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AJEDREZ HA FALLECIDO E L DOCTOR TARRASCH E l primer campeonato x. La. radio nos acaba de dar l a triste 2. noticia del fallecimiento del doctor Tarrasch, que ha sido uno de los más grandes ajedrecistas de los tiempos modernos. E l doctor Siegbert Tarrasch había nacido el 5 de marzo de 1 S 2 en l a ciudad de Breslau, donde cursó los estudios de Medicina, profesión que ejerció casi toda su vida en Nurenberg y en Munich, sin perjuicio de lo cual, durante más. de veinte años, su nombre se inscribió entre los primeros premios en todos los torneos internacionales. E n este aspecto sus éxitos, que no han sido después igualados, formaban el año 1908, en que celebró el match contra Lasker por el campeonato del mundo, el siguiente notable score: Torneos internacionales: año 84, Nuren- berg, primer premio; 85, Hamburgo, segundo; 87, Francfort, quinto; 8 8 Nurenberg, primero; 88, Leipzig, octavo; 89, Breslau, primero; 90, Manehester, primero; 92, Dresde, primero; 94, Leipzig, primero; 95, Hasstings, tercero; 96, Nurenberg, tercero; 98, Viena, primero; 902, Montecarlo, quinto; 903, Montecarlo, primero; 905, Ostende, segundo; 906, Nurenberg, noveno, y 907, Ostende, primero. Además, habia batido en match, y de modo contundente, a dos grandes maestros: a Walbrodt, por siete a cero, y a Marshall, por nueve a uno. T a n brillante historia, y más que nada la arrogante confianza en sus propias fuerzas, le indujeron a repetir su desafío a Lasker en una forma que revela perfectamente las condiciones de su carácter, pues en el banquete con que fué obsequiado por sus admiradores, en el otoño de 1905, para celebrar su aplastante victoria sobre Marshall, el vencedor pronunció- las siguientes palabras: Después de esta victoria, l a más reciente y quizá también la más grande que haya logrado, no tengo motivos para creer que nadie me sea superior en el mundo del ajedrez, pues era, indiscutiblemente más difíc i l batir a l joven Marshall quezal viejo Steinitz. (Alusión directa al triunfo que había deparado a Lasker el título de campeón del mundo. Aunque estoy dispuesto a luchar con Lasker en condiciones razonables, no quiero, sin embargo, retarle, porque esto corresponde a maestros que no tengan mi reputación n i mis resultados, pero no a mí, cuyos triunfos en veinte años valen tanto como los. de Lasker. Hace dos años di un paso en falso, desafiándole, pero el mundo del ajedrez ha visto de lo que ambos somos capaces, y cuando lo deseé habrá un match Lasker- Tarrasch. Este tono arrogante dio origen a críticas mordaces- así hablaba Tarraschustra -escribió el maestro Marco, parodiando a Nietzsche, en cabeza de un artículo de l a Wiener Schachzeihmg- en las que incurrió también el entonces campeón del mundo, que en su propia revista. Lasker s Magazin- e, publicó en 1906 un artículo, titulado Maestro del pasado y del presente donde descubría, con certera agudeza, l a característica de su adversario, diciendo: L a fuerza o l a debilidad, como queráis, del doctor Tarrasch consiste en su extremado amor propio. S i n él habría sido u n mediano j u gador de ajedrez, y por el amor propio ha pegado a ser- un gurante. pues esta cualidad apertura española, y conserva el recuerdo ce la. exquisita caballerosidad con que el gran maestro alemán, hoy fallecido, selló su derrota, inclinando su rey sobre el tablero y ¡tendiéndole l a mano en un efusivo gesto da amistad, lo que nunca hubiera hecho un v a nidoso. P o r eso creo que el amor propia que tanto se ha reprochado a. Tarrasch era sobre todo, un noble orgullo intelectual que femenino de M a d r i d adscribía a sus ideas y a su obra, poniéndolas, como todo pensador, por encima de sis propia personalidad. A continuación transí le incita a sobresalir en cualquier materia a cribo una de las mejores partidas de T a que se aplique. E n ajedrez prefiere, desde rrasch, que obtuvo premio de belleza en el luego, su propia manera de jugar, y ha putorneo internacional de Hasstings de 1895. blicado tres libros sobre sus victorias, sus prueba ajedrecística que tuvo. resonancia puntos de vista, su vida y su carrera. A u n mundial por los maestros que concurrieron que escribe en forma espiritual y atrayente, y haberla presidido un miembro de l a F a m i su ingenua adoración por sí mismo falsea lia T al inglesa, el duque de Y o r k con frecuencia su juicio sobre los hombres Apertura española. Blancas, doctor T a y las cosas y también sobre las posiciones rrasch; negras, A Walbrodt. 1. P 4 R de ajedrez. E n el mundo no hay partida, de P R 2. C 3 A R C 3 A D 3. A 5 C las no jugadas por él, en l a que no encuenP 3 T D 4. A T C 3 A 5. C 3 A P D tre una falta o un procedimiento más rápi 6. P 4 D, A 2 D 7. l A J X Q A X A do para- conseguir l a victoria, y el lado débil de su juicio es que en- toda crítica hace D 2 R, P X P 9- C X P A 2 D 10. 0- 0, A 2 R 11. P 3 C D 0- 0; 12. A 2 C, P 4 C D intervenir su personalidad, jugando el papel (las negras amenazan desalojar con los principal. E n sus lecciones privadas es, como muchos alemanes de las clases acó- peones de su puesto actual a los dos caballos blancos y ganar calidad h a c i e n d o modadas, muy correcto, pues sé llama homA 4 C D) 13. P 4 T D P 5 C 14. C i D bre correcto en Alemania aquél cuyos actos P 4 A 15. C 3 A A 3 A 16. C 2 D P 4 D están en relación con su posición social, se 17. P í R C i R 18. C 3 R D 2 D 19. gún el juicio de sus iguales. P a r a ser coT D 1 D P 5 D (las negras persiguen blorrecto, por lo tanto, es necesario, aplicar las quear la acción del alfil blanco sobre la! opiniones de los demás y no tener convicgran diagonal) 20. C 3 R- 4 A D 3 R 2.1, ciones propias, sino sencillamente las del P 4 A P 4 A 22. C 5 T A 4 D 23. D 3 D medio s o c i a l e n que se vive. A s í el doctor R 1 T (la posición está muy equilibrada e Tarrasch es correcto en su modo de hablar incluso un poco mejor para las r. egras, que y de obrar, y ha llegado por serios estudios poseen dos alfiles y uno de ellos, el situado a adquirir en ajedrez una fuerza extraordien la gran diagonal, con un magnífico radio naria, pero, sin embargo, no es original, porde acción) ZA. D 3 C T 2 T 25. C 5 T- 4 A que sigue las nuevas concepciones, pero no T 1 C 20. T D 1 R, P 4 C 2 T 2 R A 1 D 5 las crea 28. D 3 D T D 2 C R 29. P C P X P! Aunque este juicio de Lasker es algo par- 30, T X P A T 4 C 3.1. T 2 R- 2 A C 2 C: cial por l a época en que se pronunció en que 32. C 6 D! (véase el diagrama) su antagonismo con Tarrasch había llegado a su máxima tensión y la censura se enNegras: Walbrodt. cuentra algo recargada, no deja de ser muy (13 fichas. exacto para mí, en l a parte elogiosa, cuando reconoce l a fuerza extraordinaria que Tarrasch adquirió mediante pacientes estudios. Fueron estos estudios excepciortalménte fructíferos y consagrados a desarrollar, en procedimientos técnicos y concretos, los principios de Steinitz, los que constituyen la obra ingente y magnífica de Tarrasch en la teoría del ajedrez, y reconociendo l a eficacia indudable de esta técnica, que pro- porcionó a su insigne constructor una dilatada carrera de triunfos y fué admitida y seguida sin discusión por todos los maestros contemporáneos, es, sobre todo, digno de elogio y estimación, y constituye l a faceta más noble del carácter de Tarrasch, q u e n o se ha hecho notar como es debido su decisión de divulgar los admirables resultados de sus investigaciones, formando u n (13 fichas. cuerpo de doctrina donde han aprendido Blancas: Tarrasch. gran parte de su ciencia todos los maestros Posición después de la jugada 32 de las actuales. P a r a hacerlo tuvo necesariamenblancas. te que ilustrar con comentarios sus propias y afortunadas experiencias, consideración (E l momento crítico de la partida en. que que reduce notablemente el reproche de Lasse vuelven las tornas y el ataque blanco soker sobre que en sus libros hablase sólo de bre el P A R enemigo adquiere prepondesí mismo. E n este sentido creo que l a obra rancia) D X P 33 C X P C 4 T 34. f u n d a m e n t a l de Tarrasch, Dreihundert T X P C X P 3 5 -C X Q T X C 36. Schachpartien (300 partidas de ajedrez) en P X T T X P 37- R i i A T X D 3 cuyos comentarios desarrolla sus principios, T 4 C! (jugada espléndida que constituye aplicándolos a casos concretos, ha sido y seel gclpe de gracia) y las negras abandoguirá siendo, durante mucho tiempo una de naron. las obras didácticas más útiles al estudioso que quiera profundizar en el difícil porgué de los movimientos y maniobras ajedrecist j E l domingo próximo dará comien- tas de tipo posicional. tt t i zo en l a sala de ajedrez del Centro Cultural del Ejército y de la Armada, el primer campeonato femenino de M a d r i d Personalmente, el cronista tuvo el gusto para. el que S. E el presidente de l a Repúde conocer a Tarrasch en el torneo de las naciones de- Londres del año 26, y el honor blica se ha dignado ofrecer coma premio d e vencerle con las blancas, empleando l a á honor una valiosa copa en l a que cgn- S 1 EGBERT K 4 4 3 7 3 1 t ¡L
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