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AB c. N. 30.61 lyommoi m SEPWEMPRE DE im EDICIÓN D E ANDALUCÍA, PAGINA I. CON FIRMEZA, PERO SIN ALTANERÍA El último informe emitido por tin grupo le estudio de la OIT sobre nuestra Organización Sindical ha despertado en conjunío unos comentarios serenos y objetivos. Algunos, sin embargo, necan por resignados o por agresivos. Los eternos asustados no parecen haber aprendido la lección de la experiencia que desaconseja blanduras desdibujadas a ios que quieren aportar algo positivo al terreJIO común de entendimiento, en e s t o s tiempos desbordantes de tensiones y de confusión. Esta vez los agresivos no han encontrado terreno para sus catiünarias. Merece la nena que disamos algo los oue ocupamos modestos cargos representativos en la Organización Sindical española, sin aparente trascendencia a nivel nacional, pero que vivimos los problemas locales y sin meter ruido vivimos un quehacer con porvenir. Tenemos que hablar con firme a que no es altanería agresiva. La firmeza no desprecia y es capaz de comprender, apoyada como está en una base de razón. No se interesa tanto por discutir sobre quien tiene razón, cuanto por saber en qué consiste esa razón, pues su fuerza no es despreciable. Recordemos lo que dijo nuestro Caudillo al empezar la guerra cuando los asustados lo veían todo perdido: Ellos lo tienen todo. Menos la razón. Es razonable aue los expertos de la OIT o p i n e n y den recomendaciones de acuerdo con los criterios aue han aceptado, aunoue estén sometidos a revisión atendiendo a los desarrollos tecnológicos v los nuevos conocimientos. Lo que ya no parece tan razonable es que nos quedemos embobados y receptivos como si fuésemos incapaces de aportar algo positivo al empeño que es la entraña del desafio di esta hora: buscar el equilibrio entre las exigencias del desarrollo técnico y las rie la sensibilidad; devolver confianza y cordialidad a las relaciones humanas habiendo- posible el entendimiento de los -ombres entre si en sus complejas interdependencias aue dejan a salvo la nersocalidad de cada uno y la identificación de rada hombre con sil tarea para sentir satisfacción en ella. Lo que no es razonable es que nos sur- Hemos al coro de los que airean con inBolidaridad celtibérica las fórmulas de importación pensando en halagar a los que no nos entienden y olvidando que la solidaridad española obliga a otra cosa. Ignoran que las fórmulas de segunda mano ni carecer de originalidad y no respon; dar a su propósito de modo genuino i iespiertan interés ni satisfacen a los que buscan caminos de entendimiento y de- az social en las nuevas circunstancias. Muchos lo hacen insistiendo en los supuestos que conducen Inevitablemente a las tensiones de ruptura social amarga y n las escisiones partidistas. A nosotros no nos van las fórmulas elaboradas sobre tales supuestos. Al incidir en nuetro temperamento celtibérico dan unos resultados bien poco satisfactorios. Las que forman ese coro ignoran tamiisén que los bien intencionados de verdad no quieren plataformas, sino realidades, aunque los bien intencionados de cilicio sólo buscan apuntarse tantos sin- ensa en resolver problemas. Dejs n que actúen sus temores y confunden io que son exigencias de adaptación para sobrevivir, con lo que son copias de segunda mano que no sirven para sobrevivir, si es que se pretende una vida que merezca la pena, con alegría, dignidad y eficacia. Airean la que imaginan que les conviene, l ero no desentrañan lo que realmente les conviene. Creen que para adaptarse hay que desmedularse y perder identidad, duplicando exactamente los problemas de los otros para copiar soluciones que no satisfacen. Sobre estos supuestos, cuando nos hablan de europeísmo no piensan en la superación de límites nacionales, sino tan sólo en una evasión de la entraña de los problemas, y cuando nos Itafolan del e a g? P JSevilla! menismo religioso no piensan en la uní versalidad de la vocación religiosa y iea la condición humana que póstula pluralidad de formas para que sea viva la unidad. Piensan en una catolicidad sin convocatoria de comunión. Es notorio qué no basta con expresar disconformidad frente a; esta postura. Es necesario presentar una línea positiva y coherente de acción. En ella estamos. A ella obedece el proceso de maduración de nuestro sistema sindical, que no se reduce a formular teorías, sino que se traduce en la efectividad de. una actitud. A veces nos impacientarnos ante los tanteos y las fluctuaciones. Pero son lógicos PROXIAIAMENTE NOS IREMOS DE cuando se trata de abrir horizontes que en parte carecen de procedente. A veces NUESTRAS INSTALACIONES PROnos desconcertamos como si fuésemos a VISIONALES DE FRANCOS, 34, PA- quedarnos a medio camino o a dar marcha atrás, Pero no nos amilanamos por RA VOLVER A LOS GRANDES ALello. MACENES D E CALLE LAGAR. No es de este lu ¡rar repetir en qué consiste el pensamiento v el espíritu que va oníigurando nuestra Organización SinANTES D E MARCHARNOS A NUESdical en un largo v trabajoso amanecer TRA NUEVA... Y ANTIGUA CASA, entre brumas, en él que las resistencias acumuladas parecen obstáculo infranQUEREMOS DEMOSTRAR A SEVIqueable para convertir en posible lo que es deseable. Sí cabe decir que para soLLA TODO E L CARIÑO QUE L E brevivir, no sólo con dignidad, sino aun TENEMOS, OFRECIENDO con arreglo a las más elementales exigencias del ser, de todo ser, necesitamos mantener los ejes diamantinos de nuestra identidad, que es, base insustituible para connaa sensacional y íabulftsa tribuí, a la spran tarea que tenemos en esta hora, aunque no a todos se nos presente con las mismas características. Conocer la razón de esa identidad y mantenerla es condición indispensable para que nos adaptemos, con paz y alegría, COAtalaslas artículos para la próxima a las complejas interdependencias que caracterizan el inquieto mundo de hoy, que temporada pide aportaciones positivas, imaginación y esperanza, más qué la adaptación triste V aburrida a un mimetismo repetidor de frases hechas que no convencen aunque Cardigam leacri! Sra. 195, -las digan personas respaldadas por las más venerables instituciones. -Lucas MaPantalón Tergal, Cro. 250, -na DE ORIOL Y U K Q U I J O j T Camisas Terlenka, Cro. 135, ¡noticia para VENTA DE DESPEDIDA I mpermea ie ny! ón, Cró. Ski i amas estampados niPl 33 a. aro Vs bH 125, -75, -95, -85, -280, -85, -125, W A L T E B i L I P P M Á N N HA CUMPLIDO OCHENTA AÑOS Hace dos qm m escribe para la Prensa 1 1 Falda Tergal, Sra Jerseys fantasía, niño Anorak colegia! niño Boatiné, niñas Fin de Semana, primera marca nacional CONFECCIONES, TEJIDOS, PUNTO, HOGAR... ¡AHORA PUEDE COMPRAR A LOS PRECIOS AFINADÍSIMOS DE llima FRANCOS, 34 (frente c Pajaritos) INSTALACIONES PROVISIONALES Washington %1. (Crónica dé nuestro corresponsal, por télex. Ochenta años son muchos. Vienen mucho m á s deprisa de lo que pensabais... Los años duran menos de lo que creíais decía anoche ante un grupo de íntimos reunidos para festejar su octogésimo aniversario, en su casa de verano de Maine, el cronista político más importante que ha producido este país en el siglo XX, Waiter Lippmaun. Hace dos años que Lippmaiin no escribe para la Prensa diaria, que no publica su famosa columna trisemanal Hoy y Mañana la que plantó después de la segunda guerra mundial las semillas diplomáticas de la Alianza Atlántica y la que acuñó el vocablo de la guerra fría the cold war Más que los años, fue lyndon Johnson y su guerra de Vietnam, a la cual Lippmann se había opuesto desde el primer instante con una masa impresionante de argumentación americana y de historia universal, quienes retiraron al cronista del periodismo activo. Se había convertido, -además, al paso de los años, en un hombre irritable. Vivía no muy lejos de mi casa, en Wóodley Road, al lado de la catedral protestante, y le molestaba el gran repique de las doce y las seis de las sonoras campanas del carillón recién instalado es la torre del enorme templo neo- gótico. También le molestaban los pouticos del johnsc- iiismo y la cuarentena en que le tenía el Bepartamento de Estado de Dean Rusk. E l asesinato de John Kennedy, en Dallas, le afectó, asimismo, profundamente, y produjo en el escriíos una reacción de pesimismo y. amargara ¿g tsy Ei g i ¿j at, j
 // Cambio Nodo4-Sevilla