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N. SÁBADO 26 DE J U L I O DE 1989. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. PAGINA 46, Sobre todo en las soleares, la a e t s a e i ó n de Antonio Mairena fue una lección de alta cátedra, con sus distintos matices de Alcalá, Triana, Cádiz, Jerez, Utrera... Como lección fue su cante por seguiriyas y cabales, esta vez con el pellizco que Se nos entra por el rumor de la sangre. AI hablar de Antonio, recuerdo inevitable mente, como tantas veces, les versos de- Lo rea en son de noble desafío; MARCHENA E N 111 FIESTA DE Marchena es encrucijada de los mejores caminos. Ecija y Morón, Osuna y Utrera la recortan, cercándola de historia romancera, de ángeles cinceladores y de aires flamencos, con calor de fragua y templanza de campo abierto. Campo para el olivar y el monte bajo, para el barbecho y el cereal que será m a ñ a n a pan nuestro de trabajos fervorosos. Marchena se levanta en la c a m p i ñ a como un milagro de belleza blanca. Entre el ojival andaluz, el mudejar y el perfil renacentista, la maceta de albahaca, el pozo donde se baña la luna y, en una esquina cualquiera, el t r é m o l o de una guitarra. Pero na bastaba con saber esto. Había que darle alas, para que lo supieran los d e m á s y entonces un hombre d i n á m i c o y entusiasta, que vive con Marchena en el corazón y en los labios, creó la Fiesta de la Guitarra, Se llama Francisco Aguilar Morales E s cordial, afectuoso, da el do de pecho a toda hora si es su pueblo el que lo reelania, y está en el. secreto difícil de saber sonreír y pavimentar rana calle, brindar una copa de vino y restaurar una plaza? de camino, contener los nervios ante la incógnita de esia III Fiesta, en l a que so rinde homenaje al m á s español de les instrumentos musicales. Gracias, Francisco Aguilar, alcalde de Marchena para bien de las mejores empresas. La guitarra, boca de un abismo. -Asila c a n t ó Salvador Kueda: boca de un abismo do vagos ensueños E n el mundillo del arte popular andaluz se multiplican las teorías, pero son muchas las que defienden que la guitarra del pueblo creó el flamenco, que es derivado del cante jondo, mezcla de modalidades litúrgicas e influencias árabes, í n t i m a m e n t e fusionadas con la naturaleza instrumental de la guitarra. Las m á s antiguas formas de este cante no a d m i t í a n a c o m p a ñ a m i e n t o clguno. Los cantaores m á s celosos de la pureza de su arte se reunían y- aislaban para librarse de las alteraciones de estilo y de autenticidad. Pero aparece la guitarra andaluza, y, con ella, los nombres de Paquirri, Patino, Paco el Mellizo; -más tarde, Paco el de Lacena, Javier Molina, los Parraeos, Aiwalío Cuenca, E a m ó a r. lcntoya, Hoy Marchena ha tenido el acierto de ofrecer un lugar preeminente a la guitarra flámenes. Es su fiesta, nada menos que Melchor. Coa el, su Irijo Enrique, E l Poeta y Manuel Cubaran. Un cuadro y dos urornesas -Gos atentactores promesas, que y a entusiasman a los p ú b l i c o s Dos chiquillos extraordinarios: Conchita Vargas- -de. cuyo sentido e s t é t i c a p o d r í a n aprender muchas veteranas- y el Changuito Vargas Vega, tocado por la gracia de los ángeles del cobre. E l resto del cuadro Feria de Abril discreto, sin que estorbara como aperitivo. Los nuevos en liza. -Encontrar nombres b i s ó n o s en un festival supone siempre un gran interés. É n esta o c a s i ó n eran luan el Caeno, Antonio Martín Niño de Arahal y Miguel Vargas. Cantó el Caeno tarantos y livianas; los primeros con mejor fortuna que la segunda, aunque en ambas actuaciones acusara idéntico defecto: cortar el tercio a destiempo, respirar cuando no debía, partiendo varias veces tm cante que debe ser ligado. Antonio Msrtfa pasó sin nena ni glórjs Teaía allí muchos partidarios, desplazados de su pueblo, que lucieron lo imposible por alzarlo con el triunfo, pero lo cierto es que no llegó a convencer en sus artificiosos fandangos, y menos en el ya inevitable engendro del R o m a n c e de la Reina Mer- Yo quiero ver aquí los hombres de voa cedes por bulerías. ¿Cuándo comprende diara. rán algunos intérpretes del flamenco que Los q s doman caballos y üomfeaa los ue cada estilo tiene su letra, y que a s í como ríos; sería un disparate meter el Cómo reluce los hombres qtfe les suena el esqueleto mi Cai por seguiriyas o malagueñas; es y c a s t o igualmente un d e s p r o p ó s i t o cantar que con una boca ¡llena de s d y pedernales. Mercedes m u r i ó empezando a vivir por Aquí quiero yo verlos... bulerías festeras? Miguel Vargas, el joven artista de L a E l torrente y la furia. -Una graíarra y, Puebla recriado en Paradas- -en Los Alen sus cuerdas, las manos de Melchor de mendrillos s í es una promesa. Sus Marchena. Cara en sombra, brillante les tientos fueron por derecho, con una voz ojos, la llamada de ecos antiguos é n los flamenca y una medida responsable. U n seis ayes. Empieza el llanto de la guipoco m á s de hondura, y el camino será tarra y, verdaderamente, e s imposible ancho para Miguel Vargas, que e s t á en callarla Torreóte de arie isroísasdo, de la línea de Menese. poema vivo, cea mimbra y ransgo. ¿unto Las tribulaciones de un cronista. -Ana Melchor, signe discurriendo el torren? tonio Mairena, Chocolate, -Naranjito de te con Enrique, que crea encajes de soTriana y Luis Caballero. E l poker do ases nidos limpios. L a MafetgHerla de Le va constituyendo, d í a a día, mi más agucuona, vuelve a nacer; es tan grande ei. do problema a la hora ds testificar el arte de E n r i q u e e l de M e l c h o r y 1 galgo desarrollo de los festivales. E s volver a le viene de. fea buena casta, cpse. ni La hablar de la m a e s t r í a indiscutible de AnBo- hénie de Azóavoor, ni e l tema musítonio- -sin enanos ni payasos ni saltüttcal de K v a g o r e s a l í a n ajenos ai marco baiíquis- de la hondura dramática, gitaflamenco. nísima, de Antonio Núñea Chocolate; dé Después se desboca l a guitarra de J ¡1 las fabulosas facultades de Naranjito de Poeta. Nervio, pulso, f u r i a que levantan Trlana y de la seriedad comprometida, la aplausos. Por ú l t i m o la Eoía reposada, exquisitez y galanura de Luis Caballero. serena, de Manuel Cobano. Ha pasado el. E l gran especialista de las m a l a g u e ñ a s torrente, se ha alejadaj fa fajáá if ¡yufáv ¿que es Caballero desgranó una dificilísila calma en esta agua mansa- que acaricia ma y pura gama de ellas. Naranjito, que e l s o n del taranto. v siempre canta fenomenalmente, en MarTrini y- tfjaj fjtí a l ¿iSini Es chena estuvo como nunca, entregado al paña. Figür i jiSiam é t sg ¡fí público y el público entregado a él. Iba ¡Ay, el. día. que T r i ¿i s e declfe. a. coa ganas de salir por la puerta grande, zar al público, en vez áe intentar hipnotiagradecido a la acogida que los marchezar al gintarrista! ¡Ay, el día que Trini, ñ e r o s le dispensaron el pasado a ñ o y a s í baile de cara, a; la, batería, y no vuelta d é cantó. Con un derroche de voz y estilo. espalda, como lo hace ahora! Ese d í a A estas horas, Naranjito estará actuando en L a Haya. Yo estoy seguro que, en su Trini España será. I bajlaora que, Españaespera con- impaciencia. camerino de un teatro holandés, recuerda Del prólogo al- epOcgo, ¡qué írnen cansí estos aplausos ds Marchena como- la meruto! -Fue Manofo Bará, el p o p u l a r y jor despedida de España- admirado locutor de. Radio Seyilla, quien Chocolate es inmenso. Todo lo pone bor o m p i ó plaza co nna presentaron- breve ca abajo con su enigmática originalidad. -como debe ser- qise, v e -tóelígenteí Anárquico y desconcertante, para éí na mente, puso en- suerte al t o r p e de I existen regláis inconmovibles. Coge na fiesta, Y fueran a í r p s de; buleirís- p, tras cante, se apela con él, se lo ciñe a la la ronda de los martinetes, los qne sje garganta y al pecho, y a todos l o s que enredaron en las aftjas d é s p? e r í a s las le escuchamos se nos sube tm frío largo cuatro y media de 3 J m así teJcsH? desde la rafe de la tierra hasta la boca, naba ap -lde los. i n á s- b s i í o T s f, variados Casi ea el reverso de la medalla, estás festivalesflamencos; de Andalucía. Uii ési i el arte, el conocimiento y la perfección to m á s del directosartístico Antonio Palde Antonio Mairena. Soleares, seguiriyas, pon, y- -tambicn- del: arte grande; én. el cabales, bulerías, cantiñas... Sencillamen- que Marchena es ruta de bien ganado prite asombroso. Sencillamente inimitable y vilegio. único para los que intentamos acercarnos Sonreía L u i s Caballero, satisfecho, y a la increíble verdad del gran misterio. Antonio Mairena todavía tenia c u e r d a pa ra seguir cantando. ¡Y l a que le queda gracias a S a n J u a n Damasceno, p a t r o n o de los que m a n d a n! L a celebraba E l Pee- ta, y Melchor hablaba del p o l o de Na ranjiío. Chocolate ya i b a perdido e n las abstracciones de. su impenitente filosQfía Uno, al oírlo, entre bromas y verás, se acordaba de un cante p o r soleares; i Dice cosas este l o c o que no suenan a verdad, pero a m e n t i r a t a m p o c o
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