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A B C. V I E R N E S i DE E N E R O ¡JE ig- jj. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 15. contados desde el siguiente al en que se publique el anuncio de las vacantes en el Boletín Oficial del Estado, debiendo expresar en las solicitudes, además del nombre y apellidos del solicitante, el número en eí escalafón, la categoría y el Registro que servía, así como la fecha de su presentación y autoridad ante la cual tuvo lugar. Las instancias ingresarán en la comisión de Justicia, antes de las catorce horas del día en que finaliza el- -plazo, siendo excluidas las que no contengan alguno de los datos indicados. L a comisión de Justicia hará los nombramientos dentro de los ocho días siguientes a la terminación del plazo de la convocatoria y los nombrados tomarán posesión de sus cargos en el plazo de diez días. Cuarto. P a r a dar cumplimiento a la Orden de 26 de octubre de 1936, serán causas especiales de la cesación en este Registro la presentación del registrador propietario, debidamente autorizado por esa Comisión, para posesionarse y la liberación de la capitalidad del Registro, del cual es titular el nombrado, conforme a esta Orden. Este comunicará la causa de la cesación a la comisión de Justicia, en el término de cuarenta y ocho horas, a contar de la publicación oficial de la noticia de la liberación. Quinto. Los registradores que hallándose actualmente en territorio liberado y teniendo su Registro en territorio no dominado todavía, no soliciten ninguna vacante en el concurso especial a que se refiere la presente disposición, serán declarados excedentes voluntarios por el plazo reglamentario. Sexto. E n todo lo que no se oponga a lo dispuesto en esta Orden, seguirá rigiendo lo determinado en el Reglamento de 30 de junio de 1934. Dios guarde a V E muchos años. Burgos 26 de diciembre de 1936. -Fidel Dávila. Excmo. Sr. Presidente de la comisión de Justicia. M i l i t a r i z a n d o a los alumnos tores de la ingenieros y de SEVILLA TRIBUTO UN GRAN TO A L CADÁVER RRANZA abeño el grande Joselito el Algabeño, era la más perfecta encarnación del- tipo andaluz. Trabajador, inteligente y simpático, rimaba estas cualidades con un valor temerario, que lo hizo grande ante los toros y lo hizo grande ante las ideas y los hombres. Lo hemos aplaudido en tardes triunfales, figurando a la cabeza con los maestros; lo hemos visto a caballo en plena floración de la gracia maja andaluza; lo hemos admirado cruelmente perseguido y rodando en cárceles por amar el orden y ornar la Patria; lo hemos visto, mártir en Málaga, acribillado a balazos por ser bueno, y, finalmente, morir como los héroes sobre el campo de batalla en pleno sacrificio patriótico. Con hombres así, se comprenden las gestas incomprensibles de las conquistas de México y Perú. En el iiorno de la rasa se cuece el barro de Pizarro y Cortés, y también anda en esa gloriosa alfarería la tierra con que se ha hecho el corazón de Pepe el Algabeño. El jefe del Estado, conmovido, rinde al cadáver del valiente andaluz honores y categorías militares, y nuestro Queipo de Llano, llorando como un v. iüo, ha puesto sobre su pecho frío la Medalla Militar, que es un beso que le da España a Pepe en un arranque de santa efusión maternal- Es un carácter que se ha ido; un temperamento de grandes realidades y excelsas esperanzas que se marchó. Como ha derramado su sangre por la Patria, y ahora morir por ella es morir por la fe, el moribundo entre los estertores de su agonía, daba calientes ¡vivas a España! y se confesaba contrito ante su Dios pidiendo además para su entierro el santo hábito de los Carmelitas. Jesús misericordioso, el Rey de los va- RECIBIMIENGARCÍA CA- DE (EL lOSE ALGAB! Mentes y de los mártires, se lo lleva d sti cielo, y allí le han puesto en el pecho, en- cendido de felicidad, la Medalla Militar dU vina, enrojecida con sangre de la Reden- ción. Yo tengo de José García una anécdota que muestra la inspiración de este hombre, singular. Visitábamos la Gruta de las Maravillas los infantes D. Carlos y doña Luisa, Pepe el Algabeño y yo. Les contaba el que escribe estas líneas la emoción de los artistas ante aquel tesoro de belleza natural y refería cómo Eugenio Hermoso besaba las piedras de aquel misterio de la naturaleza; cómo a Pérez Lugín se le saltaban las lágrimas en la Gruta, y cómo D. Miguel Primo de Rivera, uno dé los corazones más grandes y más buenos que ha habido en España, temblaba de admiración ante la magia creadora de la- obra de Dios. Ni los poetas, ni los pintores, ni los artistas de la palabra pudieron jamás decir ló que la Gruta era. No cabía tanta belleza en la pobre expresión humana, como no cabe el- mar en el cuenco de la mano, ni el cielo en las cuencas de los ojos... La Gruta es el perpetuo fracaso de la expresión humana Todo se queda chico, todo corto, todo débil... ¿Qué piensas tú de esto? -le pregunto al Algabeño cuando contemplábamos el salón que yo bauticé con el nombre de L a Cristalería de Dios. Pepe se calla un rato como si meditara hondo, y luego se. le animan los ojos y exclama: 1- -Mire tiste, don Manué, dice usté qué cuál es mi opinión sobre esto... La siguiente: N o quisiera na niá sino que la Gruta fuera una mujé pa brindarle un toro y dejarme coger... Esto es perfecto. Nadie desde su punto dé vista lo ha dicho mejor. Su esposa, su padre, mi excelente amigo y sus hermanos, deben tener el consuelo de que la extirpe algabeña, de por sí noble, se ha sublimado en nobleza... ¡Arriba los corazones y arriba España! M. SIUROT. ALGABBNO especialistas e n a e r o m o Escuela Superior Aerotécnica de España Decreto del Gobierno del Estado: L o s servicios que vienen prestando los ingenieros y alumnos de la Escuela Superior Aerotécnica de Cuatro Vientos, quienes a veces con peligro de su vidas atienden a la reparación, construcción y entretenimiento de aeródromos, talleres, hangares y aviones, aprovisionamiento de carburantes, estudios, ensayos y utilización de bombas y demás servicios propios de su cometido, hacen considerar que los que prestan su cooperación desinteresada son acreedores a que se vele por su estimación profesional y económica. 1 P o r lo expuesto dispongo: Artículo primero. Quedan militarizados mientras duren las actuales circunstancias los ingenieros y alumnos especialistas en aero- motores de la Escuela Superior Aerotécnica de España, que se encuentren al servicio de la causa nacional. Artículo segundo. Por la secretaría de Guerra, a propuesta de la Jefatura del A i re, se otorgará a dicho personal las asimilaciones de capitanes, tenientes y alféreces, respectivamente. Artículo tercero. Los ingenieros y alumnos aeronáuticos militarizados dependerán a todos los efectos de destinos, comisiones y servicios de la Jefatura del A i r e percibiendo solamente el sueldo correspondiente a ¡sus respectivos empleos por la Pagaduría de haberes de dicha Jefatura. Dado en Salamanca a 26 de diciembre de ig S. Franctsco Franco. IL ra o b r a Me Manuel- Sánchez de! Arco E l señorito José García Como aquel D. Rafael Pérez de Guzmári del ochocientos- -flor de aristocracia y pueblo, militar y torero- -ha muerto José G a r cía Cairanza, en un lance de guerra, entre españoles. H a muerto un torero en la guerra- -dirán las versiones venenosas de nuestra tragedia y presentarán el triste suceso como una españolada. Debemos hablar del señorito José García, tan de su tiempo, que tuvo el honor de concitar odios de multitudes en delirio; debemos de hablar de él en la muerte, porque le tratamos en vida y porque de su simpática figura que ahora engrandece la muerte por la Patria, se quiso hacer un símbolo: el Señorito. No señorito torero, pero sí torero señorito, por el señorío de sus gustos, brilló y soñó alto. E n las cumbres sociales de su época, el torero José García Carranza anduvo con soltura, y sus hombros enrasaron la altura de otros hombros que la casta privilegiaba. De lleno le alcanzaron los trágicos episodios de la guerra social desatada en España y le conocimos en magníficas reacciones contra el terror rojo en acrosllas huel (Diario de operaciones glosado por un testigo) Interesante relato de la preparación del movimiento salvador de l a Patria y las campañas del Ejército de África y Sur de España. M E L J L L A- C E U T A- T E T U A N- CÁDIZ J E R E Z- S E V I L L A- CAMPAÑAS D E ANDALUCÍA- M E E J D A- B A D A J O Z TALA V E R A- TOLEDO- MADRID Ha sido distribuida ya a ias librerías Muy pronto llegará al público
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