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A 3 C. V I E R N E S 23 D E M A R Z O D E 1934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 22. Pocos instantes después de iniciada la ba talla empezaron a llegar huelguistas de to das las barriadas obreras de la ciudad, for mando una imponente multitud de más dé cinco mil almas, muy superior a los policías Los huelguistas se dedicaron a volcar. au tomóviles, formando barricadas, para impedir el tránsito de los automóviles de pasaje ros y particulares que transitaban a esa hora por las calles céntricas. Cuando el público que asistía a los teatros y cinematógrafos salió a la calle se produjo la consiguiente confusión, pues a esa hora la fuerza pública no había logrado dominar a los huelguistas, que habían aumentado considerablemente. Por otra parte, las fuerzas policíacas eran atacadas violentamente por los huelguistas. Entre ambos bandos se repartieron palos, bofetadas y pedradas. Hasta ahora se desconoce el número de heridos. Las autoridades han practicado numerosas detenciones. -Associated Press. tria pasó de. Geminarse Imperio a o m i n a r s e República, hubo el primer día fuegos de artificio, cohetes brillantes, compases de Marsellesa y fiestas callejeras. Pero después- -ya se sabe- -hubo otros fuegos: descargas de fusilería, traquetreo de ametralladoras, pavor nocturno y lentos responsos fúnebres. Y quizá por eso ha querido ahora renunciar al seudónimo que le recuerda jornadas de luto y afirma su voluntad de recobrar aquel otro nombre antiguo que se adornó de esplendores milenarios. Maeternich; allá en su cancillería celeste, se habrá alegrado mucho. L a noticia aparece en el Wiener Zeitunq, con ¡letras solemnes y forma que evidencia una inspiración oficial. Austria ya no se llamará en adelante República; borrándose tal palabra del léxico del Estado. Adopta la denominación- -quizá provisional- -de Confederación de Provincias- de A u s t r i a o Confederación Austríaca dándole a la palabra Confederación su genuino sentido de principio que une, que concentra y liga. P o r cuanto a reforma, coincide con una reunión de Poderes de rigurosa tendencia centralista. A n helo de unidad tras quince años de dispersión vagabunda, época de rigor tras aquella laxitud desganada e indolente, culpable en gran parte de la revolución marxista que ennegreció a la patria con el humo suicida de las discordias civiles. U n a República menos en este tiempo de democracia en cuarto menguante y en circunstancias que otorgan al hecho indudable trascendencia. E l l o me hizo gustar hoy la compañía de un historiador vienes, con quien suelo recordar en diálogos llenos de nostalgias y crepúsculos las glorias lejanas comunes a nuestros dos país es. -V e r á usted, me dijo. L a República en A u s t r i a fué impuesta, por el extranjero. Quizá F r a n c i a quiso vengarse en sus des adversarios caídos de aquello que le hizo a ella Bismarck tras l a guerra del 70 al crear la tercera República francesa. Los tratados de p a z- -s i eso ha sido paz- -nos impiden aún hoy restaurar l a Monarquía. N o obstante su origen extranjero, el pueblo desmemoriado e inconsciente, creyó que los días felices eran llegados. Luego vinieron los duelos y quebrantos. L a agonía terrible de un país que llenó al mundo en otros tiempos de grandeza. L o s patriotas no nos cansa- mr. s de suscitar energías, apelando a sentimientos incandescentes y sagrados. ¡Pero de qué servía el sacrificio de unos pocos sin aquel aire envenenado por l a propaganda marxista! Cuantas veces hemos reclamado decisiones enérgicas contra l a propaganda roja siempre hubo alguien que replicase que eso es desnaturalizar la República. Así mucha gente llegó a l a persuasión de que la República era por su naturaleza antinacional. Pese a tal criterio, pese al ambiente, pese al imperativo angustioso de las circunscias, nunca conseguimos que Dollfuss se decidiese a medidas enérgicas. Después vino la revolución. Los hechos son demasiado recientes para que haya necesidad de recordarlos. E r a inevitable que cada día se restringiesen en A u s t r i a los derechos de l a democracia para salvar- -si todavía puede salvarse- -la libertad y l a independencia nacional. ¿Y no habrá influido en el cambio el viaje de Dollfuss a Roma? -Siempre se aprende algo en cada viaje. M i r e usted, yo acompañé una vez a D o l l fuss en un viaje a Italia; iba lej endo el Tratado de Monarquía, de Dante. Quizá ahora volvió a hojear el libro y encontró aquellas palabras clásicas, según las cuales el demos, la democracia, no saben nunca lo que quieren, pero en el fondo de todos sus gritos hay siempre un ¡viva la muerte! y un ¡muera la v i d a! Las circunstancias de A u s tria son demasiado graves para que un patriota pueda resignarse a que una votación voluble decida ftl suicidio de la nación. D i s minuir incluso en el nombre cuanto recuerde l a democracia, equivale sin duda a fortalecer l a fe. en l a patria -EUGENIO MONTES, ALEMANIA Aumento del presupuesto de Aviación Berlín 22, 9 noche. Sábese fidedignamente que en el nuevo presupuesto, hoy aprobado, se destinan 140.000,000 de marcos para el ministerio del A i r e comparado con setenta y cinco millones del presente presupuesto. E l total de aumento, 500.000,000, del presupuesto está casi agotado por los créditos destinados, a combatir el paro forzoso. -United Press. O t r a versión del atentado frustrado en Berlín Berlín 22, 11 mañana. Parece ser que el atentado cometido ayer en la W i l h e l m trasse iba dirigido contra un subdito austríaco, llamado Oliver, propietario de una sala oinematog- ráfica, en i a que recientemente se proyectó el film Catalina de Rusia, que suscitó grandes manifestaciones de protesta por parte de los nacionalsocialistas. E l artefacto con que se cometió el atentado era una granada de mano. L a explosión destrozó el automóvil, y el Sr. Oliver resultó gravemente herido, y de más gravedad el conductor del coche. Hasta ahora no ha podido ser habido el autor del atentado. FRANCIA España en la Conferencia Internacional del Cáncer París 22, 5 tarde. Esta mañana ha inaugura- do sus trabajos l a Conferencia Internacional, preparatoria, de los representantes de los organismos nacionales de lucha científica y social contra el cáncer. E n representación de España asiste a estos (trabajos el Sr. D e l Río Onega, que ha sido nombrado vicepresidente ce la Mesa en la Unión de L u c h a Contra el Cáncer. VENEZUELA S e desmiente la enfermedad del presidente G ó m e z Madrid. E l ministro de Venezuela, doctor Ochoa, nos ruega publiquemos el s i guiente cablegrama enviado por e l ministro de Relaciones Exteriores, doctor Itriago Chacin: General Gómez entregado, como costumbre, ocupaciones oficiales B OLIVIA Reorganización del G o b i e r n o L a Paz 23, 1 madrugada. E l presidente de l a República ha organizado el Gabinete en la siguiente forma: Relaciones Exteriores, D a v i d Albeztegui. Instrucción, Rafael Ugarte. Guerra, J Quiroga. Instrucción Pública, Manuel F r a y Obras Públicas, Gustavo Carlos Otero. Hacienda, Benavides. Defensa Nacional, Miguel Echenique. Jurarán los cargos mañana temprano. -United Press. ULTIMA HORA ESTADOS UNIDOS L o s arbitros que juzgarán los p r ó ximos encuentros de C o p a Madrid. Designados por el Comité cen tral los arbitros para actuar en los encuentros oficiales próximos, partidos y referees serán: Athletic de Bilbao- Zaragoza, señor E s cartín; Murcia- Valencia, S i Balaguer; B e tis- Sporting de Gijón, Sr. Sanchis Orduña; Coruña- Hé -cules de Alicante, Sr. Campos; Barcelona- Sevilla, Sr. V a l l a n a Osasuna- Madrid, Sr. Casterlenas; Oviedo- Donostia, Sr. Iturralde. E l Senado vota la independencia de Filipinas Washington, 22, 9 noche. E l Senado ha aprobado el proyecto de ley de conceder l a independencia a las Islas Filipinas. Dicho proyecto de ley ha. sido enviado seguidamente a la Casa Blanca, para que los firme el presidente Roosevelt. -Asociated Press. E n Nueva Y o r k los taxistas en h u e l g a promueven s e r i o s d i s turbios Nueva Y o r k 22, 12 mañana. Durante l a noche pasada, las calles principales de Nueva Y o r k fueron teatro de violentas escaramuzas entre los huelguistas de taxis y las fuerzas policíacas. Numerosos simpatizantes se reunieron a los taxistas para cerrar el paso a las fuerzas de Policía, que querían impedir la manifestación. Del incendio en una ciudad japonesa. E l número de muertos no es tan crecido c o m o se creyó Tokio 22, 10 noche. L a s últimas noticias recibidas acerca de l a catástrofe de H a k o date dicen que las víctimas habidas a consecuencia del incendio ño son tan numerosas como se había creído en un principio. E n efecto, el número de personas muertas es sólo de cien; no de m i l como se había dicho en principio, y el número de heridos, entre graves y leves, es de unos novecientos. E l incendio, que todavía no Im quedado completamente sofocado, ha destruido totalmente veinticinco m i l casas, habiendo quedado sin abrigo más de cincuenta m i l peí. scraaSí Lea usted todos los domingos