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LA XXIi EXPOSICIÓN DE OTOÑO HOMENAJE A MIGUEL ÁNGEL DEL PINO Y JUAN MIGUEL SÁNCHEZ p N la XXII Exposición de Otoño, abierta en el Palacio Mudejar de la Plaza de América, la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría rinde homenaje a la memoria de los académicos numerarios Miguel Ángel del Pino y Juan Miguel Sánchez, fallecidos este año, de quienes se exhiben varias obras representativas en lugares de honor. Miguel Ángel del Pino, justamente considerado como uno de los pintores más recios y medulares alumbrados por Sevilla, desarrolló una labor intensa, extensa, continuada y fecunda, en la que explayó su finura espiritual, su aristocracia mental y su dominio del oficio, que le permitirla abordar y resolver las más arduos problemas de la creación artís- tra suficientemente expresiva de la capatica. cidad y del talento del artista, que se haCultivó diversos géneros y procedicen patentes con suprema elocuencia en mientos, y en todos alcanzó cimas magis- La novia composición elegante, equitrales. Pintó jugosos paisajes, bellos pla- librada y armoniosa, inspirada por un fones decorativos, pulcras miniaturas y sugerente motivo, tratado con soltura, expresivos carteles, entre ellos el que donaire y delicadeza; un empeño de alpremió el Ayuntamiento sevillano para tos vuelos y felices logros, en el que lo anunciar las fiestas primaverales de 1923. se ennoblecen Cartel antológico, cuyo contenido res- anecdótico y lo simbólico de valores nepor una enjundiosa serie ponde plenamente a su lema, Fe y ale- tamente plásticos. gría porque estos símbolos de la SemaLa obra de Juan Miguel Sánchez está na Santa y de la Feria hispalenses se evocan atinadamente en la obra con la impregnada de poesía que se injerta en mole severa de la Catedral y su Giralda la propia sustancia pictórica. magnifica, y un coche típico que pasa Manuel OLMEDO junto al templo llevando a la Feria a una hermosa mujer tocada de mantilla. E l artista rindió en este trabajo sus fervores por Sevilla, entregándole todas las delicadezas de su temperamento; la obra, sincera y original, está plena de matices elegantes y de sutilezas espirituales. De su amplia y diversa tarea, lo que dio más fama a Miguel Ángel del Pino fue el retrato, modalidad en la que realizó numerosos lienzos admirables. Todos los cuadros seleccionados para representar al pintor en la Exposición de Otoño son retratos, acreditativos de magistral dominio, compendiado en el lienzo que efigia al conde de Guadalhorce, dechado de vigor expresivo, modelo de sustancialidad plástica. Hubo pasión de enamorado en la entrega total de Miguel Ángel del Pino al arte; cordura, en la manera de exteriorizar sus limpios sentimientos. Aquel ímpetu y aquella mesura determinaron la elevada jerarquía del pintor sevillano, que trabajó con la valentía de la franqueza y con el recato de la humildad. Juan Miguel Sánchez, que fue discípulo predilecto de don Gustavo Bacarisas. ha producido una pintura cálida y vibrante, vivo reflejo de una profunda distinción Juan Miguel Sánchez: La novia espiritual, exaltadora de la trascendente dimensión decorativa de una obra que no ha sido creada para producir inmersiones en las esferas del subconsciente ni para promover inquietudes existenciaÍes, sino para deleite de los ojos y gozo del alma. Artista de este tiempo, que nunca it ¡negó del pasado, levantó su obra sobre una base inconmovible, común a todas las arquitecturas pictóricas, y empleó un lenguaje claro y limpio. De su labor como retratista basta un solo ejemplo: el retrato de don Juan Andréu Ürra, que presentó en la Exposición Nacional de 1945. Obra de extraordinario vigor y sustanciosa sobriedad, que mereció una alta distinción oficial y los más encendidos elogios del maestro Vázquez Díaz. Como muralista, realizó con fortuna una tarea de grandes alientos. Tenia un certero concepto de lo que ha de ser la pintura mural. Opinaba, como José María Sert; que entre la pintura mural y ¡a de caballete hay la misma diferencia que entre el verso y la prosa. E l artista llamado a realizar una obra de decoración se halla sometido a la misma regla tiránica que el poeta escribiendo un soneto, sino que para él es lá arquitectura la que Juan Miguel Sánchez: Autorretrato impone la disciplina. Las seis obras de Juan Miguel Sánchez colgadas en el Palacio Mudejar, con diversidad de temas y formatos, son mues- M. A. del Pino: Retrato del conde de Guadalhorce M. A. del Pino: Retrato de doña Gracia Sarda, madre del artista
 // Cambio Nodo4-Sevilla