Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
p O N todos sus recuerdos romanos y posromanos, heredados de la anterior basílica de San Vicente, y todas sus realidades bizantinas y orientales, ciertamente la gran Mezquita de Córdoba es monumento único en el mundo. Gómez Moreno la compara en importancia hispánica a la Cueva de Menga, y Chueca Goitiá dice que es el último monumento nelenizante del mundo. Su transformación en catedral a la hora de la Reconquista por Fernando III, en 1236, indudablemente ha permitido que llegue a nuestros días, por la vigilancia material del cabildo eclesiástico y la espiritual del cabildo de la ciudad. Desde entonces, todos los siglos le han añadido o le han quitado algo, pero ahí está viva para el arte y elocuente para la arqueología. Repetidamente, y ahora por instancias superiores, aparece el propósito de sacar de ella la catedral, mejor diríamos las dos catedrales católicas que alberga su recinto, y restituirla a su pureza original, dejándola como virginal monumento neutral, tal como han hecho los turcos hace ya años con la magnífica Santa Sofía de Constantinopla, sacando de ella el culto islámico y dejándola intacta para el arte y el turismo. En el estudio de ello, desde todos los posibles puntos de vista, se ocupan los técnicos competentes, y entretanto ha sido solicitado, como monumento único de España, que el organismo correspondiente de la ONU la declare monumento internacional. Monumento nacional lo es desde 1888. Para la comprensión visual y directa de la cuestión, tienen anunciada su llegada a Córdoba para el inmediato mes de octubre los miembros destacados y expertos del mencionado organismo, en tanto que los nuestros nacionales, al frente de ellos ambas direcciones de Arquitectura y de Bellas Artes, van convirtiendo en datos técnicos el ensoñado proyecto. Para tal realización, delicada y costosa, en términos que al parecer son superables, los problemas se encierran en tres puntos principales: saque de ambas naves primer historiador de América, y otros de catedrales cristianas del seno del ac- muchos de gran categoría. tual templo, reconstrucción de ellas en Se ha formulado la pregunta de cómo lugar aparte y aprovechamiento de las se proveerían las columnas necesarias pacapillas funerarias dé la actual catedral, ra la restitución original. De aquella prila mayoría de ellas con sus derechos ins- mera nave catedralicia que mencionamos, titucionales vigentes, a favor de particu- como está emplazada en la ampliación lares. que hiciera en la Mezquita el califa AlhaEl primer problema, caso de que la de- quem II, y todas fueron extraídas de cancisión se lleve a efecto, es puramente téc- tera directamente, bastaría otra vez sanico. Desmontar un edificio, m á x i m e car mármol azul de la sierra de Córdoba, cuando está construido dé hermosos silla- y mármol rosado de la sierra de Cabra, res numerables, y reconstruirlo en otro para colocarlas alternativamente. Ello ya lugar ya decimos que es cuestión sólo de se ha hecho en restauraciones modernas. técnica y dinero. La nave catedralicia que En cuanto a la gran nave de catedral se construyera en el siglo XV (y es traacaso por las suscidición que la Reina Católica ya protestó actual, construcción polémicas quedel sia principios de ello desde el punto de vista artístico) tó su está hoy exenta, y todos sus elementos, glo XVI, casi todas las columnas desplacomo pilares, arcos de bóveda gótica, un zadas se dejaron dentro del mismo temrarísimo artesonado de casetones de ma- plo, apeando en parejas de dos y tres los dera entre las ojivas, el rosetón, incluso arcos renacentistas que reforzaron la nuelos elementos de portada exterior (con va y robusta edificación. los cuales se alteró casi de por mitad la La ubicación del nuevo emplazamiento anterior portada califal dé tiempos de de la trasplantaba catedral cordobesa Alhaquem II, hace justamente casi un mi- ofrece dos soluciones, siempre dentro de llar de años) todo es fácilmente reconsti- su ambiente y barrio. Al oriente de su tuible en otro lugar. Con esta verdadera actual sitio, para lo cual habría que desnave catedralicia se podrá construir un trozar el barrio acaso más histórico y magnífico sagrario adosado a la gran ca- respetable de la ciudad; o al occidente, tedral renacentista. aprovechando el solar actualmente produ En cuanto a esta última, los problemas cido por el derribo de la vieja casa de loson más delicados, porque en ella están cos o San Pedro Alcántara, que ofrece acumulados muchos elementos de arte, múltiples ventajas, no daña a nada ni desde la gran nave, que se tardó casi tres nadie y además es propiedad de un orgasiglos en construir, y por ella desfilaron nismo provincial. sucesivamente todos los estilos renacenTodo ello parece posible. Sólo queda en tistas, hasta el magnífico coro, labrado en lo recóndito de la menta esa duda de pemadera americana de caoba, cuya termi- nosa incertidumbre en que el espíritu se nación fue alcanzada por la invasión na- debate ante las grandes cuestiones, como poleónica. En su centro está enterrado, indudablemente lo es esta que considera bajo lauda expiatoria, el gran sevillano mos. Si la generación actual es capaz de Duque Cornejo, quien con su obra cerró superar los siglos de historia y arte que el ciclo de los grandes coros españoles. encierra la Mezquita- catedral de Córdoba El problema de las capillas laterales, y alcanzar una meta correcta, seguramencon sus fundaciones particulares, tendría te los siglos venideros aplaudirán una decisión análoga solución, respetando en unas na- de e n tque hasta en terrenos más lejanos n conseguirá ves de los costados los elementos de arte, tambiéneundimiento universal y loable. consenso unánime las cenizas de quienes en ellas reposan, entre las que hay Insignes personajes, Rafael CASTEJON como el poeta Góngora, el inca Garcilaso, Director de la Real Academia de C orriob;
 // Cambio Nodo4-Sevilla