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PE Y los asesinos no han sido detenidos, y todos sabemos por qué. Se ciernen sobre los obreros de A B C las amenazas de otros. Obreros contra obreros, señor ministro, y por tanto, no basta la declaración del ministro. M A R Z O D E 1934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G f. Y o llamé a mi despacho a varios ol rérb porque no podía comprender que llevara lal voz de todos los huelguistas una sola repre- sentación. (Grandes aplausos y protestas de los socialistas. Seré inflexible en la aplicación de las leyes, porque por ahí llegaríamos bien pronto! a una nueva dictadura. (Nuevos aplausos. Hay obreros, pocos o muchos, que no están sindicados y obligar al Gobierno y a las Empresas a pactar con los obreros cuyas representaciones no constan, hacen que Ia ¡representación patronal se sindique. Los que dicen que la ley no sirve, no tienen nada que hacer en los Parlamentos. Y o quería saber en qué precepto está la obligación de tratar por esa única representación. A l derecho de cada obrero de sindicarse donde quiera, corresponde, la obligación del patrono de no exigir obreros de tal o cual organización. No se preocupe el Sr. Lamoneda de buscarle precedentes. Prosigue el ministro de la Gobernación; Y o no tengo pesadumbre de los precedentes. Me preocupa el presente de mi patria. Ño he tratado uno a uno con todos los obrerosj sino con grupos de ellos, y no para convencerles de que cedieran en su actitud. He 11 amado a esos obreros ante las noticias de! coacciones que se ejercían sobre los obreros que querían volver al trabajo, los cuales me escribían y me hablaban por teléfono y me dijeron: Somos asociados y vamos a este movimiento empujados y no por nuestra voluntad. (Grandes rumores y protestas de los; socialistas. Esos obreros me decían: V o l veríamos al trabajo si no estuviéramos coaccionados. -1 Nuevas explicaciones del ministro de la Gobernación Cree haber sido claro. N o hay que confundir l a legalidad con la justicia. Preocupémonos de reformar la ley de huelgas v i gente, y propia de otras épocas. P o r lo que respecta al problema de interpretación que plantea el Sr. Maura, no puede contestar, porque seria salirse de su cometido. E l Sr. M A U R A (D Honorio) Pues puede contestar el ministro de Trabajo. E l ministro de l a G O B E R N A C I Ó N E n cuanto a l a última parte dice que nos alcanza el mismo rubor. Los asesinos de los obreros españoles no merecen ninguna piedad, pues el v i l asesinato del obrero de A B C, alejado y seguido a mansalva por sus viles asesinos, es una vergüenza y una indignidad. Pero se trata de un mal general qufc: hay que acabar, sea como sea, y acudiendo al Parlamento para que nos dé medidas excepcionales, si no bastan las presentes. (M u y bien. Aplausos. E l Sr. G Ó M E Z (D Trifón) Las tarifas ferroviarias. El señor Salazar Alonso replica nuevamente a interrupciones de los socialistas E l ministro de la G O B E R N A C I Ó N D e jemos esas interrupciones, y hablemos de que hay que acabar con los asesinatos. E l Sr. G Ó M E Z (D Trifón) E s o no se dice SG l l 3 C C EÍ ministro de l a G O B E R N A C I Ó N Pero esas interrupciones pueden interpretarse como aliento a los autores de crímenes, én ¡vez de una reprobación. (M u y bien. Aplausos de todo el centro y de la derecha de la Cámara. Dice que si alguien tiene miedo, que se prepare a tener terror, pues el- Gobierno está dispuesto a mantener el peso de la ley, pues la Patria peligra bajo la amenaza de unos cuantos que pretenden salirse de l a ley. (M u y bien. N o temen a l a Guardia c i v i l más que los que se salen de la Ifcy, porque los amantes de ella nos vemos ga- rantidos con ésta y otras representaciones del Estado. 1 El señor Lamoneda explica a su gusto el conflicto E l Sr. L A M O N E D A socialista, dice que hace más de treinta años la Empresa de A B C se ha venido obstinando en oponerse a l a asociación de sus obreros. Dice que al advenimiento de l a República l a Casa del Pueblo inició una política que permitió el hecho de que los obreros de Prensa Española se asociaran. Dice que es histórico que cuando en otro periódico se producía una huelga, A B C facilitaba equipos, que, trabajando jornada doble, influían en l a solución de ésta. A ñ a! E l Sr. M A U R A (D. Honorio) dice qué no son ciertos en absoluto los abusos denunciados. Cuando A B C no era un negocio periocíe que El Debate y A B C se opusieron a dístico no h abía un solo obrero que quisieJos Comités Paritarios de Aunós, y que en 1928 opusiéronse en A B C a l a entrada en ra salir de allí y eran centenares los que el edificio de delegados del ministerio de aspiraban entrar en aquella mazmorra. (Ru Trabajo, que llevaban su. carnet. mores. Los obreros que había en A B C Afirma que la primera inspección hecha ganaban más que los de ninguna parte. de las máquinas fué realizada por el orador ¿Dónde está el abuso de la Empresa de con el gerente de Prensa Gráfica, 3 declara Contestación adecuada del señor A B C en la que se sucedían los obreros de que encontró una situación vergonzosa, pues padres a hijos? en 1931 no cumplíanse las bases de trabajo. Salazar Alonso E l Sr. L A M O N E D A No ha entendido Ofrece a la Cámara imas cuartillas para deE l ministro de la GOBERNACIÓN con- bien su señoría. mostrar el perjuicio sufrido por los obretesta, diciendo que el Sr. Lamoneda ha reE l Sr. M A U R A (D. Honorio) Frente ros. Habla de la participación en los be- conocido que entre los obreros de A B C a la frase aducida por el Sr. Lamoneda de neficics dada por Ja Empresa, y dice que a había algunos, varios, o muchos, gue no que en mi casa mando yo como no es adPii obrero a quien se le niegan 2.500 pesetas pertenecían a la Casa del Pueblo. misible, digo yo que tampoco ...puede admi- anuales, en relación con las bases de trabajo, se le compensaba con 250 pesetas, como participación en los beneficios. Añade que al advenimiento de la República los obreros de A B C tenían siete horas de. jornada, en vez de las seis que trabajaban en las demás Empresas. Afirma que a los treinta años de existencia, la Empresa de. A B C niégase al trato con la representación de la Asociación obrera. Dice que en una última entrevista, el señor ¿alazar Alonso dijo que el señor Luca de Tena no se negaba a tratar, con sus obreros. Debió contestarle que en una República, aunque no fuera de trabajadores, hay obligación, de tratar con la representación del Sindicato de Trabajadores. (Grandes protestas. Nosotros tendríamos derecho también a decir que nos negábamos a tratar con el señor Luca de Tena o con su representante, Sr. Blanco- Belmonte, pero exigiendo tratar con accionistas que muchas veces también necesitan conocer la codicia de los que ad ministran. Dice que cuando se inició el conflicto la Empresa dijo que en su casa mandaba ella, y ante esto se fué a la actitud pasiva de los obreros. Después acudióse al Jurado mixto. Pregunta si no tiene obligación la Em presa de acudir a este mismo Jurado mixto. Censura que el Sr. Luca de Tena no acep tara el arbitraje propuesto por el director de Trabajo, y los obreros al reclamar tres cosas: el despido de ese obrero que usurpa un puesto que correspondía a otro; el abono de salarios, y el cumplimiento de bases de trabajo, colocábanse en una actitud justa. Cree que el. Jurado mixto dará la razón a los obreros. (Rumores. No dice nada respecto a la fórmula de El Sol, que pudiera ser solución del conflicto; pero esto es dejar la situación igual que cuando se produjo aquél. L a fórmula de conservar la proporción de personal es ésta; pero la exigencia de seleccionar dentro de esta proporción el personal es una condición nueva, causante de la huelga. Estas son las represalias. E l Sr. O R I A (popular) ¿Y los asesina- tos no son represalias? E l Sr. MARTÍNEZ GIL: ¿Los hemos cometido nosotros? Seréis vosotros. E l Sr. L A M O N E D A dice que la Empresa de A B C tiene que comprender quesi el hijo del patrono, como nuevo patrono tiene derecho a dirigir aquélla, también algún derecho tienen los obreros que están allí hace treinta años. Un ruego dirige al ministro de la Gobernación y es que a los detenidos en las cercanías de A B C no se les ha llevado a la Comisaría, sino al edificio A B C periódico, como sabéis republicano Cree que no ha hecho nunca un ministro de la Gobernación lo que el Sr. Salazar Alonso, que es citar a los obreros uno a uno, pues un gobernante no debe hacer esto, como no debería llamar uno a uno a los accionistas. (Rumores y protestas. Como los deseos conciliadores dice que están en el ánimo del ministro de la Gobernación, ruega al Gobierno que la solución no se lleve a efecto sobre la base de en mi casa mando yo Y o creí que esto había terminado. (Protestas. Si no ha terminado, decidlo, porque de lo contrario... E l Sr. M A E Z T U Sí, ya lo sabemos; la revolución. E l Sr. L A M O N E D A Volveremos a la huelga por derechos de Asociaciones. (Rumores. Un incidente E l Sr. M E N E N D E Z Conozco muy bien a su señoría. (El Sr. Menéndez grita algo que no se entiende y lo mismo haice entre indignadas protestas de la gran mayoría de la Cámara el Sr. Aguillaume, a quien se recuerda su retención de la casa. Recoge las palabras del Sr. Lamoneda de que aún es tiempo para una solución y que no tiene derecho a romper este hilo, que puede conducir a la armonía. A lo que no se nos puede llevar es a conclusiones confusas. Yo no encuentro modo en ninguna ley; de obligar al Sr. Luca de Tena a que despida a ese obrero minervista. Si existe algún precepto, díganmelo. E l Sr. B E S T E I R O No vaya su señoría a romper ese hilo. (Protestas. El ministro propicio a fórmulas de conciliación E l ministro de la GOBERNACIÓN: E l ministerio de Trabajo está siempre abierto a todo intento de conciliación, pero yo solo puedo imponer la ley cuando la ley existe. El señor Maura niega enérgicamente Jos supuestos abusos de ABC
 // Cambio Nodo4-Sevilla