Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. MISTES 1 DE JULIO D E 1975. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. PAGINA 25. DIONISIO RIDRÜFJO FIE ENTERRADO AYER EN MADRID Unes trescientas personalidades de la política, la literatura y la ciencia acudieron a La Almudena para testimoniarle su último homenaje Madrid 30. (De nuestra Redacción y resumen de agencias. Unas trescientas personas se congregaron esta mañana en el cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, ante la tumba donde fue enterrado el político, poeta y escritor Dionisio Ridruejo, fallecido en la madrugada del pasado domingo, día 29, a consecuencia de una inesperada angina de pecho. El señor Ridruejo se encontraba internado en la Clínica de la Concepción, de Madrid, á la espera de s e r intervenido quirúrgicamente- -man a n a miércoles- -de una insuficiencia coronaria. Al señor Ridruejo le sobrevino la muerte alrededor de las dos y media de la madrugada del domingo. Media hora antes, al ¡apreciarse un empeoramiento de su estado generai, fue trasladado a la unidad de vigilancia intensiva, donde no se pudo hacer nada por su vida. En el momento de su muerte se encontraban junto a él su. esposa, doña Gloria Ros; sus hijos Dionisio y Gloria, hermanas del finado y otros familiares. LA CAPILLA ARDIENTE Poco después de conocerse la noticia de su muerte llegaron a la clínica- -donde quedó instalada la capilla ardientePedro Laín Entralgo, Rodrigo Uría, Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco, Paulino Garagorri, Antonio García López, Fernando García Labiguera, Pablo Martín Zaro, entre otros de sus amigos y personalidades de la política, la literatura y la ciencia españolas, que desfilaron durante todo el domingo ante el féretro que contenía el cadáver del señor Ridruejo. Hacia las diez menos cuarto de la mañana llegó a la Clínica de la Concepción don José Solís Ruiz, ministro secretario general del Movimiento, quién permaneció unos minutos orando ante el féretro y dio el pésame a la esposa, hijos y familia del finado. Posteriormente llegaron a la clínica la delegada nacional de la Sección Femenina, doña Pilar Primo de Rivera; el embajador don Manuel Aznar, el ex ministro Ruiz- Giménez, el abogado don José María Gil Robles, acompañado de su hijo. Entre las personalidades que desfilaron ante el féretro durante las treinta horas en que permaneció instalada la capilla ardiente, destacó la presencia de Areiiza. Tierno Galván, Aranguren, Buero Vallejo. Alfredo Manas, Ortega Spottorno, Serrano Súñer, Ridruejo (Epiíanío) Ricardo de la Cierva, López Salinas, Gaya Ñuño, Chueca Goitia, Arias Salgado. Cantarero, Cavero, Alzaga, Garrigcs Walker (Joaquín) y un sinfín de catedráticos, profesores, periodistas, etc. EL ENTIERRO. Alrededor de ¡as diez y media de la mañana se organizó el cortejo fúnebre, que se dirigió desde la clínica hasta el cementerio de La Almudena, el féretro fue trasladado al coche fúnebre a hombros de sus familiares y destacados escritores, entre ellos Camilo José Cela. E n el coche mortuorio se depositaron numerosas coronas desflores I: LA ULTIMA ENTREVISTA DIONISIO RIDRUEJO CON Ya en el cementerio de. La Almudena, la emoción era visible en los rostros de las trescientas personas que acompañaron a Ridruejo hasta su última morada, mientras se rezaba un responso y un padrenuestro por el alma del difunto. Una mujer echó con las primeras paladas de tierra un gran ramo de rosas rojas sobre la tumba de Dionisio Ridruejo. Concluido el sepelio, el poeta Luis Rosales rompió el profundo silencio que se guardaba, y, con voz quebrada, anunció: En nombre de sus amigos, en esta hora tan difícil, voy a recitar el último poema de Dionisio Entonces, Luis Rosales dijo los últimos versos de su amigo muerto: Español apagado, ceniza de un fuego. ¿Dónde estás que te busco, y me busco y nos pierdo? IMPORTANTE EMPRESA DEL RAMO DE ALIMENTACIÓN con productos nacionales y extranjeros VENDEDORES PARA SEVILLA, CÁDIZ Y HUELVA Exigimos conocedores ele! ramo, y d i s p o n i e n d o de vehículo. O f r e c e m o s sueldo más i m p o r tantes incentivos. E s c r i b i r con c u r r i c u l u m vitae al n. 1.019. Publicidad Bellido, General Polavieja, 13. SEVILLA SE 3.108 PISO HABITAT 71 122 n r 3 d o r m i t o r i o s dos cuartos de baño, a m p l i a cocina con despensa, salón c o m e d o r dos terrazas. C l u b p r i v a d o con piscina, etcétera. Precio interesante. S ó l o contado. Absténganse curiosos. Teléfono: 278336 l j JrÍTB ¿aJiagUfe! Í! 3 a 8 Tuve el extraordinario honor de ser el J último periodista que visitó a Dionisio Ridruejo en su habitación de la clínica madrileña de la Concepción, unas horas antes de su muerte. Naturalmente, ninguno de los dos podía pensar entonces en el cruel desenlace. Había acudido a la habitación 159 de la primera planta- -una habitación pequeña, con dos camas, una mesita de noche, un televisor y un pequeño cuarto de baño- -para interesarme por su estado de salud. En la misma puerta de la habitación- -sobre la misma colgaba un letrero verde aludiendo a la estricta prohibición de visitarle por orden facultativa- -me impidieron el paso la esposa del señor Ridruejo, doña Gloria Ros, y la hija del finado, Gloria. Está descansando y conviene que nadie le moleste. Está bien, muy tranquilo me dijeron. Nada de política -Insistí en verle, y entonces doña Gloria entró en la habitación para consultárselo a su marido. Dionisio Ridruejo, haciendo gala de su exquisita amabilidad, accedió a mi visita. Pero prométame que sólo estará usted unos minutos y prtométame que no hablará de política me dijo la esposa de Ridruejo. Eran aproximadamente las seis y cuarto de la tarde del sábado. Encontré a Ridruejo recostado en una de las dos camas leyendo la prensa del día- -recuerdo que concretamente A B C- Presentaba un excelente aspecto. Esa tranquilidad llenaba todo el espacio de la. habitación. Estoy bien Me encuentro bien -me decía- Bueno, con el pequeño fastidio de estar aquí, en la clínica, esperando la operación. Y aquí las horas se hacen largas, largas. Dedico el tiempo a leer y a descansar. A veces viene bien tener una pequeña etapa de reposo ¿Tiene miedo? -Ño. En absoluto. Estoy un poco preocupado. Pero no tengo miedo. Es una operación relativamente sencilla. Está estadísticamente probado, además, que este tipo de operaciones no presentan mayores dificultades. Uña enfermera había acudido a comprobar la presión arterial del señor Ridruejo. Era normal para su estado de salud. Lo sabía -Continuamos hablando, ya en presencia de la mujer y de la hija de Ridruejo. Sí, sabía esta deficiencia cardíaca desde hace veinte días. Esta es una cosa que, como todas, conviene quitársela de encima cuanto antes ¿Se ha planteado la posibilidad de que puedan surgir complicaciones? -Sí, claro. Es inevitable pensar en eso cuando uno está en mis circunstancias. Pero, da verdad, confío en que todo salga bien. Estaba francamente animado, al igual que sus familiares. Volví a darle la mano y salí de la clínica reconfortado, en cierto modo. Ocho horas después moría por una angina de. pecho. -Ismael FUENTE LAFUENTE.
 // Cambio Nodo4-Sevilla