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IMPORTANTE DESCUBRÍMIENTO EN LA CATEDRAL I T SEVILLA E! sepulcro del Aimiran te de Castilla Mathé de Luna, el gran olvidado de la Historia José Antonio DELGADO Y ORELtANA C. de la Real- Academia. de, la Historia. 1. A don Florentino Peres Embid, director general de Bellas Artes, con mi consideración y afecto- Interior de la capilla de San Hermenegildo, con el sepulcro del Almirante doii Juan Mathé de Luna, al fondo. con, tal motivo fue trasladado a la capilla de San Martín, en la nave del Sagrario, sn el claustro, en que permanece bien ofendido del tiempo y del olvido Pero ai en el claustro ni en las capillas de la nave del Sagrario hallamos rastro del sepulcro de referencia. Para mayor despiste; un curioso manuscrito de 17.45, que encontramos en la Biblioteca Nacional de Madrid, llamado de Rivarola que trata de- la Yn- cl- ita República de Genova y. de ía. muy noble y leal Ciudad de Sevilla y de las Familias y Linages de ella al describir las armas de los Mendozas de Sevilla, dice que son las mismas del Almirante don Juan Mathé de Luna, que está sepultado en la Igl de la Magdalena de Sevilla en donde- -es obvio decirlo- -buscamos y rebuscamos, con s- 1 mismo infructuoso resultado. a del Rey don Sancho él Brabo, que. lo hizo su camarero mayor. Y su hijo el Rey don Fernando el Quarto lo hizo Almirante ds Castilla. Casó con doña Estefanía de 2 e bailos, siendo señores de la villa de Al descubrir es dar a conocer lo que osado var del Río y del Vado de las Es 5 permanecía ignorado no dudamos en tacas y de otras muchas heredades Orcalificar de descubrimiento importante el iis ds Ztiñiga en sus famosos Anales que llevarnos a cabo -con estas líneas, pa- añade que fue poderoso en vasallos y ra dar a conocer el emplazamiento- -pqr que el rey le nombró: su armero mayor largo tiempo ignoto- del sepulcro de en 1293, y en nuestros días, Mercedes Gaí- den Juan Mathé de Luna, almirante de Castilla y camarero mayor de Sancho IV brois de Ballesteros, sn su obra sobre el reinado de Sancho IV- -tan justamente el Bravo, pese a que se encuentre a la vista de todos, en lugar público y tan frelaureada por la Real Academia de. la Hiscuentado como es la insigne Catedral da toria- rehabilita la memoria del almi. Sevilla. Los numerosos traslados que fia rante Mathé de Luna, destacando la gran sufrido a lo largo de los siglos; las inexacinjusticia de la. historia, que si bien escrititudes deslizadas ocasionalmente, de que bió en merecidas letras de oro el nombre, se hicieron eco historiadores- de relevande Quzmán el Bueno, por la heroica decia que no comprobaron por sí mismos fensa de Tarifa, olvidó por completo el la existencia del monumento ni su ubicade este colaborador parigual en la misción erTO recinto, catedralicio, y, sobre toma empresa: porque si Guzmán el Bueno do, la desdichada restauración realizada luchó heroicamente, desde el interior del 3 n el siglo XIX, -en que el recio sarcófago castillo, Mathé de- Luna lo hizo desde el marmóreo fue cubierto con un pináculo mar, al mando de la flota, sin cuya aporpiramidal, perfilado de falsas molduras tación el sacrificio del primero hubiera de yesería- -que más recuerdan ios adorresultado inútil. E l propio Sancho I V ponnos de crema de una tarta de chocolate- dera en un privilegio los excelentes servihan sido serios obstáculos que nemas tecios de nuestro almirante (del árabe a l- nido que vencer durante dos años de paE m i r o al- Amir, que significa el prínciciente investigación antes de reconocer pe es decir, el primero quando fue si sobrio sepulcro del siglo X I I I que busen nuestra flota a descercar a Tarifa hacábamos, bajo el pobre aspecto de túmulo napoleónico, en una de las numerosas, biendo quedado, memoria en un cuaderno capillas, ordinariamente cerradas, de la- del plan que concibiera para apoderarse de Algeciras y dominar si Estrecho, que inmensa catedral hispalense. no pudo llevarse a cabo por muerte del monarca, ocurrida el 25 de abril de 1295. Pero antes de proseguir con el emplazamiento del mausoleo digamos, dos pa- Cuatro años después, el 9 de agosto de 1399- -1337 de la Era- -moría en Sevilla labras del personaje cuyos restos cobija: su almirante y su consejero, al que colmó Descendiente de l a Casa- Real ds Aragón de honores, siendo enterrado en la iglesia y ds los primeros reyes de Navarra, don Mayor de ella, en la capilla de San MaJuan Mathé de Luna fue hijo de don Ferteo, según concesión que le hiciera el nando Matheo; S de Luna, conquistador de monarca en 1287, por los grandes servi. Sevilla y alcalde mayor de ella por don cios que fizo al rey nuestro- adre e faze Alfonso el Sabio, que le cita reiteradaa- osr. mente en Las Partidas; sin que quepa ex. fcrañeza por l a aparente transformación A partir de esta referencia tan concre Sel apellido, puesto que don Ángel de los ta, se inicia si confusionismo en torno a Ríos, en su Ensayo filológico referido ia situación actual del enterramiento: por. siglo X I I I dice que Mathé es un paque habiendo sido derruida parcialmente, tronímico que significa hijo de Matheos sn 1401, la iglesia antigua, lo que en 1287 Según don Pablo de Espinosa- -que escri ra cápala de San Mateo, -es hoy- Patio de bía en 1635- yino a Sevilla en tiempos los Naranjos. Orfciz. de Mmga di- ae que A punto de abandonar la tarea, cayó en nuestras manos un librito del siglo pasado, Anales de Sevilla (1800- 1850) de Ve ázquez y Sánchez, que nos puso de nuevo en la pista catedralicia, diciéndonos que al hacerse- -en 1848- -obra de restauración del pavimento en el espacio que ocupa el consistorio en lá entrada del Patio de los Naranjos entre la Nave del Lagarto y la Contaduría Mayor, halióse, bajo las gradas, un sepulcro de maimol cuya inscripción convenía en todo punto con la del adalid don Juan Máthá de Luna y que el Cabildo acordó extraer el sepulcro para darle colocación en um. capilla del templo referencia harto vaga, que nos tuvo preocupados de nuevo, hasta que supimos que el traslado- se hizo esta vez a la de San Andrés. Mas co mc en. la actualidad no existe en la cate- dral ninguna capilla de este nombre, ter- minamos, convencidos de la desaparición absoluta del sepulcro, -según lo dice Géstese en Sevilla monumental y artística (II, 21- 23) s- tfe todos estos ilustres enterramientos; no queda hoy m á s que el recuerdo y lo suscribe nuestro admirado don Florentino Pérez Embid sn su l i bro El Almirantazgo de, Castilla hasta ¿as Capitulaciones de Santa Fe -que scíjstáíé en el Archivo- Histórico de l a Ma- rina, de Madrid- e incluso- me fue corroborado por la opinión dé emúátoa locales, como el llorado don José Sebss- f 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla