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i A B C. M A R T E S 20 D E M A R Z O D E 1934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 19. A BC EN CHILE Como hacen los mejicanos Tiene razón ese comentarista que en un periódico de Chile desliza la irónica apostilla a una información telegráfica, de que España, fiel imitadora de Rusia y Méjico en las absurdas persecuciones y atentados contra el catolicismo y sus templos, debiera seguir los nuevos derroteros del pueblo mejicano L o que se hace ahora en las ricas comarcas de la antigua Nueva España, y ha motivado l a apostilla burlona, es lo que la United Press ha cablegrafiado, hace un par de días, desde Toluca (Méjico) a los rotativos de Suramérica, texto que voy a reproducir: U n a poblada linchó a dos l a drones descubiertos en el momento que robaban una iglesia. E l cuidador del templo, al darse cuenta de la presencia de los ladrones, cerró las puertas e impidió que escaparan, después de lo cual notificó a los vecinos de Toluca de lo que sucedía, y el vecindario irrumpió en el templo y destrozó a los ladrones sacrilegos, haciéndoles pedazos con sus machetes y cuchillos, hasta el extremo de hacer imposible el reconocerlos. Excelente modelo para los incendiarios, l a drones y asesinos de España escribe quien comenta el anterior relato telegráfico del sensacional suceso. E n efecto, es una buna y rápida y comprensible aplicación de la justicia popular, tan corriente en los Estados Unidos, y que se conoce con el remoquete de ley de Lynch S i en España las gentes timoratas o simplemente bien avenidas con una egoísta tranquilidad, que han asistido impasibles al desarrollo de espectáculos de un denigrante salvajismo, hubieran desde el 11 de mayo de 1931 aplicado a los facinerosos- -pistoleros, íñcenidarios, ladrones- -el rasero utilizado ahora por los habitantes de Toluca, no se hubiesen registrado esos episodios de la destrucción de la riqueza monumental y de l a propiedad privada, que han llenando y siguen llenando de indignación a todo el mundo civilizado, que no sale de su asombro a l observar que la gran nación española haya podido ser gobernada por el sexteto Azaña, Casares, Largo, Prieto, Domingo y Albornoz. Linchar a los criminales puede ser algo reprobable en buena exégesis por los espíritus que se aclimatan mejor a la formalidad escrita con todas sus triquiñuelas del procedimiento regular, gran consumidor de papel y de tinta, con acopio de articulaciones enrevesadas y lujo de personal togado; pero el linchamiento, aun siendo una efectiva atrocidad, es de un saludable ejemplo, y como tal, sus méritos son incuestionables. E s l a ejemplaridad lo que se quiere. E s la severidad penal breve, rápida, implacable, sin soslayamientos ni atenuantes. L a hiciste: l a pagaste... Y o recuerdo, ¡por lo que puede venir a pelo, una escena trágica y cruel, que sirvió como escarmiento para salvar a una noble ciudad en momentos aciagos. M e refiero al terremoto que destruyó Valparaíso el 16 de agos de 1906, en las horas primeras de la noche. L a autoridad, pasados los instantes inmediatos a la ferocidad sísmica, decretó previsoramente la ley marcial en ei territorio, para asegurar las vidas y haciendas de los consternados pobladores. E s a medida tenía por objeto contener a los elementos malsanos, capaces de ¡levar a cabo empresas que agravaran la situación de los aterrorizados habitan) es de la urbe desdichada. Los delincuentes, sin evasivas, fueron sometidos a juicios verbales, sumariados; y pasados pollas armas. Algunos rindieron así sus vidas. Pero los forajidos procuraban burlar a los soldados y policías y actuaban sin miedo, arrojándose a latrocinios g incendios. U n par de esos forajidos penetró en el edificio que ocupaba en esa época un hotel de pasajeros elegantes, con el propósito de hacer su agosto. Los ladrones, decididos y audaces, llegaron al subterráneo del hotel, y prendieron fuego al fácil combustible de cajones vacíos, envases de paja de latí botellas de licores, etc. L a s llamas invadieron el subterráneo y el incendio se extendió voraz. Conseguido lo que se propusieron y era la base de su plan, los ladrones, bien provistos de algunos objetos de valor, salieron del hotel, con tan mala fortuna que fueron sorprendidos por un pequeño grupo de ciudadanos honrados que acudieron velozmente atraídos por el humo del incendio. Poco desjpués llegaron agentes de la Policía, y una gran muchedumbre se congregó frente al edificio en llamas. E a multitud, impuesta rápidamente de lo acaecido, se apoderó de los incendiarias, les ató codo con codo, y castigó a los bribones lanzándoles al centro del subterráneo, donde brillaban las rojas lenguas de la hoguera. Allí perecieron. Santo remedio fué. Desde ese instante no hubo más incendios. N o hubo más robos. N o fué necesario dictar sentencias de muerte. Sí. H a y que ejemplarizar. A la mejicana, o a la española, de buena ley. H a y que decidirse a concluir con la impunidad. Chile ofrece actualmente el modelo del procesamiento de todos los que acaban de ser sorprendidos fraguando otra revuelta. Resultaba muy provechoso hacer revoluciones. Nada se exponía. Todo eran ganancias. Se ganaban ascensos, se adelantaba en las rentas, mientras el país perece. N o Es hora de que haya formalidad. Los que perecieron bajo el machete de los pobladores de Toluca, y los que en l a fecha, remota ya, del incendio recordado, murieron estre las llamas por ellos encendidas, en V a l paraíso, nos sirven para fundar una apreciación derivada de la moraleja de tales sucesos, porque es evidente que en Méjico los ladrones de templo van ahora a escasear como en Valparaíso concluyeron los incendiarios y ladrones en el mes de agosto de 1906. E l honor, la paz y la seguridad de España, tal vez dependan de que algún pistolero y algún incendiario de ig esias, y de conventos, y de cosechas, y de encinares, perezca entre brasas. P a r a que la memoria del Santo Oficio no se pierda del todo. Sí. H a y que imitar a Méjico, también. Y lambió: hay que imitar a Hitler. Y a se ve cómo tratan en Alemania a los incendiarios de los edificios públicos. E L B A C H I L L E R ALCAÑINES. 1 N. FO R M A C 1 DE M a d r i d al ONES día MADRID Si el domingo ganó al lunes a molesto 31 frío, el lunes ha ganado al domingo a feo v, lluvioso. Total, dos días de rigurosísimo invierno en vísperas de primavera. Nev. itodavía, no; eso para la canícula. Notas salientes de la jornada dominical fueron el banquete de España Pemenim al ministro de la Gobernación, protector de la corporación, al que damas y damiselas r nr, dieron, (jalante tributo de gratitud: un par tido de balón, en el que los pamplónicas de Osasuna empataron con los madrileños del, aihléiico, pero como éstos habían sido ven cidos en el encuentro anterior, quedaron los de casa eliminados del campeonato. Se red bió la grata noticia del nuevo triunfo de la selección española sobre la lusitana, en Lisboa, y con este motivo se echaron a vuelo todas las campanas deportivas; la victoria del Club de Campo sobre Barcelona en el campeonato de hockey, sin consideración a la aliena de Compánys; la afición hípki se, trasladó a Aranjuez para asistir a las previeras carreras del año y. saludar con efusión a los presuntos espárragos y a la naciente, fresa, y, en fin, la taurofilia fué a la plaza a tiritar, estornudar, bostezar y aburrirse, todo en una pieza. 1 LA CÁMARA DE WASHINGTON CONCEDE LA INDEPENDENCIA A FILIPINAS Washington 19, 10 noche. L a Cámara de Representantes ha aprobado el proyecto de concesión de la independencia a las islas Filipinas y ha sido remitido inmediatamente al Senado para su discusión. -Associated Press. Por la noche, el ya casi obligado zambonu bazo destructor; éste en el taller de. un mar molisla. El lunes, con mal tiempo y todo, se vistió de gala en honor al buenazo, simpático y popular San José. Eso del laicismo va tambien de capa pignorada, porque los temhios estuvieron muy concurridos y por la tarde hizo fiesta todo el mundo; hasta la Cx- sa del Pueblo. Volvieron al trabajo los obreros del remo de la Construcción, sin que esto quiera decir que el conflicto esté conjurado. Por la mañana fueron detenidos algunos patronos fiada conformes con el ya, famoso laudo del- ministro de Trabajo; por la tarde quedaron en libertad, porque a la fuerza ahorcan. En fin, que eso del arreglo, como la Cara de. Dios, está en Jaén. De política, nada; hoy será otro día. Fué indultado y puesto en libertad el teniente coronel Infante, condenado que fué por lo sucesos del 10 de agosto. La nota del día, como en las tardes ante riores, las conferencias del P. Laburu, en la Catedral. Un partido amistoso de balón entre el Osasuna pamplonés y el Madrid, fué ganado por los de casa; pero vino a resultar una mediana becerrada, que el escaso público se ¡sirvió protestar. La noche, metida, en agua, pero de firme; a ver si va a poder ser que la tierra se env. pape todo lo que necesita. -AEME CE, V a r i o s sucesos U n soldado muerto Madrid 20. Ayer, cuando se hallaban haciendo la instrucción los soldados de l a Primera Comandancia de Intendencia, t u Washington 19, 11 noche. Según la nuevo uno de ellos ¡a desgracia de darse u n va ley se concede a Filipinas autorización fuerte golpe contra l a silla de un caballo. para un sistema interino de Gobierno, por E l soldado, que se llama José Carauco M o n diez años, para luego i r a la independencia tescelo, de veintiún años, natural de Valles completa. Como se recordará, e ¡anterior de Leserán (Badajoz) no sufrió, en aparien- proyecto fué rechazado por ios filipinos; pero cia, lesión alguna, por lo que una vez tera juzgar por opiniones de los delegados, en minada la instrucción marchó, en unión de sn presente forma, probablemente será aprocuatro de sus compañeros, a merendar a una bado por la Legislatura del Archipiélago. taberna, establecida en la calle de CuchiUnited Press. lleros número 1. Estando allí le sobrevino un colapso, a consecuencia del cual falleció. C A R L O S GONZÁLEZ. A v P Iglesias, 10. E n el lugar del suceso se personó el juez de Mosaicos de cemento, nuevos dibajos, 7 p í a s guardia ordenando el traslado del cadáver