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iliill Fragmento del cuadro de Suárez Llanos SI entierro de Lope de Vega en el qué aparece sor Marcela. Museo Municipal de Madrid. (Foto V. Muró. SOR MARCELA DECLARA... UELGA toda presentación. A esta angelical moñjita- ¡violeta en la descalcez trinitaria- -la conoce todo el mlundo erudito. Cortada por el mismo molde mué sor Teresa de Ahumada, forma con la abulense el dúo más sublime de nuestras excelsas monjas. Amibas, figuras señeras, aguileñas. Hija del Fénix de los Ingenios y Miaría Lujan. Hermosa en extremo, candida y pura como un ángel, discreta y bien instruida, de modo que no abría la boca vez alguna que no lo celebrasen cuantos le oían, y más los mayores ingenios según reza la reseña biográfica, manuscrita, que las celosas madres Trinitarias atesoran. ¡Belleza e ingenio. Atavío de virtudes excepcionales. Mujer de privilegio, en lo humano, y en el terreno de la gracia divina. Reina, con doble corona. Díganlo, si no, los contemporáneos suyos. O, ¡mejor! cuéntenoslo al oído, con orgullo paterno, el mismo Lope de Vega. (No era él, monstruo por su inmensa grandeza, el mayor cautivo de los encantos de su hija? Visitábala a menudo, decía frecuentemente misa en el convento de Marcela, y sentíase dtomeriado por aquella influencia filialmente avasalladora. ¿Quién ha estudiado, hasta ahora, con detención y, profundidad histórica y psicológica el papel de sor Marcela en la vida espiritual de su padre? ¡Hay tantas cosas inéditas, saltadas alegremente y a la torera- -cual si se tratara de pormenores- que fueron las verdaderas causas de los grandes hechos históricos! Sobre todo, cuando se trata d los hombres geniales, H que suelen tener debilidades infantiles... media y humilde, sacerdotes, frailes, mon ¡En los mismos días que Lope de Vega, jas. Aquí está también, ¿cómo iba a faltar? y con la misma o mayor frecuencia, visi- sor Marcela de San Félix. Sus declaraciotaba el monasterio de las Trinitarias un nes comprenden los folios 506- 5 J. 7. Firma esbelto y macerado fraile de la Merced. de su puño- y letra tanto las declaraciones De aristocrático y sencillo porte. Como el como el juramento de decir verdad. EsFénix, tenía también un cacho de su co- cribe también de su puño y letra, y harazón tras las rejas de aquel convento. ciendo de secretaria del convento el Era una queridísima hermana suya. Pero, permiso de la superiora para que puedan además, uníanle con sor Marcela lazos declarar otras varias religiosas. Otra vez estrechos. Si Lope ostentaba, con realidad aquí, estampa su ítem de sangre, la ¡paternidad humana de ella, Se recibieron estas el mercedario ejercía la paternidad espi- locutorio del convento declaraciones en el de las Trinitarias. ritual, en funciones de director espiritual. 25 de febrero de 1641, adonde se habí Siendo esto así, resulta incuestionabfe trasladado el Tribunal del proceso. Son el trato intimo y frecuente entre estos curiosas, no exentas de observaciones atidos ilustres visitantes del monasterio de nadas. Afirma que nació en Toledo, que las Trinitarias Descalzas. ¿Cómo no? Lope tiene la edad de treinta y nueve años de Vega sentía admiración especial por más o menos que es hija de Lope de la Orden de la Merced: frecuentaba la Vega Carpió y Micaela Lujan, que conoció Biblioteca de los Remedios, amigo entra- y trató mucho a Falconi, consultando con ñable de fray Alonso ítemón y Tirso de él materias de espíritu el cual le curó Molina, historiador de San Pedro Nolasco, de a iguna ¿3 enfermedades espirituales y le etcétera. Por otra paute, del fraile en cues- resolvió dificultades que otros, tenidos tión trazaría fray Gabriel Téllez, en su por eminencias, fueron incapaces de resolinédita Historia de la M rced la sem- ver; que no intimó espiritualmente con blanza más laudatoria que imaginarse pue- Falconi, sino después de comprobar que el da, cual amigos del alma. mercedario tenía una personalidad extra (Cuando el- humano padre de sor Marce- ordinaria desde cualquier punto que se le la pase a mejor vida, todavía seguirá a enfocara. Entonces fué cuando le consu lado su director espiritual. De seguro fió su espíritu. Hasta la muerte. que, desde aquel caluroso día de agosto No fué la única de San Fede 1635, en que pasó el cadáver del Fénix liz. Cor ella estásor (MarcelaVega, Tirso Lape de por delante del convento de las Trinitarias para dar el último adiós a su hija, de Molina, el patriarca de las Indias, la el mercedario extremó sus cuidados espi- serenísima Reina de España, los condesrituales con sor Marcela, y sintió hondo tables, nobleza y pueblo de la capital del Imperio español. No es que todos ellos pesar. Tres años más tarde, también en agosto, figuren como declarantes. Pero sí, todos fray Juan Palconi de Bustamante- -que ellos- -cual grandioso sistemia solar- -toan así se llamaba el mercedario- empren- girado espiritual y Ibeneficiosamente en dió su vuelo al cielo, a ¡renovar las conver- torno a este astro rey: fray Juan Falconi saciones y coloquios espirituales manteni- de Bustamante. caballero del espíritu, dos con Lope de Vega en el convento de blancura de lirios en su hábito. las Trinitarias, y a llevarla noticias agraFray Elias GÓMEZ dables de su adorada sor Marcela. Las virtudes de este religioso de la Merced dal ComseiJo de Investigaciones Ctemtífioas. habían sido colosales. Con ser un teólogo de primera magnitud, de extraordinaria cultura in omni re scibili y de ingenio y pluma maravillosos; sus virtudes y los prodigios operados en vida, y después de su muerte, oscurecieron, meteórico fulgor, todo lo demás. Teólogo, escritor clásico, V S T v v V 4 ¡L apóstol, confesor. Bien. Y por encima: santo. (Ello forzó a la apertura del piroceso ordinario de beatificación del ya venerable fray Juan Palconi. Inicióse en el j Asv Mf ¿flaVW f año 1640, en Madrid. Forma un muy grueso volumen de 1.075 folios de texto, amén de otros 50 folios de preliminares. Los mercedarios de Madrid guardamos, cual tesoro riquísimo, el original manuscrito, todo él refrendado por el notario público y las firmas respectivas. ¡El Tribunal lo nombra el obispo gobernador de Toledo, Diego de Gastejón y Fonseca, en nombre del arzobispo, cardenal infante, don Femando de Austria. Está integrado (por los jueces don Juan Carrillo de Salcedo y el doctor Francisco del Monje; el notario público, doctor Diego Ga, v i r o n d o; procurador, fray Alonso Ruiz de Miranda; cur- sores, señor De la Marina y 4 señor Lázaro de Orbe. Ante este Tribunal declara una gama variadísima de tes- Permiso de la ministra del convento de las Trinitaria tigos: médicas, obispos, noble- Descalzas para que pueden declarar y jurar varias reliza, artesanos, gente de clase giosas suyas. Sor Maroela actúa come secretarla.
 // Cambio Nodo4-Sevilla