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PRIMERA DERROTA DEL COMUNISMO OS recientes acontecimientos de pio Karoiy, el Kerensky húngaro, el princiHungría, que significan uno de los pe Windsohgraetz y el ministro Vassony, síntomas más espectaculares de la se dirigen en Berna, por el intermedio de crisis del comunismo ccfcno imito político Comnen, al Gobierno rumano, el único y como ideología de masas, han reactua- capaz de salvar a Hungría del desastre. lizado, tntre otros aspectos, un hecho que Conociendo las dificultades del Gobierno merece renovada atención y un interés rumano e- a París, donde los cuatro graninédito. Nos referimos a la primera derro- des de entonces daban prueba de una ta histórica del comiunismo en el ámbito gran Ignorancia en tomo a los aconteciinternacional, como doctrina imperialista mientos de la Europa central y oriental, y como instrumento de conquista, que C U Y O la clase conductora húngara considera por lugar igualmente en Hungría, en 1919, a un. momento la oportunidad de salvarse saber a los dos añcs escasos del triunfo del comunismo con la ayuda de los rumadel comunismo en Rusia. nos y establecer con Rumania las bases Los planes de conquiste del comunismo de una convivencia futura. El conde Andespués de su victoria en Rusia entraron drassy y sus colegas solicitan del Gobierno en acción con irrupresionante rapidez. Bajo rumano que apoye la formación de guarel impulso de la persanalid i de Trotsky, dias blancas húngaras, facilite la formaque en aquellos anos tuvo k a influencia ción de un Gobierno en Szegedin, en tordecisiva en da acción militar y en la polí- no al pequeño núcleo formado por el altica Internacional de la revolución, se mirante Horthy, y que las tropas rumanas quiso aprovechar la anarquía reinsnta de un modo natural en los países ve; ciclos de Europa y la Inestabilidad característica en algunos países reoientemenlte constituidos o reintegrados, -en Europa, para promover movimientos comunistas, con mas o menos éxito. E l único país que sufrió una revolución similar a la rusa y a las que, treinta años más tarde, Iban a convertir buena parte de Europa en una Europa ausente fué Hungría. E l papel de Kerensky fué desempeñado allí por el conde Karoiy, el cual el 20 de manso de 1 19 abandona el Poder al proletariado mundial E l popel de Lento y de Trotsky iiúnsiaro fué confiado a Bella Kuhm. No quisiéramos repetir aspectos conocidos y recalcados recientemente en itorno a los trágicos acontecimientos que pusieron entonces en peligrofa existencia de ia nación húngara y de la ¡misma Europa. Los recientes acontecimientos relacionados con la sublevación nacional húngara y los comentarios ocasionados por las Memorias del recientemente fallecido almirante Horthy, han servido para reactualizar ciertos aspectos del tema de incesable interés po sólo histórico, sino también ejemplar. Lo que si quisiéramos considerar aquí, con el fin de servir 1 mismo doble objetivo, el del interés histórico y el de la ejempkridad, es el papel decisivo que en aquella ocasión desempeñó Rumania, recién salí- da de da primera guerra mundial y todavía pendiente, para la reintegración natural en sus fronteras étnicas, del Tratado de Versalles. Nos facilita enormemente esta tarea un libro que acaba de publicar el antiguo ministro de Asuntos Exteriores de Rumania, Comnen. N. P. Comnen, cuyas conferencias en Madrid hace dos años sobre política Internacional despertaron vivo interés y que en pasen a- Tisa, ocupen Budapest y derroten los acontecimientos húngaros de 1919 tuvo el régimen de Bella Kuhn. El pueblo un papel importante. El libro se titula húngaro- -afirmaba en aquella ocasión An- Una primera experiencia comunista en drassy- -sabría guardar gratitud a quien Hungría y encierra una documentación, le salvara de la anarquía. La intervención de los patriotas húngamedita hasta ahora, de extraordinario valor. Durante la primera guerra mundial, ros coincidía en aquella ocasión, por otra Bf. P. Comnen desempeña una delicada parte, con los intereses vitales de Rumamisión en Suiza, donde le sorprende la de- nia y de las naciones del centro y Este de rrota de los Imperios centrales, la victo- Europa. En efecto, Bella Kuhn atacaba ria de ios aliados y por lo tanto, de su con efectivos de más de cien mil hombres P 3 Ítxia, Rumania, y la primera fase de los las posiciones rumanas en Transilvania, Tratados de Versalles. A l producirse la re- al mismo tiempo que proclamaba la nevolución comunista en Hungría, un grupo cesidad de que el comunismo se extendiede antiguos políticos y patriotas húngaros, ra en toda esta zona de Europa. Al aluencabezados por el antiguo primer minis- dir a la gestión de los hombres políticos tro onde Julius Andrassy, suegro del pro- húngaros, el primer ministro rumano de L entonces, Ion Bratianu, afirmaba: Nos dimos cuenta con mas exactitud queSíiunca que, además de nuestros Intereses vitales, la suerte misma, de la civilización europea dependía en aquel momento de nosotros, sólo de nosotros. En estas condiciones tienevlugar, el 2 de agosto de 1919, la capitulación en Czegled del primer Cuerpo de Ejército de Bella Kuhn y la entrada, el 3 de agosto, de las tropas rumanas para liberar Budapest. El 14 de agosto, el príncipe Wtadischgraetz, uno de los principales iniciadores de la misión húngara de Berna, escribía a Comnen: Desde luego hubiera querido morir con tal de conservar Transilvania para Hungría. Hubiera preferido ver las tropas húngaras llegar a Budapest para echar a los bolcheviques. Al ¡so ser esto posible, confieso con franqueza que prefiero ver a los rumanos en Budapest en lugar de Bella Kuhn y sus comparsas, que han arruinado mi país política y materialmente. Reconozco talmente que al entrar en Budapest los rumanos han servido considerablemente tanto a Hungría como al muudo entero. ¡Pero si la misión desempeñada por las tropas rumanas en la liberación de Hungría, deseada por la clase conductora húngara, es un hecho en gran parte conocido, ai cual el libro de Comnen aporta, sin duda, algunos documentos inéditos de real interés, los documentos pu bllcados en la segunda partt del libro presentan un valoi más notable aún. Liberada Budapest, la mayor parte do los dirigentes políticos húngaros se reintegran a su país. Comnen obtiene de su Gobierno una nueva misión, esta vez en la capital húngara, bajo ocupación rumana. En su libro actual nos resume el resultado de sus conversaciones con los políticos magiares, condes A n d r a s s y Banfy, Teleky, Csaky, Vaszony, Hegedus, etcétera. Ante la s i t u a c i ó n anárquica producida en Hungría por la revolución de Bella Kuhn, los patriotas húngaros proponen en aquella ocasión al Gobierno rumano, a cambio da la creación de un Gobierno nacional húngaro en torno al núcleo Horthy, dé Szegedin, y de una paz separada e n t r e Rumania y Hungría, que implicaría la cesión de Transilvania a Rumania, una unión personal entre Hungría y Rumania en la persona del Rey rumano Ferdinand I, como garantía de estabilidad en el centro de Europa y como acción defensiva contra el peligro eslavo. La incomprensión de los grandes de Versalles, la retirada, de las trop a s rumanas de Hungría una vez establecido el orden en este país y, en buena parte, la falta de energía con que el dirigente rumano Julio Manlu y el Gobierna de Bucarest acogieron la iniciativa húngara, hicieron que aquel proyecto, en gran parte ignorada hasta ahora, pero al cual habían adherido loa mas importantes dirigentes de. la clase política húngara, no progresara. El libro de N. P. Comnen lo reaicttuaíliza con rica documentación, así como reactualiza las circunstancias de la primera derrota del comunismo en Europa. Se trata de una página de historial viva aún, que puede desempeñar alguna vez un papel ejemplar en el camino, de una Europa mejor y más unida. Jorge ÜSCATESCU
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