimas en el fondo y en l a forma. E l señor P r i e t o asegura que en esta situación no se pueden hacer afirmaciones absolutas Después de su conferencia con el señor Cambó, D Miguel Maura habló con el señor Prieto ante algunos periodistas acerca de la situación actual del Gobierno. E l señor Maura aseguró varias veces en el curso de la conversación que en esta semana no se produciría la crisis, y cada vez que lo dijo, el señor Prieto le interrumpió, diciéndole: -N o haga usted afirmaciones absolutas. L o que podemos decir es que hoy no habrá nadq. Animación en! a Cámara M a d r i d 28. Ambiente enrarecido desde primera hora. Numerosos diputados de todas las fracciones políticas acudieron puntual-
 // Cambio Nodo4-Sevilla