Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
VELÁZQUEZ Y LA ESCUELA SEVILLANA N E R E los actos organizados en Sevil l a como homenaje a la memoria de IVelázquez en el tercer centenario de la muerte del insigne pintor, descuella por su gran trascendencia pública la Exposición que la Real Academia de Bedlas Artes de Santa Isabel de Hungría presenta en el Museo Provincial, bajo el título de Velázquez y la escuela sevillana E n ella se exhibe la parva muestra que de la producción del maestro posee la ciudad donde viera la luz y diera sus primeros pasos en el arte el pintor de la verdad dos obras de primera época, San Ildefonso recibiendo la casulla de manos de la Virgen lienzo conservado en el P a lacio Arzobispal, y el retrato de don Cristóbal Suárez de Ribera, pintado para la iglesia de San Hermenegildo. Junto a este par de cuadros, figura un E Retrato de D. Andrés Conde de Ribera. (Museo de Bellas Artes, de Sevilla. (Foto Moreno. magnifico retr a t o de don Andrés Conde de Rabera, que no es aventurado incluir en la producción velázquefia- -d i c e Hernández Díaz- -y q u e será, sin duda y de momento, la más i m portante aportación q u e al centenario podemos hacer en esta ciudad La sagacidad de Alfonso Grosso dio, hace más de dos lustros, un vibrante toque de atención sobre el interés de este retrato y su posible paternidad. E n un artículo puta 1 i c a d o en este San Ildefonso recibiendo la casulla de manos de la Virgen (CuaA ¡B C, el 14 de dro de Velázquez, conservado en el Palacio Arzobispal. marzo de 1948, decía, entre otras cosas, refiriéndose a la una cartela on la identificación iconomentada pintura: E l cuadro se encuengráfica en el inferior derecho, y, a la altu- tra en el Museo de Sevilla desde hace ra de la cabeza, las letras D V enlazadas, más de medio siglo, y desde entonces figuque parecen confirmar documentalmente ra inscrito en ese círculo anónimo al qué lo que es estilo dé la obra acredita. No popertenecen tantas obras, que, a fuerza de demos ahora- -añade el investigador- preparecer de muchos autores, acaban por no cisar la cronología y otros matices del ser de ninguno. cuadro, en espera de rematar una investigación que se está efectuando; pero no E n este transcurso de tiempo, el cuaha de andar lejos de obras que se fechan dro sufrió varias restauraciones, todas ellas hacia 1626- 27. desafortunadas, que lo pusieron en trance de desaparecer. Sin embargo, previos a l Sevilla, tan poco afortunada en la posegunos ensayos de limpieza, se pudo comsión de obras de Velázquez, puede ufanarprobar que lo que había debajo dé aquellos se tíe este gran hallazgo, que figurará por desdichados repintes era una pintura exsiempre entre los tesoros conservados en celente, que parecía responder, aun denel Museo Provincial dé Bellas Artes. tro de su ruina, al dibujo y a la técnica Velázquez tiene en la Exposición que del gran pintor sevillano Diego de Silva ahora se celebra en su homenaje una l u Velázquez. cida escolta de honor, formada por maes Abundaba Grosso en consideraciones de tros pintores y escultores de la escuela sevillana. Pacheco, Herrera el Viejo, Roelas, concepto y de estilo para fundamentar su Zurbarán, Alonso Cano, Murillo, Valdés atribución, y quedaba en impaciente actiLeal, Martínez Montañés, Juan de Mesa tud de espera ante el dictamen de otros y Roldan son los artistas representados calificados técnicos, deseando de todo copor obras pertenecientes al Museo hisparazón que ello termine satisfactoriamente lense, a excepción de una que es propiepara que nuestro magnífico Museo sevilladad de don Antonio Gómez Castillo. Obras no pueda ostentar, como merece. -por deremagistrales, en las que puede comprobarse cho propio, un cuadro del que está consiy discernirse una vasta serie de valores derado como el más grande de los pintores técr. icos y expresivos, que proclama la de todos los tiempos fecundidad de la llamada escuela sevillaL a aguda hipótesis del director de nuesna, denominación que, evidentemente, se tra pinacoteca está a punto de confirmarse justifica más en el propósito de expresar plenamente. Con motivo de una delicada una circunstancia geográfica que en el de restauración realizada en estas últimas seafirmar relaciones espirituales íntimas enmanas- -dice el profesor Hernández Díaz, tre l a personalidad artística y su actividad prologuista del catálogo de la Exposición- -creadora, señalar condiciones áp belleza y se han hecho desaparecer unos groseros definir tendencias estéticas y morales. repintes, y bajo ellos surgieron varias formas encubiertas, el escudo nobiliario del Manuel OLMEDO caballero, en el ángulo superior izquierdo, 7
 // Cambio Nodo4-Sevilla