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ABGN. A 20. 2. D O M I N G O 28 D E S E P T I E M B R E D E 1969. EDICIÓN D E A N D A L U C Í A P A G I N A Experiencias realizadas por la FAO con harinas de pescado para uso humano han dado a luz datos curiosos, señalando que entre tres raciones, una prácticamente sin grasa y otras dos con grasa, pero una Citas bibliográficas: de ellas con un bajo índice de acidez, fren (i) Gacongne, J P 1967. Joumées Inte a una segunda con; un índice de acidez ter. Inf. Aliments d allaitement pour relativamente elevado, la población expeveaus París. rimental prefirió la última ración. (2) Hammond, J et al. 1959. Mín. Agr. También se ha achacado, y no ya sólo Fish. and Fool, Bull, 178. a la acidez, sino al verdadero enráncia (3) lowa Agr. Exp. Sta. 1960. Lea- miento de las grasas de harinas de pesflet, 805. cado, el comunicar malos sabores a las (4) Foníenot, J. P. et al, 1959. Jour. carnes, y aun cuando la primera impreAnim. Scí. 18: 11.51. sión parece favorable a la teoría de que (5) Valadez, S. y Eaun, N 1963. Tea la grasa fuertemente oxidada debería ser Pee. Méx. 1: 13- 14, 47- 49, (6) Klosterman, E W. et al. 1955. Jour. Anim. Sci. 14: 1050- 1057. (7) Candil, V R. et a l 1956. Jour Anim. Soi. 15: 701- 709. (8) Beeson, W. M 1960. Purdue. Univ. Agr. Exp. Sta. Mimeo AS- 28 L que el precio del huevo (9) Vuillaume, R. 1966. Cong. Mund. Alim. -Anim. 2,291- 293. ESTA SUBIENDO Prof. José TIBADO SERRANO Departamento de Alimentación Animal. Facultad de Veterinaria. Córdoba. M A N T I E N E U N PRECIO ESPECIAL COMO PROMOCIÓN D E L LA ACIDEZ DE LA FRACCIÓN H U E V O PODEROSAMENTE GRASA FRESCO Desde hace años nos viene bullendo la idea de dedicar unas líneas a este tema que en el mundillo ganadero, principalmente en su rama avícola, e incluso en el técnico, ha originado tantas, controversias, tantas discusiones... y tantas situaciones difíciles y desairadas. Aún hoy- no es fácil por parte de una gran mayoría encuadrar el problema en sus justos términos, con la objetividad científica que toda materia merece, y no porque en la actualidad no se disponga de PARA QUE L L E G U E A T O D O S L O S una amplia bibliografía de exhaustivas y HOGARES D E S E V I L L A sea cual rigurosas experiencias que permitan tesea su nivel económico ner ün concepto formal del problema, aunque hayamos de reconocer la existencia de muchas opiniones contradictorias, pero eso sólo opiniones, sino quizás porque un complicado mundo de entidades nbsológicas aún m á s o menos bien conocidas y cuya etiología exacta por los métodos análicos normalmente en uso se hace de muy difícil determinación, ha hecho recaer sobre la acidez inculpaciones categóricas y aquí señalamos el principal vicio, en ningún caso (que conozcaY durante TODO E L TIEMPO que mos) suficientemente comprobadas, e imse estime necesario, con tal que el posibles de mantener a la luz de los coH U E V O PODEROSAMENTE nocimientos científicos actuales. FRESCO do Una vez m á s queremos romper- ana lanza en defensa decidida de una disciplina que en nuestra práctica diaria está bassea conocido en todos los hogares tante olvidada: la histopatología. Con ella quedaría resuelto, de seguro, un número considerable de diagnósticos ambiguos. E i índice de acidez comprende a los ácidos grasos libres que existen en una grasa; es decir, a los ácidos que no están copulados al radical glicerio y se expresan normalmente en valor de ácido oleieo, habiendo quedado plenamente demostrado por numerosos autores que la acidez, si no va acompañada de otras alteraciones propias del enránciamiento (hidropeUna atención que merecen nuestras róxido peróxido, aldehidos, cetonas, etc. admiradas AMAS D E C A S A a las no es un factor limitante para poder utique agradecemos la cordial acogida lizar las grasas. dispensada al H U E V O ASUMESA Experiencias escandinavas demostraPODEROSAMENTE FRESCO ron, ya hace bastantes años, que alimenSi tiene alguna duda o desea contando a gallinas ponedoras con una rasultarnos algo, en el teléfono númeción que contenía un 15 por ciento de haro 377576 de Sevilla estamos a su rina de pescado con una acidez del cien disposición. GRACIAS por ciento, pero con un índice bajo de peróxidos, no se producen trastornos de ninguna clase en el normal fisiologismo Anuncíese en todo el mundo por animal, aprovechando estos ácidos grasos sin alteración r a g u a s medio da la edición aérea de productos, que, en forma de proteínas animales, como la carne, satisfaga la demanda exigida por la población humana. s méíá ña es otra sino el logro de nobles I AHORA A SU M ESA ASUMESA más nociva, cuidadas experiencias han demostrado lo contrario; es decir, que ha de temerse m á s á las harinas de pescado de escasa acidez y poco grado de enránciamiento, ya que en las harinas fuertemente oxidadas se han volatizado una serie de ácidos grasos típicos del pescado y productos de degradación de los mismos, a la vez que por estar muy enrán ciadas puede decrecer su digestibilidad. y, por consiguiente, su absorción. Otros autores han trabajado con grasas procedentes del desdoblamiento del cebo, eliminando la fracción glicérida, coñfce niendo prácticamente un cien por cien de acidez al oleico, pero con un número de peróxidos de l Ó miliequivalentes, que i puede considerarse prácticamente como no existente. E s t á grasa interviene en un 10 por ciento de la ración para gallinas ponedoras, tanto ligeras como pesadas, con el fin de determinar los efectos perjudiciales posibles que puedan deriváis del empleo de éstas grasas con tan alto índice de acidez. La acidez total del pienso era de cerca del 88 por ciento (aquí conviene no perder de vista que en el conjunto de un pienso existen componentes con acusada reacción acida natural, ya que muchas vitaminas son clorhidratos de base débil, y lo mismo ocurre con l a colina, con los sulfates minerajes, etc. expresado siempre en ácido oleico, frente a algo m á s de un 23 por ciento que tenia de acidez el pienso testigo. Estudios de digestibilidad pusieron de manifiesto que la digestibilidad total da ambas raciones era similar y que la digestibilidad de sus grasas. era mejor ea la ración con m á s alto índice de acidez, no existiendo diferencias, significativas era la digestibilidad. de los ácidos grasos l i bres que constituyen la fracción lipidica. Tras el período experimental se demostró claramente que tanto el estado sam tario de las aves como su puesta e incluso el tamaño de los huevos no fueron influenciados lo m á s mínimo por la existencia de tan alto contenido en acidez da la fracción grasa. De la revisión de la extensa y no siempre concordante bibliografía puede com cluirse que los aceites de pescado con ácidos polienilicos producen acciones letales en los animales de experimentación, en su forma de peróxidos y por vía parenteral, estimándose, sin embargo, que los ácidos grasos libres no perjudican el crecimiento de pollitos, pues cuando sí? han observado retrasos en el crecimiento era siempre debido a una pérdida del valor biológico de las proteínas contenidas en la harina de pescado, pero nunca debi- tío a una acción tóxica. Investigaciones muy rigurosas, donde se emplearon esteres de las grasas polimerizadas por des tilación al vacio y separación fraccionada como urea, alimentando ratas con ellós demostraron que tanto el crecimiento como el estado sanitario eran totalmente normales. La inyección intravenosa de peróxidos produce efectos mortales en una proporción del 96 por ciento en pollos y ratas, y en esto como en lo anteriormente expuesto sobre los efectos de los ácidos grasos libres (acidez) existe tina gran uniformidad de criterios. Igual ocurre en cuanto al reconocimiento por la mayoría de los autores del efecto destructor de las grasas enranciadas sobre los niveles de vitamina A y provitaminas E y C, aunque también es bien conocido que este efecto puede corregirse fácilmente. Dr. Mateos NEVADO yeterjnario
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