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MADRID- SEVILLA DIARIO DO. ILUSTRA- Nll 9.630 SEVILLA 25 DE MARZO DE A Ñ O TRI- 1 934. NUMERO GÉSIMO. MERO S U E L T O 20 C E N T S UKOACCION: PRADO D E S A N S E B A S T I A N S U S C R I P C I O N E S S A X U N C I O S MUÑOZ O L I V E C E R C A N A A T E T U A N EL ABUSO DE LA HUELGA N o conocemos la estadística oficial de las huelgas, ni por consiguiente la clasificación que haga de ellas; engañosa, desde luego, si se atiene a los motivos alegados, porque son muy raras las que no disimulan su arbitrariedad y su ilicitud; pero las que no tienen justificación son, si no las más numerosas, demasiado abundantes, y estamos seguros de que no nos desmentiría una estadística hecha sobre la realidad que se descubre fuera de los expedientes oficiales, y que conoce tedo el mundo. Huelgas revolucionarias, huelgas de acción política, huelgas de solidaridad o de rivalidad societaria, como todas las que responden a un móvil de coacción, son evidentemente ilícitas, con cualquier pretexto que invoquen, y aunque cumplan los trámites legales; y todavía en las huelgas a que abre paso la ley, en las de motivo puramente gremial o económico, hay no pocas injustas, que se proponen, y a menudo logran, alterar abusivamente el precio y las condiciones del trabajo, con trastorno de la economía general. E s decir, que se ha llegado a una gran desmoralización y a una indisciplina intolerable en el empleo de la huelga. N o es un concepto burgués. Durante el bienio izquierdista, cuando el abuso y la violencia del obrerismo corrían a cargo de organizaciones extrañas a la Unión General del Trabajo, El Socialista hizo una crítica muy severa y una terminante recusación de las huelgas, de la arbitrariedad y de la mala fe que suponían en una situación económica difícil y ante una crisis de trabajo, que ahora es más aguda. Quien estudie la copiosa legislación social española, todo lo que ha establecido para facilitar y aun para estimular la pacífica reivindicación de los derechos y de las aspiraciones del proletariado, no necesita saber más para escandalizarse de lo que ocurre en España. Y hay ot ¿razón de escándalo Que con ser tan abu 4 antes, casi nunca son espontáneas las huelgas, y que aun las de mayor gravedad y resonancia surgen sin la deliberación y sin el vote de los gremios, o contra su voluntad. Nosotros tenemos documentación muy edificante sobre el asunto. E l proyecto presentado ayer a las Cortes tiende a corregir la práctica irregular y abusiva de la huelga, con algunas módicas restricciones, las más indispensables. Claro está que una situación como la que ha creado el despotismo socialista, requiere soluciones de más alcance, que incluya: el problema de la organización corporativa; pero algo había que hacer para reducir el estrago. PARA UNAS VICTIMAS DE LA CASA DEL PUEBLO El presente número de A B C se venderá a 20 céntimos. E s t e n ú m e r o de A B C a u n c u a n do n o t e n g a t o d a v í a c a r á c t e r e x t r a o r d i n a r i o se v e n d e r á a v e i n t e céntimos, dedicando por entero el excedente de r e c a u d a c i ó n a los obrer o s h u e l g u i s t a s de M a d r i d que deseaban ingresar nuevamente en l a C a s a y que n o h a n p o d i d o ser a d m i t i d o s p o r q u e y a no h a b í a v a c a n t e c u a n d o se p r e s e n t a r o n A l o s o b r e r o s n u e v o s que c o n t a n- í to e n t u s i a s m o y decisión c o n t r i b u- y e r o n a c o n f e c c i o n a r A B C de M a- d r i d n o p o d e m o s a b a n d o n a r l o s se- I g u i r á n e n sus p u e s t o s y e n t r a r á n a f o r m a r p a r t e d e l p e r s o n a l de p l a n t i l l a de P r e n s a E s p a ñ o l a A l o s a n t i g u o s y a les a d v e r t i m o s que m i e n t r a s m á s t a r d e se p r e s e n t a s e n m e n o s v a cantes h a b r í a que p o d e r o f r e c e r l e s pero e l l o n o i m p i d e que, c o n s i d e r a n- I d o c ó m o en s u i n m e n s a m a y o r í a p o r j f a l t a de e n e r g í a y p o r ser b l a n c o de a m e n a z a s no f u e r o n d u e ñ o s de s u! v o l u n t a d s i n t a m o s p i e d a d h a c i a esos h o m b r e s que, c o m o t a n t o s o t r o s es- j p a ñ o l e s h a n s i d o v í c t i m a s de l a t i- ranía de l a o r g a n i z a c i ó n s i n d i c a l e n 8 que se e s c l a v i z a r o n jj rios aspectos importantes, con un criterio da amplitud para favorecer a los más. Él Sr. Goicoechea dijo por último que espera cierta unanimidad entre los sectores de la Cámara, para que la discusión del dictamen sea lo más breve posible. E l conde de Vallellan! manifestaba que tenía redactadas ya numerosas enmiendas, que el Sr. Serrano Jover, representante a e la minoría en la Comisión, llevará a ésta. -Entiendo- -decía el conde de Vallellano- -que no pueden pasar ciertas cosas que en el proyecto se consignan. Así es injusto que a los militares se les desposea de sus derechos políticos. Eso es tanto como ponerlos perpetuamente fuera de la ley. Nadie pide, que los militares amnistiados puedan volver inmediatamente a l ejercicio de su profesión; pero eso es una cosa, y otra muy, distinta. l a de considerarlos como ciudadanos cíe inferior categoría. i Tampoco es posible pasar por el artículo cuarto, o sea el que se refiere a los que están en rebeldía, o a los que están en trámite de proceso. Regateada de este moda la amnistía, carece de virtualidad, y niega lo que es el concepto propio de esa gracia, que todo lo borra. H a y ctro aspecto también- -añadió el conde de Valleliano- -que es muy interesante y. que tiene mérito sobrado para que en él nos fijemos todos. Se trata de las Confiscaciones de bienes deducidas a e los sucesos del 10 de agosto. Esas sanciones se aplicaron, no porque figuraran en la reforma agraria, sino a modo de castigo para aquéllos que fueron procesados o sobre quienes recaían sospechas de complicidad. Esto es preciso solven tarlo en el proyecto de. amnistía. Es posible que al Gobierno se le haya olvidado un asunto tan importante, mas convendrá recordárselo, y yo creo que no tendrá inconveniente alguno en recoger esta sugerencia. E l conde de Vallellano dijo por último que i hasta pasado mañana martes no se reunirá lai comisión cíe Justicia para empezar el estudio! del proyecto, y por eso creía que hasta eli martes de la semana siguiente no empezará su discusión. También hablamos con el jefe agrario, don José Martínez de Velasco. Nos dijo que el proyecto de amnistía debía ser tratado en un sentido de amplitud y, reformado en alguna de sus partes. -K ¿y- -nos dijo- -una cuestión interesante que no ha sido tocada en el proyecto, y aue envuelve una gran injusticia. M e refiero a los guardias civiles que fueron separa- dos del benemérito Instituto a raíz o e los sucesos de Sevilla. Estos hombres no hicieren otra cosa sino obedecer ciegamente a sus superiores, sin pararse a discernir si obraban bien u obraban m a l es decir, que cumplieron estrictamente con lo que ordena. á disciplina militar, que es obediencia ciega. Si hubieran hecho otra cosa, o lo que es lo mismo, se hubiesen parado a pensar si debían o no obedecer a sus superiores, ¿qué se hubiera dicho de ellos? ¿Cómo sería posible mantener el criterio de la disciplina, si loaj que tienen que cumplir las órdenes superior res se dedicaran a criticarlas? i Si el Gobierno no se apresura a rectificáis este olvido, resultará que los oficiales y jefes! que; dieron, las órdenes a los individuos, de LA Y SITUACIÓN POLÍTICA PARLAMENTARIA el proyecto presentará de amnistía. numerosas Renovación Sobre O p i n i o n e s y juicios. Española Lea l el BLANCO y NEGRO enmiendas Madrid 25. Los poces comentarios que ayer hubo en la Cámara giraron alrededor del proyecto de amnistía presentado por el Gobierno. Coincidían casi tocios los diputados en que la semana de Resurrección será bastante movida y, desde luego, animadísima en la Cámara, ya que empezará la discusión del proyecte ele ley de amnistía y estará en todo su apogeo el debate de haberes del Clero. Solicitaron los informadores del jefe de Renovación Española, Sr. Goicoechea, una impresión sobre la propuesta de amnistía, y se expresó de este modo: -L o considero anticonstitucional en alguno? cíe sus aspectos, especialmente en el artículo segundo, y en su último párrafo, cuando d: ce: Sólo por una ley podrán remitir las penas que este artículo deja subsistentes f Y o espero- -añadió él Sr. Goicoechea- que la Comisión reforme el prjcyectq en va 1 1 K
 // Cambio Nodo4-Sevilla