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A 8 a N. 20.558. D O posss de ÍEsrüSrio Central- si bien es M I N G O sible e ésta deba aplazarse a causa de la guerra entre Honduras y E l Salvador. E l clima de toda esta serie de asambleas es ciertamente- -aún dentro de diversos tonos- -el mismo que en Medellín se respiró, y, a un. a ñ o vista, todo nace pensar que no se equivocaban quienes vieron en aquel encuentro una focha histórica para Hispanoamérica. DOMINGO IX DESPUÉS DE PENTECOSTÉS F asi que estuvo cerca, al ver la ciudad, lloró sobre ella diciendo: ¡Si al menos hoy, conocieras tú lo que hace a la paz, tuya! Pero ahora está oculto a tus ojos. Porque días vendrán sobre ti, y te rodearán de trinclieras tus enemigos, y te cercarán, y te estrecharán por todas partes, y te abatirán al suelo a ti a tus hijos que tienes dentro, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por no haber conocido el tiempo de tu visitación. Y entrando en el templo, comenzó a echar a los vendedores, diciendo: Escrito está. Será mi casa de oración; pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones. Y enseñaba cada día en el templos. Jesús llora sobre Jerusalén S. Lucas, 19, 4147. Fue el día de los Ramos, cuando tuvo lugar este episodio, exclusivo de San Lucas, que nos recuerda el evangelio de hoy. Jesús, Rey manso y humilde, saludado como Hijo de David, como Rey de Israel y Mesías esperado, entraba triunfalmente, en medio de las entusiastas aclamaciones de la multitud, en la ciudad de Jerusalén, la ciudad de la perfecta hermosura, como la había cantado Jeremías, fundada sobre collados eternos, fortaleza de Dios y regocijo de toda la tierra. Jesús, empero, la contempla cómo estaría do aúi a poco: No quedará piedra sobre piedra que no sea derribada y por eso Soró. cos va. ¡lant que conmovió toda sa ser. Sin duda que el llanto de Jesús, en se día de triunfo resultaría en gran manera des concertante para quienes la acompañaban y habían tomado parte en la preparación de aquella apoteosis mesiánica, puesto que pudieran pensar que, más que un Mesías, a quien llevaban para colocarlo en su trono era un monarca destronado. Para nosotros es fácilmente explicable: el amor es causa del dolor, y Jesús amaba a su pueblo, que por querer desconocer lo que interesaba a su verdadera paz, había rechazado al Enviado de Dios, atrayendo sobre ¡á él eastigo definitivo- de la justicia divina tanto tiempo represada. Í J O S ojos te Jesús, al acercarse a Jerusalén, a buscan el lugar donde iba s morir, la cumbre del Gólgota; lo que oprime su corazón son los gemidos de sus compatriotas aplastados, la tea arrojada al Templo y el fin del culto dado a Dios en los atrios sagrados. En la invectiva que el Divino Maestro dirigió contra los escribas y fariseos en el dia de? Martes Santo, terminó con estas conmovedoras palabras: ¡Jerusalén, Jerusalén, la que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuantas veces quise reunir a tus hijos a la manera que la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, y no quisiste! He aquí que vuestra casa quedará desierta (Mt. 23, 37- 38. Ahí está la explicación, del llanto de Jesús. Esas palabras eran la queja y la- despedida de un amor despreciado y en su sencillez encerraban una amenaza más terrible, que todas las calamidades juntas, puesto que éstas puedeíi réparSrse, pero el abandono de Dio cierra el corazón a toda esperanza, a ¡sienes que sobrevenga ua sincero arrepentíniieisto, Capitel dei pueblo elegías y centro aei ver vadera cuito, hubiera podido alcanzar Jera salen las más bellos destinos, si hubiera escuchado la voz de Dios. En lugar de esto, una visión profétiea arranca a Jesús lágrimas de compasión, y, por nn cruel contraste, ra tíjSSfiBXetttfl. mjgmo- 3 JMBL. i JBS c C DE 3- DORMITORIOS CON VALOR DE 400,000 Pías. PBEMIQS; D E 1963. EDICIÓN DbloANDALtJCOL I d G I N Acomo EcyJSÍftfcas. E le había reconocido 44. Jerusalén había podido conocer facudiente que Jesús era la paz y la reconciliación cea Dios, porque había sido testigo de sus milagros, señales evidentes de su misión divina, Tuvo todavía ocasión en aquel día de Ramos de descubrir el camino de la salvación, pero cerró voluntariamente los ojos, para no conocer aí único que puede proporcionar a los pueblos y a los individuos la pjz y 5 a felicidad. Consecuencia de esta actitud había de ser su ruina completa. Se complacía el su seguridad, pero se acercaba el día de la justicia divina. Vendrían sobres ella sus enemigos y la rodearían de trincheras; eomplttamente cercada, el cerco se iría estrechando hasta asfixiarla y sus enemigos, ya victoriosos, lai aplastarían con todos sus hijos y no dejarían en ella piedra sobre piedra. En efecto, cuando aún vivía la generación contemporánea de Jesús, Roma, pñvocada por los judíos, enviaba sus legiones al manEN D O S HERMANAS do de Flavi Vespasiana, para eumjhr, sin duda inconscientemente, el vaticinio de Jej rlidpaníq en nnesira sensacional promoción sús. Proclamado Emperador Vespasúno por; las legiones de Oriente, dejaba a su Mjo Sito el encargo de proseguir la guerra y ¿e Jiacer de Jerusalén el sepulcro del paella de Israel. Los Anales de Tácito y la Quena jn- día de Josefo son el mejor comentarlo a laprofecía del Salvador. Determinado el general romano a tomar la ciudad por hanbre, hizo construir un muro de circunvalación, que encerró a los sitiados por completo, y a partir del día en que fue completado, l i ss entró, ni se salió más de Jerusalén. Entonces el hambre- -escribe el historiador judío- agravándose, devoraba al pnc- blo por casas y fámulas. Las terrazas estiban llenas de mujeres y niños desvanecidos; las callejas, de viejos muertos; los jóvenes, tumefactos, rondaban como fantasmas peí las plazas, y se derrumbaban en donde les tosía, el mal. Los extenuados no tenían fueras para enterrar a los familiares; muchos caan muertos sobre aquellos a quienes acábaan de dar sepultura (Bel. jad. 543,3. Y así durante cinco meses de asedie en que murieron más de un millón de jdíos, hasta que el 6 de agosto del año 70, después de ser incendiado el Templo, Jerusalér fue arrasada y cumplida, a la letra la profesa de Jesús. Erancasco ALViSEZ Lectora! UN COCHE SEAT Y MUCHOS MAS 27 D E J U L I O ÍN PISO AMUEBLADO NÜEM ñmm NUEYAS CONDICIONESPISO DE 3 fiÚSftffOfflOS TODO EXTERIOR PTAS. 242.00 G ENTRADA A CONVENIR MENSUALIDAD: 1,146 PTASJ AUTOPISTA SEVILLA- CÁDIZ, T E L E F O N O 710 URBANIZACIÓN LAS TORRES- DOS HERMANAS Xm. 556 Keftendada por la autoridad- eclsiásüca, la elección, celebrada recientementepor la Hermandad de Nuestro Padre Jesu. de 3 a Victoria y Nuestra Señora de la Bé, para cubrir los cargos que reglamentaiaments vacan, esta Junta de gobierno ha quéado definitivamente constituida como sigu; Director espiritual, don Antonio lóllán y García Donas; hermano mayor, donAntonio García López; teniente hermano mat r, don Santiago Arenado Ortiz; viceteniente ermano mayor, don Litis Kodríguea de la Krbólla; consiliarios, don Ricardo Sánchez Jarreras don Octavio García de Castro, donlírancisco Torres Morales, don José Cordobi García, don Luis Lozano López y don Joaqui Gutiérrez Ortega; mayordomos, don Antoío Gon- zález Reina y don Manuel Domíngue Rodríguez; fiscales, don Manuel Triano Motes de Oca, don Francisco Triano Montes tí Oca y; don Luis Quíntela; secretar dort Antonio Barren Montes y don Edufdo Estrada Rodríguez; priostes, don Luis Alonso Lerdo de Tejada y don: José GarrídoGarcía: diputado mayor de gobierno, doa Tenas Barcón Montes. Jimia d gobierna Santoral y cultos r Santos, de hoy. -Nuestra Señora MHre ¡5 e la Misericordia Pkntaleórj: í talfiem i. Ser giÓ, Maúro y JorgeV. circular: -Hoy, tó, párrójtía da gafeira S üiS. Aífe. Sanios de laáñana. -ÑafiSSio, Cáá br, Inocencio, Eustaquio, Acacio, y Saagsij. Hermandad de I Penas de Saa Vleii e. Se recuerda a todos los hermanos y iev totí en general que esta hermandad celta fe santa misa ante sus titulares todos la teas, a las ocho y media de f VISÍTENOS HOY MISMO Y A D M I R E E L PISO M E OBSEQUIAMOS jBE LA FUTURA SEVILU
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