Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
a B C. N. 19.39 VIERNES 5 D E N O V I E M B R E D E 1965. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAGINA 35. QUIERO UUE ESPAÑA YII PAÍS SEAN AMIGOS PORQUE TENEMOS MOCHAS COSAS EN COMIIN Declaraciones de! primer embajador efe la India, mataaja de Jaipur, a nuestro enviado especial Deltil Su Alteza Sawai Man Singh es esperado hoy en Madrid Nueva Delhi 4. (Crónica de nuestro enviado especial, por telex Era la noche mágica e iluminada del Dewali 25 de octubre, en que empieza el año financiero de los indios, cuando conocí por vez primera al maharaja (que se pronuncia majar aya, con acento en la penúltima silaba de Jaipur, Su Alteza Sawai Man Singh, de cuarenta y cinco años de edad que mañana viernes llegará a Madrid como primer embajador residente, nombrado por el Gobierno indio en España. Me había invitado a ver desde la magna terraza del palacio de sus antecesores, hoy palacio de la ciudad y uno de los más suntuosos de este inmenso país, de suntuosidades babilónicas y de lacerías infrahumanas- -pululantes y multitudinarias- me había invitado a ver las iluminaciones y fuegos artificiales de los jardines y fuentes, expandidos a lo largo sobre una superficie de un kilómetro e ilimitados a lo ancho. El Dewali es una fiesta hogareña de los indios, parecida en sus manifestaciones externas a la Navidad del Occidente, homenaje a la diosa Lakshmi, que presida, sentada sobre un loto, y servida por dos elefantes, la buena fortuna, la prosperidad, la riqueza, la salud de sus fieles hindúes. Esa noche las esposas llevan ceremoniosamente una bandeja de velas encendidas al hogar; los chicos encienden y arrojan triquitraques; se comen d. ulces; se hacen ofrendas; se reza, se retoza, se ama... Y se juegan juegos de azar. Todo hay que hacerlo en esa noche- -en pequeño- para que la suerte no vuelva las espaldas a los hindúes en el año nuevo. La esposa del maharaja de Jaipur, Su Alteza Gayatri Devi (que fe puede traducir como Divina Pastara montó sobre una mesa de mármol una ruleta, donde hacían de croupiers los soberbios cortesanos uniformados del maharaja y de la maharani. Yo puse, cien rupias a los números treintas y gané. La diosa Lakshmi se había fijado en mí, y, a través de la escala argentina de la luna, me transmitió su divina bodhi (sabiduría) me besó la frente, me enjugó el sudor de los 35 grados centígrados y desapareció por entre los setos del jardín. El nuevo embajador de la India en España, en cuyo honor dio al día siguiente una espléndida fiesta nuestro encargado ele Negocios, Guillermo Nadal, con deslumbrante golpe de. personajes oficiales y senado principesco, me ha hecho luego el honor de conversar dilatadamente conmigo. Es hombre alto. y deportivo, áe sonrisa ancha y borbollo? ia, acaudalado, sin duda, en la medida en que los cavdales se medían en la vieja Asia, es decir, sin término previsible; dicen, que buen administrador y acrecentador dé su hacienda; culto, imbuido del profuso sentimiento igualitario y- democrático de la- India moderna, y, al mismo tiempo, amigo íntimo del. duque de Edimburc o, sus Estados J Jainm viene desde Londres a visitarle para jugar al polo o cazar en la selva. El maharaja es campeón de polo y gran cazador de fieras. ¿Qué proyectos lleva Su Alteza (en inglés: Yoúr tíighness que es el título que legítimamente se le debe) a España? -Sería imposible enumerarlos aquí. Conozco a España bastante; me gustan los toros. Me gusta mucho El Cordobés; tengo grandes amigos, como Pepito Lerma; estoy aprendiendo rápidamente el español, y, por último, quiero montar la Embajada, que hoy apenas si tiene vida, en un palacio, y traer y llevar de mi país a España, y de España a mi país, no sólo hombres ilustres, sino artistas de teatro, como, por ejemplo, los Coros y Danzas, y bailarines profesionales, indios y españoles. Quiero que España y la India sean amigas, porque tenemos muchas cosas en común y una historia vieja, gloriosa y, en algunos períodos, colateral e ínter. dependiente. ¿Qué ciudades conoce Vuestra Alteza en España? Madrid, claro; San Sebastián, que es
 // Cambio Nodo4-Sevilla