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4- BC N ¡20.688. V I E R N E S 9 1? DE OCTUBRE DE 1969. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. PAGINA 101. S E X T A CORRIDA D E L A F E R I A D E Z A R A G O Z A LA CORRIDA A BENEFICIO DE LA CIUDAD DE SAN JUAN DE DIOS Dos alternativas, la de Rafael Torres y la de Manuel Rodríguez, otorgará Jaime Ostos en la corrida s ¿ie. a beneficio de la Ciudad de San Juan de Dios, se celebrará el domingo en la plaza de la Real. Maestranza de Caballería. Para el acontecimiento se han elegido seis preciosos ejemplares de la prestigiosa ganadería sevillana de don Carlos Urqui. io, E l cartel reúne grandes alicientes. L a afición sevillana siempre ve con agrado al veterano Jaime Ostos, padrino en. esta ocasión de dos muchachos que han hecho brillantes campañas do novilleros, el estilista Rafael Torres y el valentísimo Manuel Rodríguez, de quienes mucho se espera. S i a todo ello se añade la fama de la divisa a la que pertenecen los toros que han de lidiarse, tendremos vina estupenda suma de atractivos, que promueven el más- feliz augurio. para; -el espectáculo. Adiós, muy Menas temporada de 1969 Plaza de- toros de- Zaragoza: Un novillo de los herederos de don Manuel. Arranz, para: el rejonea. dor. don Ángel Peralta, y. cinco toros de don José Benítez Cu- toéro y uno de don José Moro, lidiado en sexto lugar, para José Fuentes, Manuel Cortes y Ruiz Miguel. Zaragoza 16, (Crónica de nuestro enviado especial) E l único que recordará durante largos años esta última corrida de Ja feria de Zaragoza de Í 969 es Francisco Ruiz- Miguel, ¿oven toreador, natural de una ciudad que tiene dos nombres y mía belleza única, de esa maravilla gaditana que se llama San Fernando o Isla de León. Ruiz Miguel vino a esta corrida en sustitución de Miguel Márquez. He observado que estos toreros tan juveniles son los más empedernidos seguidores de muchas de las rutinas que dominan en la fiesta. A estos toreritos les encanta, por ejemplo, pedir el cambio de tercio inmediatamente después de la primera vara. Y ello, en medio de todo, es comprensible. Ruiz Miguel tendrá sus buenos diecisiete o dieciocho abriles; ya es un hombre, ¡puesto que ya es un matador de toros profesión que requiere virilidad muy acusada. Un matador de toros necesita poseer dotes de mando, para mandar en el toro y para mandar en el presidente. Mandar en el toro es algo muy complicado y difícil; en cambio, mandar al presidente es de Ió m á s sencillo del mundo. Basta con quitarse la montera, y a veces ni ese pequeñísimo trabajo: con hacer un gesto sobra para que el presidente, que es un hombre hecho y derecho, obedezca como un niño las órdenes de un jovencito de diecisiete años. Y esto tiene que ser halagador para el jovencito. El tercer toro, antes de acometer al caballo no había dado ninguna muestra de flojedad de fuerzas. Era un toro con casta. Ruiz Miguel, al quitarle del picador, no se preocupó de torearlo, sino de quitarse la montera para imponer su criterio a todo un señor presidente, asistido de todo un señor asesor, dos hombres hechos y derechos, y es de suponer que con mucha más experiencia taurina que un torero de diecisiete años. E l presidente obedece al instante. Ruiz Miguel se va muy satisfecho a enjuagarse con mi buche de ¡agua, en espera impaciente de que to- quera a matar. Impaciencia ilusionada. Por un azar ha logrado venir a la renombrada feria de Zaragoza, y esta corrida puede ser muy importante para su porvenir, sí. la suerte y ei toro le ayudan. La suerte es mi misterio. E l toro, uo, E l toro, desde los primeros pases que le propina Ruiz Miguel, demuestra que su castigo ha sido insuficiente, que no está ahormado, que el poderío de su casta está casi intacto. Los pases de Ruiz Miguel son valientes, pero indecisos, y no manda, no lleva reducida la embestida del toro pujante y cabeceante por la falta de castigo. Ruiz Miguel ni siquiera se ha ocupado de iniciar la faena con pases por bajo, doblando todo lo posible al toro, para suplir la ineficacia de una sola vara, Ruiz Miguel estaba nervioso, con los nervios tensos de la ambición del triunfo, Y estos nervios le obligan a torear sin reposo, dando lugar a que fuer- a el toro quien mandara en el torero. JV lgr, sólí valor le p uia. V. Un cartel alraciivo Y cu esto, no por desmayo de su v lentía, sino por imposición de los nervios, vacila en la cara del toro al iniciar un pase que no ve claro, y el toro aprovecha la ocasión tíc coger al torero con toda facilidad, y 1 c prende con fiereza y lo campanea con el cabeceo derivado de la desdichada petición de cambio de tercio, por seguir un ejemplo nefasto, bueno en todo caso para los borregos inofensivos, pero en manera alguna para los toros con casta. Ruiz Miguel es recogido en el suelo, pero se libra cíe sus compañeros, que quieren llevarlo a la enfermería, Requie- re la espada y la muleta. Por las comisuras de sus labios salen hilillos de sangre, señal de que algún derrote o cornada ha debido alcanzar su rostro. Y así. con sabor de sangre en la boca, entra a matar cinco veces, y descabella al tercer intento, pasando por su pie a la enfermería, dad. Dolor que el muchachito, todo un donde fue curado de la fractura del ma- hombre antes de tiempo, supo desdeñar xilar superior, con pequeña esquirla, que con gesto muy de admirar. Con gesto no se le extirpa, y de la pérdida de cinco de torero joven, sino de torero hecho y dientes, amén de un varetazo en el mus- derecho, eonsciente. de lo que, exige el V lo derecho. Lesiones calificadas de pro- pundonor. nóstico reservado. Ruiz Miguel no podrá olvidar en largos años la extirpación violenta de cinco El pronóstico facultativo no dudo que dientes, la fractura del maxilar, pero me es reservado, pero el dolor de Ruiz Mi- temo que no se acuerde de esta tarde de guel tenía que ser de mucha mayor entí- octubre zaragozana cuando la temporada que viene, llevado por la fuerza de la rutina y del afán de imitación, solicite el cambio de tercio después de tina sola vara sin causa justificada, porque cada vez me convenzo más y más de lo dificilísimo que es la desaparición de tanta y tanta rutina engendradora de la monotonía que padece la fiesta. Rutina y monotonía imperantes en esta última de feria en grado sumo. Ni Puentes ni Cortés se salieron un milímetro de ella, y los toros, salvo el quinto, que fue soso, embestían con facilidad y clara arrancada, sólo aprovechada por Fuentes y Cortés para urdir interminables pases, siempre los mismos, y sin que ninguno de ellos alcanzara el más leve roce con el arte, ni tampoco su lamentable manera de matar. La actuación de Ángel Peralta careció del menor lucimiento. ¡Adiós, muy buenas, temporada de 1969! No nos dejas nada, pero lo que se dice nada. Es decir, sí, nos dejas lo que heredaste de tus antepasadas. La terrible rutina. La espantosa monotonía, -Antonio DIAZ- CAÑABATE. r RUINADOS AMONA, 12 y 4 dormitorios Contrato y llaves 150.000 PTAS. Resto sin intereses 4 AÑOS MÉJICO FALLECIÓ E L M A T A D O R D E TOROS A N T O N I O V E L A Z OTJEZ, A L C A E R DESDE L A A Z O T E A D E SU CASA menos hipoteca a 20 años NQ PAGAN derechos realas 90 exéiieién tributaria Promotora: INMOBILIARIA BILBAO, A. Información y contratación: Méjico 16. Ayer por la tarda falleció el matador de toros mejicano Antonio Velázquez, al caer desde la azotea de su casa, emplazada en una céntrica avenida de esta ciudad. El diestro murió en la ambulancia que lo conducía al Hospital Central de la Cruz Roja, no lejos de donde ocurrió el accidente. En principio se dijo que en el domicilio del diestro estaba celebrándose una fiesta, en la que los asistentes bebían con e x c e s o circunstancia esta que se apuntó como posible origen d e l trágico accidente. lastro. torero, el yenez ino parios Má-
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