Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SE QUEDA SOLA LA VIRGEN DEL ROCÍO snrETDEGGER y Ortega, con. cierto -ra dicalismo romántico, dijeron que eí hombre es esencialmente soledad. Captaron y pusieron de relieve ese grito desesperado con que lloramos el rechace, m á s o menos decisivo, de nosotros mismos en ios. demás. La soledad humana no es otra cosa que negativa a la aceptación, ineondescendencia. Por eso no hay paradoja alguna en que soledad y bulla de gente vayan en proporción directa. Porque a m á s gente, m á s riesgo de rechace. Recientemente, con un enfoque mas cristiano, Carlos Castilla tía escrito que la soledad del hombre no es más que ¡sun resultado pero nunca, su raíz. La raíz del hombre- -dice- -es precisamente 3 a apertura a la alteridad, a la intercomunicación. Si se acepta, la Revelación, hay que abonar por la afirmación- e nuestro moderno psiquiatra. Las lagunas en las que se ahoga la intercomunicación humana aan sido provocadas por el ialio original. E. 1 cirama de ia soledad de; hombre comenzó cuando, desnudos uno y otra, se dedicaron a inculparse mutuamente, rechazarse, Adán, y Eva. Fue, en efecto, o resultado de una triste historia. Pero sin ia posesión tío este dato. ji iz; 1; no haya manara de discernir síes í? propia- raíz del bonSbre, a íuRrza da v v peligros en el tú para el pxopio yo s que segrega ese a- margo jugo de la soledad. De iodos modos, esencia o resultado, ahí está l, fenómeno con, caracteres de trágica universalidad, ¿Quién, ha dejadode experimentar de milítiples maneras- que los otrosí: se eonssifuyea en muro de. reboté ai propio yo? Quién no. se ha sentido muchas- veces solo entre los pro- pio s; gimiendo en i vacío, corno jiria pelota d. b frontón eternamente- devuelta También está claro que el momento histórico de la sociedad actual aumentare! riesgo y, la intensidad ele ¡a soledad humanai Por cuanto en tiempos de core- la. competencia t j ha hecho doble muro: en cuanto mercado y éri cuanto necesidad de consumo. Y la competencia tes todo- lo- contrario de condescendencia y perdón. En este encabritado ritmo del juego actual debe haber- un arbitró ír visible que- esté pitando continuamente faltas: porque f- ü ¡adiar nos ápoyainos, empujando hacia abajo. en. los hombros de nuestro competidor. Quizáis el juicio final no sea. otra cosa que a lectura- del acta donde están apunr. sdas rodas esas infracciones. Al Bocio nos varaos. Hace unos años, las sevillanas roderas dieron en ironizar sobre I construcción de la moderna carretera La carretera está, ahí; pero. -nn ha, vencido al camino de la marisma. Par una vez 10 artificial no ha arrinconado a lo espontáneo. Poro, ¿qué es lo que se ha salvado: el arte, ol costumbrismo, el folklore, la. belleza de la estampa campes. tre? Aigo- más. Se ha salvado una intensa y profunda experiencia de 5 nie cori -uimcación hurn. na. Porque io más humano- -y lo mas divino- del camino rodero es el destierro de la soledad. Donde nada se produce, donde nada se encarece, donde no se vende y donde hay un derecho ancestral a consumir c y munirariarnente, no ha lugar para is competencia, y, por lo tanto, para ia in. permeabilidad espiritual, que es la qu. produce el rechace de la soledad. Má? aún: aíli no puede subsistir ni el reducto último de la incomunicación que es la negativa de perdón! r las riñas se vne! v; n bromas cuantío se oye- una voz: viva la Blanca Paloma! Por eso, los. verdaderos garbanza? ne gros del, Rocío son los que no saben donar, a pesar de, que ellos están- su oo perdonados de continuo. Está bien lo de ir en coche. Pero o coche; asida la competencia: la nea de adelantar, de disputar el apareen 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla