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á B C. N. 20.397. DOMINGO 19 DE E N E R O DE 1963. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. PAGINA 63. estadística y mediante un análisis perspicaz lelismo con la de la España problemática fle los datos, Fontana demuestra que la cuesTampoco la Italia actual, cuya infraestructión del campo español no es de minifundismo tura territorial presenta tantas analogías con ni de latifundismo. Admite que ambos prola española, conduce a una equiparación no blemas existen, pero ni son decisivos ni tieya psíquica, sino tampoco de orden políticonen un tratamiento general. Niega la uniciconstitucional. Pero hay más. La cuarta pardad del campo español cada región tiene te del territorio suizo es estéril desda el punsu problema, aunque haya algunas, como to de vista agrícola, y prácticamente inhabiCataluña, Levante, las Vascongadas y Santable, y apenas el diez por ciento de las tietander, que no padecen ni de latifundismo rras son de labor. Y la orografía, aún más ni de minifundismo. La tesis general es que torturada y glacial que la ibérica, crea difi el criterio del simple tamaño no es válido cultades gravísimas para las comunicaciones. para hallar las causas del problema agrario Respscto al clima, su extremosidad y su adA juicio de Fontana, las causas son, princiversidad son incomparablemente superiores palmente, la fertilidad de los terrenos y el a los del español. Y, sin embargo, ¿dónde mal del autoconsumo es decir, de la abestá el paralelismo espiritual, económico o sorción de la propia producción y de la repolítico entre el hispano y el helvético? Ahonducción de los intercambios al mínimo. ¿Códando en el caso español, si fuese cierta la mo se deben atacar los males estructurales tesis de Fontana, ¿cómo se explica que el de la agricultura española? Según Fontana, protagonista de las grandes empresas históno con el criterio simplista de invertir en ricas- -la Reconquista, la unificación, la colas zonas más pobres, sitio, por el contrario, lonización de América, la literatura, etc. invertir y apoyar en aquellos territorios que haya sido precisamente el castellano, es dftmayores y mejores posibilidades ofrecen con cir, el hablante d. e la España más árida? E menor esfuerzo E l autor se percata de que inversamente, ¿por qué, entonces, la verde esta política ocasionará el abandono de muGalicia ha sido durante centurias uno de los chas tierras que ahora se cultivan y volumirincones más subdesarrollados de la Penínsunosos desplazamientos de población, pero la? Sí creo, con Fontana, que, desde el punto ello no le mueve a modificar su programa. de vista racial, el ingrediente árabe y el judío carecen de importancia y que, étnicaCuarto. Las soluciones políticas. Si se remente, el español se integra de modo homosuelve la cuestión agraria se habrá suprimigéneo dentro de la gran familia europea medo una de las causas principales del separaditerránea. Y estoy convencido de que la adtismo; pero, además, Fontana sugiere una versidad climática explica no pocas caractefórmula política que no es ni la del federarísticas del alma española, pero en modo lismo ni la del autonomismo, cuyos peligros alguno creo que sea el factor decisivo. En denuncia. La fórmula que ahora se propone suma, su clave interpretativa no me parece es lo que el autor llama un federalismo veruna llave maestra, sino simplemente un 1 a 1 tical o institucional que consiste en disvin para abrir uno de los cajones del armario tribuir los Ministerios y grandes órganos de peninsular. Dentro de estos límites, el maesla Administración en las diferentes provintro Sánchez- Albornoz, en ese gran libro quo cias y en dar carácter itinerante a la Jefaes uno de los monumentos de nuestra histotura del Estado, si bien debería estar preriografía contemporánea, España, enigma dominantemente localizada en Madrid y en histórico ya había extraído una buena parBarcelona. te de su jugo a los condicionamientos que sobre el acontecer hispano ha ejercido el territorio. ¿Es la geografía el factor determinante de la Historia? No estoy seguro de qué Fontana formule esta ley con carácter general, pero sí me parece claro que considera que la infraestructura geoclimática es la clave para interpretar el problema de España y para plantear su solución. Como principio genera, me parecería inaceptable. La crítica ha reducido a su justo lugar las conocidas radicalizaciones geopolíticas de Rátzel y geopsíquicas de Hellpach, por referirme no a los precursores ni a los epígonos, sino a los representantes más eminentes y próximos de esta tendencia. E l factor territorial es uno de los muchos que determinan el acontecer humano; pero ni siquiera es el m á s importante. Ahora bien, ¿se explica el problema de España como la frustración de un pueblo europeo localizado en una estructura geoclimática africana? En mi opinión, no; y aduciré algunas razones. E l territorio de Grecia es, como el de Sicilia, muy similar al de la España central y meridional. Pero la historia de la Hélade, lo mismo en el Ática que en la Magna Grecia, no arroja ningún paraY vamos a la segunda tesis. ¿Hay una interdependencia entre el separatismo y la cuestión agraria? Tengo muy serias dudas, que ss apoyan, entre otros, sobre los hechos siguientes: Santander no tiene problema; pero he aquí que esta provincia es la menos separatista, y seguramente una de las más nacionalizatíoras, tierra fontal de Castilla. Andalucía es, corno reconoce Fontana, una de las regiones españolas donde el problema del campo ha adquirido- contornos más agudos; sin embargo, ¿dónde está el separatismo andaluz? Estos dos ejemplos opuestos demuestran que ni en el caso positivo ni en el negativo la cuestión agrícola condiciona la tendencia desintsgradora. Fero en las domas latitudes la experiencia es análoga. ¿Qué problema campesino explica la tensión entre flamencos y valones? Y de una estructura agraria homogénea surgen desgloses, como el fie Francia y Bélgica. No creo que se pueda establecer una relación estable entre separatismo y cuestión agraria. Y esta conclusión se confirmará cuando analicemos el problema desdo el punto de vista de las soluciones. ¿Cuál ha de ser la idea directriz de una reforma agraria? Fontana demuestra muy lúcida y valientemente hasta qué punto son simplistas el criterio demagógico de reducirlo todo, a latifundismo, y la fórmula elemental y conservadora de considerar que la concentración parcelaria es la panacea. NI lo uno ni lo otro, aunque ambos problemas sean reales y tengan una relativa importancia. La solución que propone es de un racionalismo implacable: para incrementar la renta agrícola invirtamos allí en donde el suelo sea más rentable, y aceptemos estoicamente los consiguientes desplazamientos de población. Programa, a mi juicio, demasiado radical. Pensemos en los problemas de carácter urbanístico que plantea el desplazamiento masivo de una parte considerable de nuestra población campesina. Pensemos en los problemas humanos que tales emigraciones suscitarían. Pero hay, además, el argumento ad hominem ¿no entiende Fontana que las emigraciones interregionaies han radicalizado los separatismos? E l abandono d? las tierras de tercera clase y una parte de las de segunda multiplicaría ese fenómeno de regionalismo resultante que, según Fontana, provocan, por ejemplo en Cataluña, tos andaluces y extremeños. Pero mi objeción fundamental a la terapéutica de Fontana es más rpdical. ¿Desde cuándo es la cuestión agraria la económica- eABEL EN T! ERRAS. DE CAÍN de J. M. Fontana José María Pontana, catalán de 1911 y fecundo autor de ensayos, predominantemente político- económicos, entre los que citaré Destino y constitución de España (1945) y Los catalanes en la guerra de España (1946) ss autobiografía del siguiente modo: Alegría el 1 de abril, con conatos socialistas en la 4 FUE, hasta pasar a ser decepcionado del grupo fundador de las JONS, jefe provincia) nombrado por José Antonio, combatiente en la guerra, gobernador civil y presidente del Sindicato Textil después y espectador estudioso en los últimos quinquenios. E l libro quo nos ocupa, bastante denso en opiniones y noticias, tiene un núcleo afirmativo que trataré de resumir. Primero. Importancia de lo geográfico en la Historia. Fontana distingue dos factores fundamentales en el acontecer humano: la estructura climática y la raza. Al primero lo ció de valor implícito: la tierra tiene una denomina Gea y lo simboliza en Caín. Al segundo- -Etnia- -lo encarna Abel. Hay un juicierta condición negativa y maléfica, puesto que es algo que hay que vencer. Este, esquema está especialmente concebido para aplicarlo a España. ¿A qué conclusiones llega nuestro autor cuando aplica su dicotomía a nuestro país? Por lo que se refiere al territorio, Fontana afirma que el balance del ser físico y climático de Hispania es aterrador: 45 por 100 de rocas y de áridos, escasas precipitaciones y pérdida de las tres cuartas partes de las mismas, extremismo enloquecedor de las temperaturas orografía atormentada y, por ello, transportes caros En suma, nuestro amado solar es objetiva y utilitariamente un mal regalo del Destino, es la tierra de Caín Por lo que se refiere al otro elemento, es decir, al humano, el autor sostiene que, dentro de grandes diferencias, la población general de Iberia es europea Poniendo en relación una y otra tesis, resulta oue tenemos un pueblo de progenie y cultura europeas afincado sobre un país predominantemente afroasiático Este contraste o discrepancia no es algo marginal, sino la clava interpretativa de todo el acontecer hispánico Si fuésemos más africanos nos hubiéramos adaptado al medio; si el suelo fuesa más fértil nos hubiéramos sentido cómodos como los demás europeos. La interpretación se resume en esta pregunta: ¿Cómo no va a ser conflictual y patológica nuestra existencia si los valores de nuestra Etnia predominantemente europea no tiene otro campo de actuación que la mayoritaria y pobre Gea afroasiática? Esta tensión crea una frustración nacional y conduce a una psicología esquizoide Ed. Ariel. Barcelona. 1968. 224 véss. Segundo. Interdependencia del problema agrario y del separatismo. Según Fontana, el regionalismo y la cuestión agraria, que son dos modos característicos de presentarse él problema de España, aunque aparentemente distintos, son estrechamente interdependientes. ¿Cómo se demuestra esta ecuación? Según Fontana, analizando las consecuencias políticas de la emigración. E l hecho de que haya zonas extremadamente pobres provoca el desplazamiento de la mano de cbra hacia las zonas m á s ricas. Estos inmigrantes reaccionan de dos modos distintos ante el mismo medio geográfico. Unos caen en un extremismo destructivo y revolucionario otros, en el frenesí amoroso de neófito y en la reacción negativa y despreciativa hacia el solar originario Ambas actitudes son factores separatistas. Además, las inversiones públicas en las regiones desheredadas provocan una sensación de explotación en las económicamente mejor dotadas. Tercero. La solución económica. Fontana se refiere a los dos diagnósticos más repetidos, a pesar de ser opuestos. Unos creen que la reforma agraria consiste en resolver el problema del minifundio, y otros piensan, por el contrario, que lo que hay que atacar, el latifundismo. Con. una sólida apoyatura CAMPEONATO NACIONAL DE LIGA Segunda División Demingo, día 19 de Enero de 1969 9. Partido de Abono REAL BETIS BALOMPIÉ C. D. ILICITANO A las CUATRO Y CUARTO de ia tarde ESTADIO BENITO ViLLAMARIM Taquillas: En Harinas, 2, y Menéndez Pelayo, 36, de 5,30 a 9. SOCIOS, recibos de Enero 1969,
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