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A B C N. 20.612. DOMINGO 28 UE SEPnEMBRE D E 1 S 89. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. FAGINA 3. HIPPIES Y DROGA E n la juventud actual hay un 3 parcela pintoresca, mucho más reducida de lo que pudiera parecer, que está dando que hablar y que hacer a sociólogos, comentadores, informadores y a las fuerzas de orden público de determinados paisas. Son los llamados hippies epígonos de aquellos que brotaron en Cálixornia, exhibicionistas, pacíficos pacifistas, gente de melenas, indolencia y colorines, que se habían propuesto vivir al margen de las sociedad. Se llegó a hablar de un estilo y hasta de una filosofía hippy Pero aquello, lo de San Francisco, duró poco, porque lo que empezó siendo movimiento de pasiva protesta y propósito de vivir de espaldas a la civilización que habían labrado sus mayores, acabó siendo rápidamente absorbido por la sociedad misma que despreciaban. Las agencias turísticas se ocuparon de ellos y resultó de buen tono entre los snobs de las clases potentadas contar con hippies auténticos para exhibirlos en las fiestas benéficas. Con ello se derrumbó todo el prestigio neorromántico de los primeros hippies los de la flor como emblema y la no violencia como principio irrenunciable. En el resto del mundo, la herencia de los hippies se mezcló con la del beatnik que era el vagabundo integral y l i mosnero. E l producto híbrido resultante tomó de. los primeros el Colorido ornamental, el regusto por dijes, collares, vestimenta llamativa y cuidada melena, ia pasiva rebeldía y la indolencia. Y de unos y de otros, la amoralidad absoluta reflejada en ía promisciudad exhibicionista, y en el empleo masivo de las drogas. L o que hoy llamamos hippy tiene todo eso. Son pocos, relativamente pocos. No representan, ya se sabe, a nuestra juventud ni a ninguna juventud del mundo. Pero cuentan con buena Prensa, porque tienen sus panegiristas y sus cantantes, que, por cierto, cobran a lo mejor millones de pesetas por una sola actuación ante sus adictos, y porque sus andanzas y reuniones multitudinarias responden a una fotogeriia de bulto muy adecuada a las páginas de color de las revistas. Son pocos, relativamente pocos, si. Pero seria de ciegos no advertir que contienen un fermento, una capacidad adhesiva, que pueden prender en el mimetismo natural de los jóvenes. L o que se presenta como una jubilosa y colorista explosión juvenil tiene, en verdad, un pozo triste en sus adentros. L o que es protesta contra las normas establecidas es también sometimiento a una norma que, en resumidas cuentas, resulta más nefasta y denigrante, porque la droga está entre ellos a la orden de! día. Los que predican, seguramente de buena fe, la paz y el amor- -el amor carnal en exclusiva y sin excesivas sutilezas- -son va menos pacíficos, y tienen sus refriegas internas como los que siguen integrados en la sociedad y hacen frente a la Policía cuando llega el momento. Y a no ofrecen el ramillete de flores al agente del orden, sino el proyectil de la piedra o las bolas de billar. Nos preocupa el fenómeno hippy tal como nos ha llegado a Europa, no por su ausencia romántica, ni mucho menos por su apariencia extraorbital y estrafalaria, sino porque junto a esto, que es accidental y llamativo, puede prender el sentido de abstención en los intereses comunitarios y el clima amoral de convivencia desenfrenada. Tan de temer es lo uno como lo otro. E l desinterés por la política la oposición despreocupada y preocupante a cualquier sistema, respondiendo con el silencio, el bostezo y eí sueño visionario, no conduciría más que a una precipitación del derrumbamiento de valores que a ú n conserva Occidente en sus raíces. Nos preocupa que nuestros hippies de calcomanía rebasen la frontera de lo que es ingenuo alarde de la vestimenta y las baratijas, para ir cayendo en aquello otro que de por sí es condenable. N se trata de una voz de alarma, pero sí de una consideración general, eco de tantas otras cosas como van surgiendo cada día al compás de los acontecimientos. E l consumo de la droga avanza, se extiende por el continente. Las cifras de algunos países son dramáticas. Los resultados son ya visibles: profesionales, universitarios que se abandonaron al paraíso artificial, menores jugando a una dolce vita sin salida, muertes prematuras... ¿Qué eso no es exclusivo de los hip- EDITOEHAli PRENSA ESPAÑOLA, S. A. SERRANO, Bl- MADRID REDACCIÓN, ADMINISTRACIÓN i: TALLERES: CARDENAL ILUNDA 1. N, 9 APARTADO núm. 49 TELEFONO 231987 (seis lincas) SEVILLA pies Por supuesto que no. Pero es en este movimiento juvenil, confuso, difuso y propagado a los cuatro vientos, mirado con- condescendencia cuando no con franca simpatía, donde los traficantes de siempre han incubado el terrible y cíemoledor veneno de las drogas en proporciones masivas. ALARMA GENERAL: LA DROGA NOMBRE OPIÁCEOS Opio. Elixir paragéríto. Morfina. Kejína de h adorrnícífra Productor dei opic. Derivado siníétjcp dtl opio. Derivada sinlítíco tís la morfina. Crígsn e cs ¿rí ¡Ki ¿n i Us cietstíftío T I Dolor ffsieo. i Disrrca aguda, Diarrea, i i Peligro J 1 Esclavitud fisic- iócjica. Perturbaciones sexuaiss Decadencia física c Intelectual Los mismos dei op; o pero mucho m i s acelerados. Dolor fiii. ca, Heroína. ALUCINOéENOS Marihuana. PeycíL Ninguno. Marihuana: ho ¡as y flores blancas Haschish: resina de ia planta. Betones de cactus secos. Principio ectivo: la mesceíma. Producto sintético extrsicio del tizón del- centeno. f producto sintético da un hongo. Producto sintético próximo a la L. S. 0. Nirguno. Perturbaciones del juicio. Percepciones falsas. Estudios experimentales. Alucinaciones visuales. Trastornos del juicio. Alucinaciones visuales. Trastornos del juicio. Ansiedad parodística. Delirio Reacciones delirantes. Las mismas que la L. S. D. pero m u c h o m á s intensas y duraderas. L. 5. D. (dietilamida ¡isérgíta) Psiloc ina. S. T. P. Estudios experimentales. Estudio experirnentefest Arma química Ninguno. Arma química (investigaciones en curso ESTIMULANTES Cocaína. Producto derivado de ¡as hojas de ja coca. A go utilizado n cirugía acular, QestnJccJón da las mucosas. Decadencia íisíc 3. e Intelectual. Envejecimíeníb prer ailro, Muertes súbitas. Anfetsmlisei. Pro- Jacios sintéticosmuy numerosos en farmacia. Tratomiento da Ta obesídfid. Pérdida del sueno. Dc- iirios. Depresiones. NarcoJepsia. Paranoias agudas ANTIMPRKIV 05 Bsrbiíúricost Tranquilizantes. Somníferos éter. Alcohol. Anestésico, Productos sintéticos muy numerosos en fermacia. Insomnios. Ansiedad. Depresiones menores. Embriagues barbltúrlca. Intolerancia. Parálisis de Ja respiración. Convulsiones. Delirios. Comas. Embriaguez y coma. Delirios. Quemaduras de ¡os pulmones, Alarma general: la droga avanza es el título de un excepcional reportaje que publica la revista Blanco y Negro en su último número- firmado por MoniCj, i? e Valls. y Jeam Ihirleux. Él documento expone sin rebozo la situación de uiia juventud indefensa e inconsciente que hace el juego al mismo enemigo que cUa trata de destruir. E l mundo de las drogas- -como negocio y como instrumento político- -denunciado por Ja. Uncsco... muy recientemente, queda al descubierto deWeetor. (Reprofiíicimos en esta página el cuadro de drogas m á s utilizadas, pu Wicado por Blanco y Negro iloude se matizan los usos, científicos í J E H S ligros.
 // Cambio Nodo4-Sevilla