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F R A N C I S C O GARCÍA GÓMEZ No creo que hoy podamos hablar de una escuela sevillana Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría y legado Josefina von Karman, Francisco García Gómez, uno de los más firmes valores de la joven pintura sevillana. Nacido en Sevilla en 1936, con doce años entró en la Escuela de Artes y Oficios, donde estudió hasta su ingreso en la Superior de Bellas Artes, eri 1957. Fueron sus primeros maestros Enrique Orce y Rafael Cantarero. Los años de Artes y Oficios- -nos dice el pintor- -me sirvieron para disciplinarme y tener amor al oficio. Considero esto importante, porque hoy la cosa es bien distinta, y muchos jóvenes que empiezan confunden el ejercicio de le pintura con una mera especulación de ideas, que ocas veces cristalizan en realidades Paralelamente a los estudios de pintura. García Gómez a aprendido y practicado el arte gráfico publicitario. Este medio de expresión nal ría de servirle más de una vez como mello de vida, y además para descubrir nutvas ideas y técnicas pictóricas. Más taró estos conocimientos le ayudarían muc o para alcanzar la cátedra que desempeña en la Escuela Superior. Ha practicado o n frecuencia el arte de la ilustración y Va sido durante algún tiempo diagramador ie nuestro periódico. En 1962, obtiene el título te profesor de Dibujo en la Escuela de Sai ta Isabel, en la que, cinco años después, mtra como docente, al ser nombrado vor don Amallo García del Moral ayudantt de su cátedra. En 1970 gana por concursvoposición la auxiliaría de Pintura, y diñante un año colabora con Maireles en su cátedra de preparatorio. También medial te concurso- oposición ha ganado este año cátedra de Dibujo Decorativo. García Gómez ha concurrido a numerosos certámenes y su cosecha de galardones es tan copiosa corno importante. He aquí, en apretada síntesis, el denso curriculum vitae del pintor, quien define así su tarea: Yo, al pintar, me limitó a satisfacer una necesidad material; es decir, que siento la necesidad física de pintar, y, cuando lo hago, me encuentro a mí mismo mejor que en cualquier otra actividad. Tiendo al dibujo y a la pintura desde pequeño; no soy pintor por accidente, como hoy ocurre con muchos que se dicen profesionales. Soy un apasionado de la técnica, entre otras cosas, porque creo que no existe en toda la Historia del Arte una gran pintura, si no va acompañada de una gran técnica. Tan importante como lo que hago es para mí el cómo Jo hago Y así, al pintar un objeto, me identifico con él de tal manera, que llega a formar parte de mi mismo. A través de mi obra quiero llegar a producir en el espectador lo que El espantapájaros. 1973 la XXIII fue ENgalardonado Exposición de OtoñoReal con el Premio de la