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U i A tt. I U ILUS. DIARIO TRADO FORM G EN ILUSDE IN- TRAPO F ORM DE IN- A T lO N ACIÓN ER AL GENERAL Redacción y Administración: Calle Cardenal Ilundain número 9. ¡ovilla, 1 de diciembre de 1969. Núm. 20.680. 7 Teléfono 2 1 8 (seis líneas) -Télex 72040. -Apartado número 49. 387 Suscripciones y anuncios: Velázquez, 12. -Teléfono 223524. t saron los libros de asco y desprecio; la ira se amansó por ei cansancio; la protesta se fue quedando afónica y, en esA veces los premios literarios se dis- ta hora, viene Beckett para alzarse con cuten y hasta, en ocasiones, se dí- ei santo y la limosna. En cierto sentido, fama al jurado y suena la afren- sólo con la limosna. Porque oímos decir tosa palabra tongo Me refiero a los que renuncia a la escenografía solemne premios caseros. No sucede lo mismo de la entrega del premio, pero no al cuando el galardón se otorga en un país premio en si, y que no recibirá las pinde fuera, mientras más al norte mejor, gües coronas por maño regia, sino por por esa tendencia algo apapanatada que giro postal tenemos los del sur a imaginarnos a la Llamarle por ello interesado es otra gente rubianca y zanquilarga menos propensa a las presiones entunentales que vez un juicio de pobretones. que no todo lo enredan. Algo así como si cre- conciben otra clase de interés que el que temos que la sangre que corre por corre detrás de ¡os cuartos. Pero si de venas de los suecos es un agua chir- algo puede tachársele a Beckett es de desle que no se presta a los acaloramientos interesado, tomando la palabra en su pasionales. De ahí que a ios Nobel no sentido más grave: carente de curiosise los discuta y sean considerados por dad, de entusiasmo por las cosas del encima del bien y del mal. mundo. Porque el mundo no le dice Personalmente pretiero los juicios que nada, y su obra literaria se propone conestán a nivel del bien y del mal, en la tarnos a los demás eso precisamente, o brecha de las pasiones humanas, en con- séase, nada. tacto más directo con el corazón del Representa el más desgarrador sentido hombre. Pero reconozco que ésta es una de una época, tan aguzado ya que ni siequivocación, un punto de vista en des- quiera es sentido, sino no sentido Aluso, y que hoy se tiende a dirigirlo todo go como desbordar el oficio de pensar por mecanismos impersonales, a la vista para perderse eji el campo del no pensar. de que los cerebros electrónicos son más El sueño de la razón produce monscerteros que los fisiológicos. Después de truos pero el sueño de la sinrazón no arduos estudios para conseguir máqui- produce nada. nas que piensen como hombres, ahora En el Víetnam mueren los soldados se trata de conseguir hombres que piensen como máquinas, y se logran acier- americanos por nada; se vuela hasta la Luna para encontrar unos pedruscos cetos impresionantes. nicientos, o El último acierto de la máquina pen- chacones deséase, nada; Sos payasos ma Esperando a sante llamada Academia Sueca ha sido encuentran nada, ¿No puedeGodot no ser, concederle el Premio Nobel a Samuel Samuel Beckett el exponente más pues, ajusBeckett. Dejando al margen cualquier tipo de crítica literaria, favorable o ad- tado de nuestra hora? Cuando en el aguaducho de mala versa, hablamos aquí de la justicia pelada que ha ido a hacer diana en el crea- muerte nos advierten que las bebidas esdor más representativo de nuestro tiem- tán del tiempo ya sabemos que estapo, el espejo más fiel de una época. rán poco menos que repugnantes y preCuando decimos espejo, en seguida pen- ferimos aguantar la sed a probar un sorsamos que ha de estar poblado de imá- bo. No se culpe a Beckett por el nial genes; pero, bien mirado, también puede temple de sus obras si les sucede lo ser un espejo desnudo, de agua estan- mismo que a las referidas gaseosas. Sus cada, como el que usa para ver el mundo libros no están Crios como cuchillos, ni Samuel Beckett Algo equivalente al más ardientes como corazones. Están d e 1 difícil, todavía de la prueba acrobática. tiempo Pintar k invisible fue la gloria de Velázquez, que captó la transparencia del Mercedes BALLESTEROS aire, de un aire respirable. La magia de Beckett consiste en pintar un cuadro sin cuadró, en presentarnos el contenido, mejor dicho et no contenido de la campana neumática donde se ha hecho el vacío. Nos hace el efecto de que un páLAVADORAS SUPfRAUTOMATICAS jaro encerrado en un cuadro de Velazquez podría volar, pero si se aventurase a batir sus alas en el ámbito creado por Beckett hincarla el pico. Ese mundo de picos hincados, sin posible aleteo, es el rincón más desgarrador de nuestra hoBJO ENZIMATICOS ra; y el haberse aventurado en tan tremenda y absoluta soledad es la grandeza CIIVIIMHUS n i H disiriftimlor oficial de Beckett Ha ido pasando la experiencia de! escritor en los últimos anos a una velocidad más vertiginosa que la luz, para rendir viaje en ese punto donde la luz SmoF de Oto 21- T e l é f o n o s 214521 y Z 2825II deja de serlo para convertirse en oscuIKfQRMfSÍ Dfl CUBiO Oí SU ViElA U Y í D O I A ridad. Pasaron los años coléricos; pa- PREMIO COLONIALISMOS REO que nuestras imágenes del colonialismo y de la esclavitud están muy atrasadas. Cuando hablamos de una colonia, arrastrados por esa inercia de las visiones históricas, parece que nos referimos al mundo de las ocupaciones comerciales y militares del tiempo antiguo, y lo mismo nos ocurre cuando nos referimos a los esclavos, palabra ésta que evoca las plantaciones de algodón y de azúcar americanas, más o menos como en L cabana del tío Tom No hemos puesto al día esas nociones de colonia y esclavitud, y, disparatadamente, hasta podríamos convencernos de que, una vez expulsados los ingleses de la India y manumitidos ya los negros, se acabó para siempre la cuestión. Ahora bien, ¿es cierto que un empleado modernísimo es realmente más libre que uno de aquellos hombres que remaban atados al duro banco de una galera turquesa Yo tengo mis dudas. Creo, eso si, que las formas, de la esclavitud han variado, como las demás formas sociales, pero me temo que la dependencia del empleado modernísimo no es ni menos inflexible ni menos ineluctable qú ja de! remoto negro que fregaba los patios de Nueva Orleáris. Pasarse la juventud y la. madurez a justando piezas en una fábrica no debe ser tampoco una imago Des llena de optimismo, ni correr por la gran ciudad para llegar. a tiempo de meter 2 a ficha en el reloj que contabiliza nuestra entrada al trabajo. En teoría sí que lo tenemos casi todo, pero en la práctica podemos hacer poco más que los compañeros del tío Tom. Los colonialismos, a su vez, pesan hoy tanto como ayer, aunque sus formas también hayan cambiado. Hoy, en Europa sobre todo (y con la excepción de Gibrahar) un país no ocupa con visos de legalidad otro país. Puede ayudarlo eufemismo que demuestra que el coloniaje descarado no se admite. Pero hay otros colonialismos: el espiritual y el técnico entre oíros. La mayoría de los pueblos se alimentan espiritualmente de lo que importan: libros, películas, música, pedagogías, leyes, artes, ciencia, y cocina, para que también el cuerpo sea perfectamente colonial. Si echamos una mirada alrededor, a lo más cotidiano, descubrimos que la penicilina, ei motor de explosión, la bombilla incandescente, et televisor, las fábricas arquitectónicas, las fibras artificiales, el petróleo, en fin, son otras tantas importaciones... Se podrá contestar que, a estas alturas, el ingenio de ¡os hombres no tiene fronteras, y cuanto se hace en un país pasa a ser, automáticamente, patrimonio de la Humanidad. Efectivamente, pero los países que exportan sufren menos coloniaje que aquellos otros que lo importan casi todo. M x C S K (f f i MODELOS 1870 A. M. CAMPO Y
 // Cambio Nodo4-Sevilla