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SI B C N. 19433. S A B A JJ, Q IS- v DÉ FEBBSS 0 DJE W iDI J 01 D E A N B A L U C 1 A ÍPA 5I ÁÍ 27 Í t ORNIA DE EUR Población mdush iaí o; PoWación agrícola 500308 1 jañíu s áiíiilícjR de habiianles 1 Hemos tenido! a satisfacción acompañar a un grupo de norteamericanos, expertos en horticultura, que, procedentes de California, han recorrido e! Sur de la Península y las Islas Canarias, estudiando la posibilidad de establecer en nuestras tierras cultivos e specía ¡izados de frutas y de hortalizas de invierno, con festino a los mercados europeos e incluso a ló. ra; r! des VG trós R iimiábr s ei notíififé de los Estados Urfitíos y Canadá. Bjgün a de; seí para ¡os españoles un motivo de! si isfaccián y estimulóos! iiecho de que (os técnicos agronómicos y empresarios agrícolas, extranjeros, que cada día en mayor número nos visitan, proclamen con rara unanimidad las condiciones óptimas de nuestro país para convertirse en un futuro inmediato en el variado: huerto que fundamentalmente abastezca dé frutas y hortalizas de primicias a la nueva y próspera Europa. No hace mucho, un gran economista alemán y mejor amigo de España, el profesor Baade, declaraba, en éstas mismas páginas que España está llamada a ser la California de Europa. Preguntamos a nuestros visitantes cali- fórmanos su opinión sobre este vaticinio del profesor Baade, y no sólo mostraron su con formidad, equiparando agronómicamente nuestros suelos y climas con los de aquel Estado del Oeste americano, sino que incluso destacaron las más favorables condiciones geo- eeonómicas de nuestro país, en razón a su proximidad a las zonas consumidoras de Europa, comparativamente a. los miles de kilómetros que separan California de sus mercados fuñidamente les en el nordeste americano. Lástima que seamos los propios españoles los que río tengamos fe en el futuro de nuestra agricultura. Esta falta de fe se evidencia de los comentarios entre burlescos y sarcásticos que merece cualquier opinión optimista de nuestro porvenir agrícola, o con esas risas compasivas y derrotistas ante el hecho, gracias a Pies cada día más frecuente, de empresas nacionales o extranjeras que no temen hacer fuertes inversic- nes agrícolas y que, rompiendo con vn agrisulfisra rutinaria, inician una agricultura empresarial con nuevas técnicas. Esa falta de fo y sis confianza en nuestras posibilidad s agrícp- lá- s, que se aprecia en todos los ámbitos da nuestra agricultura, ha Kicün áo e! problema funda msntal y más greve- qs- e astuclrnenfe tiene píantea l eccn 9. mSa. ésparsois: i campo. -Es esa misma J a i t a é. s -corifsitnzs la cansa que ha dado o ri? dn al más peaaso resultado: España es uno de los pocos países en e! mundo donde la traducción alimenticia, durante los últimos treinía años ha descendido (Revista Scientific American, vol. 203) España, una nación predominantemente agrícola, se ve óbligsda, para alimentar a su población y mantener los precios, a la Importación masiva de alimentos. La agricultura de California es el ejemplo que debemos imitar. Téngase en cuenta que hasta bien entrado el presente siglo la agricultura, de California eraíiesencialmeirte extensiva y predominantemente local. La lentitud de los transportes y el escaso desarrollo de las técnicas frigoríficas le impedían acudir con sus productos hortifrutíeolas a los grandes núcleos industriales del nordeste del país, separados por miles de kilómetros. Fue el desarrollo de los transportes, y particularmente del transporte frigorífico, el hecho que abrió para California el fantástico mercado dé las regiones frías del nordeste americano, y aquel gran Estado comenzó a transformar su agricultura, adaptándola principalmente a la producción de frutas y hortalizas de invierno que este gran mercado le demandaba. De esta forma. California, con una agricultura racional y técnica, se coloca en pocos años en el primer lugar en la producción hortifrutícola de los Estados Unidos. Fue tal el desarrollo alcanzado que sólo en veinte años, los comprendidos entre 1920 y 1940, logró cuadruplicar la producción de frutas hortalizas; en los años posteriores ha alcanzado un nuevo incremento, superior al ochenta por ciento. A este extraordinario desarrollo contribuyó fundamanfalmente I alto nivel de vida del pueblo americano, eon su creciente demanda de frutas y hortalizas de calidad. tas publicaciones del mencionado profesor Baa de, los incrementos a prever para los próxw mes años son extraordinarios. El principal mercado consumidor de les Estados Unidos, el núcleo de máxima concentración industrial y densidad da población, está localizado en el nordeste de dicho país y comprendido dentro de un círculo que no alean- za los 900 kilómetros de radio. Dentro de este círculo, que. se traza en el gráfico adjunta, se encierra una población de cien inüícnas dé habitantes. En un círculo de igual radio, localizado en ¡a Europa del Centro y Norte como también sa indica en el referido gráfico, vive una población de doscientos mílíones de ¡habitantes de actividad fundamental- mente industrial. -Los cien millones de consumidores- del nú cleo americano tienen actualmente un- consu mo de unos diez millones de toneladas de frutas y hortalizas, que en su mayoría proceden de California. En cambio, los doscienrc millones de consumidores que viven en el núcleo europeo sólo recibieron de las zonas templadas del litoral mediterráneo unos fres millones de toneladas de dichos productos. Según datos estadísticos correspondientes a la década del 50, el Consumo psr habitante de frutas y hortalizas procedentes del litoral mediferráneo fue de 17 kilos en la Gran Bretaña y sólo 8 kilos en la Europa Central y del Norte. Contrastan estas cifras con el consumo pereapita en la zona nordeste de listados Unidos, que es superior a los 84 kilos. De continuar la prosperidad de Europa al ritmo actual, los doscientos millones de consumidores del núcleo europeo alcanzarán eaLos próximos años han de deparar a- a pocos años un poder de compra aproximado, al que actualmente gozan los- cien millones agricultura española una serie de oportunidada consumidores de? USA, lo que habrá de des y circunstancias económicas análogas a producir un paralelo acercamiento a éstos en las que determinaron la transformación y forel consumo per cápifa de frutas y producmidable desarrollo de la agricultura califortos hortícolas de primicias. niana En efecto: En este formidable incremento de consumo La unidad económica europea es un hecho previsto, España, por su vocación agrícola, indefectible. Está fuera de las lógicas pre. por su clima y por su proximidad a la zona visiones que España sa mantenga por mucho de consumo, entre otros factores, debe contiempo excluida de dicha unidad. La ansiada tar cómo primer país abastecedor. integración de España en esta unidad econóSe argumentará que California, para alcanmica supondrá la progresiva eliminación de zar el lugar qu ocupa ha contado con su cétocias Jas- restricciones aduaneras y demás lebre Universidad, eí centro, dei nvestigaetén prácticas limitativas de la importación, que agronómico más eficiente del mundo; que tanto dificultan ¡a expansión de nuestro coha precisado una intensa capitalización de mercio exterior de frutas y productos horfísu agricultura; que ha contado con un emCD SS. presariado agrícola técnicamente preparado y Al hecho anteriormente indicado se suma el que desdé uñ primer morñen. o ha dispuesta dsl curoenío previsto en el consumo de frutas de Unos canales comerciales perfectamente y productos hcríícbias en la Europa fría. Como organizados. T ¿da ¿éttb Bfio spero todo evidencian tos datas que consignamos a con- ello debemos pretenderlo psra España y poíinuaiión, tomados en su mayoría da distindremc- s alcanzar, ¡q u é duda cabe slemcr n 4i 1