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LO O U E OPINO SOBRE E L PRIMER AÑO D E FERIA SU CREADOR. E L C O N D E D E 1 BARRA José María de Ibarra, primer conde de Ibarra, organizador de la primera Feria de A b r i l sevillana. Grupas inquietas adornadas con todas las fantasías del esquileo, sombreros anchos, ir y venir afanosos entre nubes de polvo. no decimos F e r i a de A b r i l de S e v i l l a P o r q u e la F e r i a de A b r i l es por antonomasia l a F e r i a sevillana. T a l es la fama universal que h a conseguido bastante antes de llegar a l s i glo de existencia. Q u e p o r cierto, estamos y a en los umbrales de ello. Pues bien, esta F e r i a de A b r i l tuvo, corno todas, sus comienzos, en este caso, más delimitados que en otros. porque se tienen auténticos documentos que acrediten y den fe del natalicio. L a celebérrima F e r i a sevillana se celebró p o r vea p r i m e r a en 1847, siendo alcalde de la c i u d a d d o n José María de Ibarra y Gutiérrez de Caviedes, p r i m e r conde de I b a r r a E s t e alcalde, abuelo de la generación de Ibarras que los de m i e d a d- ¡a y! -h a n conocido y bisabuelo de d o n M i g u e l Iban- a, alcalde que fué de Sev i l l a en fecha reciente, era bilbaíno. P e r teneció a l a sociedad E l S i t i o y fué combatiente durante el sitio de la v i l l a vizcaína p o r las tropas carlistas. C o m o a l calde de Sevilla, fué el instaürador de los palcos de Semana Santa. Y autor de otras notables innovaciones. P e r o dejemos esto y vayamos a lo que. de momento, nos i m porta, l i s decir, a la F e r i a de A b r i l E s t a fué lograda p a r a nuestra c i u d a d por el conde de i b a r r a S i éste levantara a h o r a su cabeza altiva, de franca m i r a d a y r i zadas sienes, se asombraría del i m p u l s o tomado por su vidente iniciativa. Y a que esto 110 es posible, vamos a conteníanlos con saber lo que opinó el creador de l a F e r i a sobre e! p r i m e r año de su celebración. OSOTROS N H e m o s tenido Ja suerte de leer un m a nuscrito del conde. E n estilo llano, el señor I b a r r a n a r r a sus impresiones sobre los distintos temas sevillanos. A l ocuparse de la p r i m e r a F e r i a dice el c o n d e M e h a l l o m u y satisfecho del resultado de la p r i m e r a F e r i a E s p e r o que será, en años venideros, mucho m e j o r A c e r t ó plenamente el señor Ibarra. ¡Cuántos y cuántos años de F e r i a deslumbrante habían de sucederse! S i g a m o s M e lian dado muchas facilidades y mucho apoyo todos los alcaldes del A l j a r a f e y m u y especialmente el de Sanlúcar la M a y o r que puso algunas d i ligencias de demasías; para v e n i r a l ferial. T a m b i é n me prestaron m u c h a valía los alcaldes de D o s H e r m a n a s Alcalá, C a r m o n a y E c i j a que durante varios días echaron pregones. N o así el de M a i r e n a que estaba receloso. ¡A l t o a h í! C o m o verán (os lectores, esto es muy curioso. R e s u l t a que el alcalde de Sanlúcar l a M a- y o r estuvo lo que se dice s e n i b r a d o P u s o diligencias en demasía para que nadie se quedara sin v e n i r a la F e r i a Y los otros y a mencionados cebaron pregoneros durante m u chos días. P e r o el de M a i r e n a ¡ah, picar ó n! el de M a i r e n a no dio facilidades porque estaba receloso, i Y por qué? Pues nosotros se lo vamos a explicar a los lectores. P o r q u e en aqueVa redil de ovejas en el famosísimo Ferial de ganados de Sevilla. lla época, la F e r i a de M a i r e n a era! o mejor de estos contornos. E r a una magnífica medio de transporte. E n C a r m o n a llegaba a la cifra de dos m i l Y en E c i j a p a F e r i a Y clavo es, el alcalde de M a i r e n a saba c o n m u c h o de esa cifra. T a l ingreso temía que la nueva ele S e v i l l a pudiera ser suponían tos burros para C a r m o n a y E c i na competencia para la de su pueblo. Seamos justos y reconozcamos que el a l- j a que estas poblaciones, después, se o p u sieron tenazmente a que el f e r r o c a r r i l pacalde de M a i r e n a tuvo p u p i l a L o s sesara por ellas. D e ahí que la vía se trazó villanos no somos rencorosos. Y aunque lejos de estas poblaciones y pasó por dep o r los obstáculos de M a i r e n a estuvimos lante de L o r a y otros pueblos, L u e g o se a punto de n o conocer l a F e r i a de A b r i l quedaron s i n ferrocarril y sin burros. E n nosotros seguiremos consumiendo las finas la actualidad, ¡as magníficas carreteras v naranjas del A l c o r los autobuses han subsanado aquel gran Y prosigamos c o n los apuntes del c o n e r r o r de las dos ciudades sevillanas. P e r o de de I b a r r a S e pusieron en el R e a l ¡9 se h a n perdido muchos años de progreso. casetas, que vendían buen vino traído de Continúa el conde de I b a r r a E n L o s Valdepeñas, así c o m o en otras casetas se A r a d o s y en la L a F o n d a se dio bien de vendía m u c h o aguardiente de C a z a d a y c o m e r caldereta, chorizo, menudo, pesde i a Sierra, sobre todo p o r las mañanas cado frito y m i g a s temprano y por las noches. P u s o u n a ca E n el f e r i a l- -t e r m i n a el a l c a l d e- -h u b o seta la acreditada buñolería del Salvador vanas carretelas. L a s mejores la del c o n y también la p u s i e r o n los gitanos que v i de del Á g u i l a T a v i e l de A n d r a d e V ü l a ven en la C a v a H u b o seis destinadas a pineda y la mía. Se- vieron muchas mujevender chacina fresca. D o s dedicadas a res aupas. E s decir, que desde la p r i m e los señores viajantes, una, en e l R e a l l l a ra F e r i a y a iban atipa las sevillanas. Y mada F o n d a de los A r a d o s y también algún r i n c o n c i l l o habría en la F e r i a des L a Hostelería y otra, j u n t o a l a P u e r t a de donde las estaría viendo el de M a i de S a n F e r n a n d o rena... F u é imposible- -continúa el a l c a l d e- -E l conde de Ibarra termina- sus a p u n contar el ganado que enjxó en el ferial. tes con esta frase: E l Ejército, c o m o V i n i e r o n algún rebaño de borregas y m u siempre, se portó muy bien y ayudó a la chos cochinos, así como muchas piaras de celebración de la F e n a cabras y buenas recuas de burros de Ecija. A s í fué la primera F e r i a de A b r i l Y y C a r m o n a E s t o último necesita un peasi la apostilló su creador, el primer conde queño comentario. E n aquella época, toda de I b a r r a alcalde a la sazón. l a leche que se consumía en Sevilla era F a l t a n dos años para que la F e r i a a l de cabra. L a vaca era rarísima. D e aquí cance el siglo. Que en ta! ocasión, no o l que vinieran a! a F e r i a tantas piaras de videmos los sevillanos al procer que le cabras. E n cuanto a los burros que vinied i o vida. Y con ella un b r i l l o más a la r o n de E c i j a y C a r m o n a obsérvese que fama universal de la ciudad insigne... entonces el b u r r o era u n importantísimo G G Ó M E Z B A J Ü E L O
 // Cambio Nodo4-Sevilla