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Urí gran hombre es él general Orgaz. Posee el talento de la organización, y así como hay maestros que tienen su instrumento intelectual en la síntesis, el genio de Orgaz es analítico. E l orden, la clasificación, el detalle diferencial, la expresión particular de cada cosa son su manera, pudiera decir sü arte. Un hombre así, general dé gran prestigio, patriota de altura y militar hasta la medula de los. huesos, tenía que dar un rendimiento- admirable en la obra de la gloriosa Cruzada, y el Generalísimo buscó y encontró en Orgaz el creador fuerte, recio, tranquilo y constante que secundando religiosamente las concepciones del maestro universal que en el Caudillo hay, movilizara a la nación para el Ejército, instruyera las nuevas formaciones militares, moviera ordenadamente la recuperación conseguida en la guerra, y fuera, en resumen, el artista que sacando de la Patria, razonablemente, sin violencias su rendimiento castrense, presentara al forjador de la victoria, al inmortal Franco, la producción ordenada, pero llena de santos calores, y entusiasmos, que viven inmanentes en el alma nacional. Yo he visto laborando a Orgaz sin descanso en ía organización de su cometido interesantísimo y he formado un concepto claro y preciso del esfuerzo, del amor, de lá fidelidad acendrada y del talento con que este hombre pone la totalidad de sus ideas en servir al Caudillo y a la Patria- encarnada en él. Algunas veces el general Orgaz me ha in- vitado a que yo tomara parte en las emocionantes juras de los nuevos sargentos y alféreces, y vo deciiro que jamás me consideté UN GRAN HOMBRE Y U N G R A N LIBRO El Iíb fcJ, naturalmente, como es sblo pár mas Honrado q e ponieh 3 ó una potn pin u celada mía en aquellas magníficas formacio- el soldado, es sencillo. Al pie de cada doc nes, que vibraban de Patria, de Franco y dé trina é ementalmente expuesta van daros de impreso para que el soldado los rellene, Ejército. ÍPues bien, el general ha escrito un liívo con sus datos, observaciones, recuerdos del soldado y sólo para él. Esta obra sale a ideas y hechos, en los cuales el muchacho luz sin firma de autor. Su título: Mi libro. va, poco a poco, sin darse cuenta, compleA pesar de que se ocultan los autores, a tando toda su actuación en el servicio de mí me ha contado un vientecillo en la oreja la Patria. E l va escribiendo en los huecos que én el libro andan las manos del general que- el libro, habilísimamente le deja, su v i Orgaz y crue con él han colaborado el talen- da pasada, su familia, su instrucción, su es to y el patriotismo del antiguo profesor de cuela, sus prácticas religiosas. Allí. las rela Academia de Toledo, el brillante escritor Jaciones con sus compañeros, cabos, sarJulián Martínez Simanca, notable pedagogo genios, alférecez, oficiales y jefes. A. llí. sus militar; su hermano Víctor y don Francisco emociones diarias, su participación en los de Cossío, los cuales, con sus estudios, ex- combates, su vida de cuartel, de trinchera, periencias y amores patrióticos, han com- de marchas, de trabajos, de triunfos y ale pletado la obra magistralmente. grías. Allí están todos los conceptos de stf E l libro es anónimo, pero yo hago justi- vida individual y mijitar, y como en el diacia refiriendo a las personalidades dichas el rio que el libro constituye, el soldado esinteresante trabajo. cribe, su observación y. su juicio, resultará -Se pretende en Mi libro, sin que lo di- al final, que el libro en su totalidad estará gan sus autores, que el soldado colabore escrito por sus autores, pero será él prin- diariamente en él, y así, cuando sé acabe, cipal autor del mismo el soldado. Es decir, lá guerra, el libro será un recordatorio consque una colaboración constante del muchár tante de ía actuación militar del combatien- cho con los autores hará que aquél tenga te y un reproductor continuo de las ideas en las. páginas de Mi libro un orgullo, un y sentimientos que el hombre de las trintítulo nobiliario, una cosa propia, formada cheras, y de los. combates tenía en su cora- hora por hora en los momentos, en que esta zón cuando su sacrificio, su hombría y su ban incendiadas en el- luchador todas lasj patriotismo salvaron a la Patria. Es decir, virtudes de la raza. í ¡que la grandeza espiritual que vibra y triun- E l libro lleva también un resumen hísW fa en el alma de los muchachos de Franco tórico. de nuestra grandeza nacional. no tenga sólo expresión en la lucha, sino Yo me complazco en reconocer qué eii que vibre y triunfe luego- en la vida. mis treinta años dé luchas en las escuelas dé; Se pretende que Mi libro sea para cada los niños pobres, pocas, muy pocas vécese- soldado un mantenedor de sus presentes vir- liego á mis manos nada tan práctico y pe- í tudes. Se quiere una santa. obra de cohti- dagógico, ni tan lleno de afectuosas, previ nuidad, una permanencia de viril patriotis- siones educadoras como este libro. mo. Una verdadera maravilla de- J 3 edá 20 ía. M. SIUROTii 1 1 1 v v L A PATRONA DÉ L A AVIA. CION, E N ZARAGOZA ES obispo de Cartagena, señor Díaz a, e Gomara; él general Kindelán y las autoridades de Zaragoza, al salir de Ig, Jefatura, del Airé de oír misa; (Foto Martínez Gascó. i,
 // Cambio Nodo4-Sevilla