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M u r c i a i Valencia, 3 M u r c i a 25. H a sido merecido el triunfo valenciano, a pesar de que este equipo jugó casi siempre dominado por el ataque rojo, que se empleó con entusiasmo, pero con absoluta ineficacia. L a defensa valenciana no pudo ser desbordada por el Murcia, mientras que los delanteros de Mestalla en cada escapada dieron enorme sensación de peligro. E l campo estaba embarrizado, porque llovió mucho antes y durante todo el encuentre. Los equipos se alinearon así: Valencia: Cano; Torregaray. Pasarín; Bertoli, Iturraspe, Conde; Torredeflqt, M o n tañés, Vilanova, Costa y Trabanco. M u r c i a E l z o Garcerán, Calpasoro; M u ñoz, Palahí, G r i e r a Julio, Ferré, Uría, R o i g y Sornichero. L o s primeros minutos fueron nivelados; pero en seguida se impuso el Murcia, no marcanido por ineficacia. Después, varios córners se perdieron también por falta de decisión local. E n cambio, en todas las i n tervenciones la defensa valenciana mostróse segurísima. E l Valencia fué imponiéndose, y a los quince minutos, en un golpe franco, que lanzó Bertoli, recogió Costa y, a la media vuelta, marcó el primer tanto. Los valencianos, poseídos de entusiasmo, dominaron más, y en una escapada de Vilanova, hallóse sólo ante Elzo, enviando el balón a las nubes. Después reaccionó el Murcia, que dominó hasta el final del primer tiempo, pero sin fruto alguno. L a segunda parte comenzó con iguales características, luciéndose Torregaray en todas las intervenciones. E l público increpa a los jugadores locales y a la Directiva, protestando la alineación de Ferré, que es completamente nulo. A los nueve minutos, Bertoli avanza solo, dribla y desde lejos envió un shot esquinado, que E l z o no puede detener. E l público protesta del portero, por creer que el goal era parable. Domina nuevamente el Murcia, que pone gran entusiasmo, pero sin lograr eficacia. E l portero, Cano, falla una parada, y Torregaray salva el goal cuando la pelota iba a entrar. A la media hora, Torredtflot escapa y centra bien, alcanzando Vilanova un remate con la cabeza, que es el tercer goal valenciano, gracias a l a desastrosa labor de la defensa local. U n minuto después, Muñoz centra, y Cano devuelve con el puño apuradamente, aprovechando Roig, desde cerca, para marcar el único goal murciano. L o s rojos siguen dominando inútilmente hasta el final. Pero las escapadas del Valencia son peligrosísimas. E n dos de ellas, los shóts de Costa y Vilanova dan en los postes, y en otro chutazo, de Costa, E l z o hace la mejor parada de la tarde. A l terminar el partido, el público aplaude a los valencianos y abuchea a algunos locales. E l arbitraje de Balaguer, fácil y discreto. público, con muchísima razón, se ha metido con el Athletic. H a y algún jugador rojiblanco que en cuanto tienen el partido asegurado procura estar lo más lejos posible del balón. Líos, no. A eso le llaman muy habilidoso. Así cubre mejor su baja forma. Cuando un equipo puede marcar ocho goals, no debe conformarse con cinco. U n pequeño esfuerzo, un poquito de interés y el Athletic hubiera marcado dos o tres goals más. Ese insignificante esfuerzo habría permitido una mayor comodidad en el segundo partido. L a reserva está justificada cuando llevando una gran ventaja hay que salvar un juego violento del equipo contrario. N o era éste el caso del Athletic, porque el Zaragoza ha jugado con mucha corrección. Cinco goals son margen más que suficiente para que el Athletic vaya a Zaragoza con la seguridad de que allí no pasará nada. A h o r a bien; el Athletic tiene que pensar también en su público, en no defraudarle, jugando con mayor interés, sin reservas, cuando se pueden conseguir triunfos. E l Athletic ha tenido, sin embargo, momentos muy interesantes, dominando al Z a ragoza con intensidad. E n ellos se ha visto la buena clase del equipo rojiblanco; sobre todo, la forma de Iraragorri, después de su lesión. L a mejor jugada del partido fué una de Iraragorri en el segundo tiempo, rematada con un shot formidable, que d i o en. el poste. S i n que modifique esencialmente l a impresión que tenía sobre el Zaragoza, haré constar que frente al Athletic ha hecho mejor juego que contra el Arenas. E l l o es perfectamente lógico. E l Athletic, aunque aplaste a un equipo, siempre le dejará algún margen, para que pueda demostrar su calidad. Lerín, frente a una delantera tan peligrosa como la del Athletic, fué el mejor jugador de su equipo en. el primer tiempo. L o s hermanos Chacartegui, Municha y R u i z destacaron en el Zaragoza. P o r el Athletic, M u guerza, Gerardo, Cilaurren e Iraragorri. E l primer tiempo termina con tres goals: uno, de Iraragorri, en un shot por alto; el otro de Bata. rematando de cabeza un pase de Gorostiza, y el otro de Gorostiza en un penalty. Nada más que empezar el segundo tiempo un centro de Lafuente remata de cabeza Bata. E s el cuarto goal. Después nada. E n los últimos minutos, una buena jugada de C h i r r i la remata Bata, obteniendo el quinto goal. E l arbitraje de Escartín, sumamente fácil. AÑALA. Alineaciones: Athletic: Izpizúa Cilaurren, Castellanos; Gerardo, Muguerza, Roberto; Lafuente, Iraragorri, Bata. C h i r r i y Gorostiza. Zaragoza: Lerín; Chacartegui (D. Chacartegui Rodríguez, Municha, Ortuezan; Ruiz, Bilbao, Anduiza, Arnauz y Lamanzón. Había corrido el tiempo bastante afl li primera tanda, cuando A r a n a hizo una íaita a Casuco, que hubo que castigar con penalty. Lángara consiguió así el tercero. N o hubo más en la primera parte. A n a lizada rápidamente diremos que el Do; iostia imponía su juego a base de su línea ¿e medios, pero no rindió el merecido fruto por su línea de ataque, rápida por la derecha, pero de malísimo remate. Marcuiítá sobresalió vigorosamente y Goyeneche y Arana jugaron mucho. Beristain afianzó fu gran calidad de guardameta en las veces que tuvo que blocar tiros de Lángara y H e rrerita, no muchos, pero suficientes para darle guerra. Tuvo un fuerte encontronazo con Casuco, del que salió malparado, pero minutos después volvía a la puerta. E l Oviedo no estuvo bien. S i en algunos momentos Sirio lograba imponerse fueron los menos. Este primer tiempo lo jugaron bien los delanteros, pero se destacaron E m i lio, Gallart y Casuco. Herrerita hizo macho juego individual, con una línea de medios como la del Donostia, esto es, de resultados nulos, y Lángara bien. Se vio e viene muy batido esta temporada. Ciertamente que a Lángara y Herrerita los han cuidado con esmero sus contrarios para que no se moviesen. Con todo, la buena colocación de la defensa donostiarra evitó mayores males. De propósito damos nuestro parecer per tiempos, porque en la segunda fase cambió la decoración muchísimo. E l Donostia te creció notablemente y todas sus líneas mejoraron. L o malo estuvo en l a de ataque, tan i n oportuna como insegura en el momento ce chutar. Destacó ahora Ortega, el extremo derecha, al que Marculeta se empeñó en dar juego, y a fe que no se desperdiciaba, pero les faltó la media verónica. Abusaron de las manos y de las c a g a s con lo que se hizo duro el tiempo; pero no por eso merece calificativo de sucio. E l Oviedo estuvo desdichado a más no poder. Osear tuvo momentos felices y ¿ra- cias que Castro ayudó muy eficazmente. E n esta segunda parte no hubo nada que l a mentar. Fué una verdadera desdicha, salvando en parte a los extremos. Casuco, después de haberse terminado la jugada de un córner contra el Donostia, logró hacerse con el balón y centrarlo bien, para que Lángara con la cabeza marcase el cuarto tanto á la media hora de juego del segundo tiempo. Iturralde estuvo mal. H a y que correr más el campo si se quiere estar en el juego. Los equipos se alinearon así: Oviedo: Osear; Calichi y Jesusín; Castro, Sirio y Chus; Casuco, Gallart, Lángara, Herrerita y Emilín. Donostia: Beristain; Goyeneche y A a n a Amadeo, Marculeta y Ayestarán; O r tega, Cholín, Urtizberea, Ipiña y Tolete. O v i e d o 4; D o n o s t i a o Oviedo 26. A pesar del resultado del encuentro no puede decirse que el Oviedo haya tenido una buena tarde, ni mucho rx: enqp que hayan ganado al Donostia con facilidad. L o irregularmente que funcionó el marcador dice bien que es cierto nuestro punto de vista. A l medio minuto de empezar el encuen. ro Cholín hizo una falta, de la que sobrevino un free- kick y un centro de Emilín, que Gallart aprovechó muy bien de cabeza para marcar el primer tanto el Oviedo. N o muy avanzado el tiempo, M a r cukta tuvo un fallo y la pelota logró s- r alcanzada por Casuco; se coló éste y ceatvó alto. Lángara se hallaba bien colocado y áe cabeza marcó el segundo, Athletic, 5 Zaragoza, o Bilbao 26. Y a habrá visto el Athletic Jue hay tácticas equivocadas y que el público está muy harto de camelos; porque el segundo tiempo del Athletic no ha sido más que un puro cansancio, puro camelo. N o se haga el Zaragoza la ilusión de que en él ha dominado al Athletic, porque sería un error. E s el Athletic, con su abulia, quien ha permitido que el Zaragoza llegara a poner en algún aprieto a Ispizúa. L a clase del Zaragoza, no. Y eso que en San Mames ha sido otro equipo, mejor que el de hace ocho días en Ibaiondo. Con cuatro goals a su favor, el Athletic no ha puesto; ningún interés en el juego, y el Celta de V i g o 3; Español, 2 Vigo. Con buen tiempo y llenazo imponente se jugó este encuentro, alineándose así los equipos: Español: Florenza; Arater, O r s Martí, Solé, Cristiá; Prat, Edelmiro, Iriondo, E d e l miro I I y Bosch. Celta: L i l o Ignacio, V a k á r c e l A r m a n do, Vega, Piñeiro; Marcial, Marculeta, Gonzalo, Pirelo y Polo. A l comienzo, el Celta se impone, y ante la meta españolista se sucedieron las jugadas emocionantes, defendiéndose el Español con enorme energía. A la media hora se lanza un golpe franco contra el Español y Polo aprovecha para rematar de cabeza, marcando el primer tanto faltando pocos s á-
 // Cambio Nodo4-Sevilla