Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
E ff H í P P Y GOBERNADORA RESPUESTA J Lr d i l Si ASI me estaba emocionando con la carta que Jvlarlen ha enviado al director de A B C. Resultaba bonito eso de que el movimiento hippy había nacido en los templos budistas del Nepal y que sus ideas y doctrinas impregnadas de sal mofe cruzaron el Pacífico y llegaron a California, donde fueron recogidas y desarrolladas por un fabuloso hombre Pero el encanto se me rompió al leer el nombre de éste: Timothy Leary, porque, lamentablemente, resuita que éste también es el padre de la religión del LSD; y esta coincidencia es demasiado significativa. Tengo a la vista el número 71, cuarto trimestre de 1966 de la revista francesa CrápouiUot que acabo dr. rebuscar en m i biblioteca, porque no quena hablar de memoria, y aquí viene una biografía del amigo Timoteo. A los diecinueve años abandona la. Academia Militar de West- Poinc, después de dieciocho ¡meses de permanencia en ella, para ingresar en la Universidad de Alabama al objeto de estudiar psicología. Una vez diplomado, en 1942, se enrola como psicólogo en la Armada americana y ejerce cómo tal en el hospital del Estado, en Pensylvania, hasta el final de la guerra. Entonces va a la Universidad de California, en Berkeley, a obtener el grado de doctor; de aquí pasa a la Escuela de Medicina de San Francisco como profesor ayudante, y finalmente va como coníerenoiante de psicología clínica a Har vartí. 1 Hasta aquí parece que el frustrado militar ha encontrad su camino y enfoca una brillante carrera universitaria, a pesar de que gusta emplear terapéuticas no ortodoxas, pues afirma que los métodos clásicos en psiquiatría traumatizan más que curan. Pero 3 ISñü viaja a Méjico, concreta- mente a Cuernavaca. donde experimenta sobre sí mismo y sobre un grupo de voluntarios los efectos de la psilocibina, el compuesto químico activo de los champiñones sagrados mejicanos; a partir de entonces se corísagra a la exploración sistemática de lo que él llama nuevos instrumentos del conocimiento, las drogas psicodélicas: el peyote, la mescalina, la marihuana o hasehich (grifa) y bien pronto el LSD- 25 que se eótnvertirá en el instrumento favorito. Fumar, inyectar, ingerir, aspirar o beber, el sistema tanto da, no hay diferencia de fondo, como tra taba de indicar tusa note de Prensa días pasados. E l doctor Leary, junto con un colega, el doctor Richard Alpert, crean el movimiento llamado Fundación Internacional para la Libertad interior tIPIF) según la terminología inglesa, que después se convierte en Liga para la libertad Espiritual (LSD Y comienzan las desventuras. La Universidad de Harvard les agradece los servicios prestados se van a, Zihuatanejo, pero el Gobierno mejicano los expulsa. Un millonario americano les cede una villa en Millbroock (Nueva York) mas en 1965 la Policía registra la casa sede de las experiencias psicodélicas y encuentra un lote de marihuana; la hija es detenida cuando portaba drogas y Leary es condenado a treinta y a dieciséis- años de prisión. Como se ve, la estrella del ex profesor Leary se ha eclipsado. Ya no se traía de experimentos terapéuticos, sino de vicio; según sus propias palabras, busca aumentar la alegría de vivir, la receptividad sensual, el erotismo; derribar barreras y freno J a la sexualidad. Después de esto resultan huecas las palabras que intenten asemejar el movimiento coa una religión, sobre todo cuando se ha comprobado la posterior aparición de esquizofrenia y e hijos tarados. Los propios cromosomas, reservónos de la herencia genética, resultan lesionados por el LSD- 25. No me convenció Marien con su carta; me resulta difícil identificar al hippy tan sólo con flores, colores vivos, meJen collares y cierta despreocupación en ve; timentas y actitudes; más convincente me parece el artículo de Gonzalo Fernandez de la Mora sobre el nihilismo juvenil. E n mayo vi la bellísima plaza Navona de Roma apestada por los hippi. es, pocos días antes de que fuera limpiada por la Policía; ante aquello: seres sin edad ni sexo aparente, sucios y desgreñados, amodorrados o en continuo movimiento electrizado, no se podía pensar en mentalidades claras, abiertas y Ubres, sino en suciedad y degeneración. Bien distinto es todo esto de aquella otra corriente filosófica, también nacida en la India, con similares teorías de liberación física y espiritual, el yoga. Este movimiento sí que debería ser ampliamente acogido y desarrollado por ia juventud, porque a la desmateriaüración y el desprendimiento va unido limpieza de cuerpo y de espíritu, ejercicios físicos y mentales, dominio de sí misuio y de la voluntad... G a r ó que Jo otro es más- cómodo: vivir en rebaño, sin preocupación de aseo, n! de pelos, ni de vestuario... que en realidad muchas veces da la impresión de no ser verdaderamente naturales, parece que para ponerse tan rebuscadamente feos han tenido que estudiarlo bien. Y por si fuera poco, ahí enta la noticia que con una fotografía publicaba A B C en aposto, eí doctor Leary va a presentarse a las elecciones para gobernador de California. ¿Sera posible? Manue! J. B E F E T T O I i
 // Cambio Nodo4-Sevilla