Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LA FIESTA NACIONAL El trío de luces coincidió: L A CORRIDA DE A L B A S E R R A D A H A SIDO D U R A M U Y DURA I Miguelín: Me encuentro fuerte, dispuesto a torear Macandro: Ahora mismo siento rabia Antonio Alfonso Martín: Busco un sitio a sangre y fuego Dura, muy dura Tres palabras, las tres mismas palabras, son repetidas por el trío que conformaba el cartel cuando se tes habla de los aibaserrada Miguel Mateo- -un veterano que vuelve- -se ha quitado ya el negro y oro y fuma un cigarrillo rubio; Macandro- -sus estampas por testigo- -aprieta los dientes cada palabra, y Antonio Alfonso Martín se queja de su suerte. El primer toro de su lote le partió los tendones de ta mano Izquierda. En todo el ambiente, el recuerdo a media docena de aibaserradas que salieron como salieron... M I G U E L I N Y S U VUELTA. La corrída, pienso yo, no ha salido muy agradatole que digamos Sobre una de las camas de la 412 del Luz Sevilla, Miguel Mateo- -caladas hondas al cigarrillo, sortija grande en la mano izquierda- -desmenuza su tarde con cierto deje flamenco. La verdad es que los toros no tenían regularidad; unas veces- -pocas- -iban por derecho y otras veces- -las más- -se venían para uno; sí, con todo el peligro A Miguel le pidieron los palos. Y Miguel dijo no. E l porqué lo cuenta él mismo... -Mira, cojo los palos cuando veo que son toros en los que se puede hacer algo con la muleta. Si esto no es así, no merece la pena. ¿Por qué? Porque a mí se me exigen tres pares y yo estaba viendo que ya en el primero se vencían. E l primero de Miguel llegó a l a muleta muy quedado. E l matador- -ya perfilándose para entrar por uvas- -paseó la muleta por su cara. ¿Por qué? -Quería darle a entender a la gente que el toro estaba como congestionado, que no tenía fijeza para nada. Tres años lejos del ambiente, con los trajes en el ropero. Ahora, la vuelta. Vuelve un matador de toros. Y vuelve cuando los cuarenta tacos ya están en el almanaque de su vida... -Me encuentro bien físicamente, y como me gusta torear... Pues a torear. Aquí estamos. ¿Que qué corría vendrá después de ésta? Pues pienso yo rué vendrá otra, ¿no? Barcelona, San Isidro... ¿Torear mucho? Con cuarenta e s t á la cosa bien. Pero que salga el toro; que embistan. Que no pase lo de hoy... -Miguel, almohadillas, protestas. -A eso está mío acostumbrado. Son cosas normales cuando no se está bien, cuando no se puede estar bien. Aunque te digo una cosa: yo me be visto bien, con fuerza, pero no para exponer en toros que no lo merecían. Ya ves los chavales que torearon conmigo: quisieron no pudieron. ¿Cogerme nn toro? Home, un toro coge a cualquiera, pero la vetéranía... dro rompe a hablar con prisas, con vehemencia, con genio. Una corría muy dura y muy mala; una pena que este ganado que ha salido venga a Sevilla. Se ha puesto imposible Por el tendido- -tan sólo unos momentos antes- corrió ese calambre por el espinazo que presagia cogida... -Yo sabía que me iba a coger. ¿Qué por qué no me quité? Porque no me quiero quitar, porque no debo quitarme. Y o me puse en el sitio, allí, donde debía, y el toro no quiso ir. Ahora voy a Barcelona, después a Madrid y... ¿Qué sientes ahora mismo? Y es un relámpago la respuesta. -Rabia. Pero hay que saber aguantarse. Aguantar y eso, que los toros embistan. Cuando embistan, allí estaremos. Y s i me quitan, que me quiten; pero yo no quiero, no debo quitarme... ANTONIO ALFONSO M A R T I N U N PERCANCE Y U N BRINDIS. -Pasan las diez de la noche cuando lo localizamos en el Fernando III. E l muleta y oro que vistió también anda manchado de sangre. La nariz de Antonio Alfonso está hinchada, porque níe sorprendió el primero, pegándome un tarantatán de mucho culdao; pero eso es lo de menos. Lo malo es lo que me hizo en la mano... Antonio Alfonso Martín sé llevó tres cuartos de hora en 3 a enfermería mientras le enjaretaban los tendones de la mano izquierda. No podía n i salir para torear al segundo, pero había que hacerlo; no es cosa de dejar pasar una oportunidad; pero apenas si podía mover los dedos, si podía coger el capote Y hoy tendrá que volver a l médico porque también tengo un porrazo en la espalda y; me debo hacer radiografías Antonio Alfonso brindó su segundo. E n la barrera, Diego Puerta. Antonio Alfonso se acerca, sube al estribo, la montera en la mano... ¿Que qué le dije? Que tenía mucho gusto en brindarle la muerte de ese toro y m i enhorabuena por los muchos años que se llevó en la brecha. E s que, ¿sabes? admiro muchísimo a Diego Puerta. -A l de San Bernardo se le puede admirar por muchas cosas, pero, ¿por cuál de ellas le admiras tú? -Porque creo que se hizo con un sitio a fuerza de sangre y fuego. ¿Te parece poco? -Sangre y fuego. ¿Lo que busca Antonio Alfonso Martín? -La busco y quiero encontrarla, quiero encontrarla... Manuel RAMÍREZ L MACANDRO Y U N DESEO: TRIUNFAR. -Las tres catorce del Colón tiene sobre su cama una taleguilla azul pavo manchada de sangre; sobre la mesilla, unas estampas perfectamente alineadas junto a una medalla. La Santa Ana de Dos Hermanas, la Virgen de los Reyes, fray Leopoldo de Alpandaire, el Gran Poder, Nuestra Señora de l a Consolación de Utrera, Nuestra Señora de la Paz, Patrón de Ronda, y una medalla de la Virgen de Valme. Antonio Rubio Macan- E n los cosos taurinos las pal- 1 mas por bulerías suenan mucho me- 1 jor que las de tango. E l domingo resonaron porque no fueron del todo malos los juampedros y hubo alegría en el torero capote y en la sabrosa muleta de José Luis Galloso. También cuentan las finuras y el temple en las capas de la brega, sobre todo si el que la maneja se llama Andrés Luque Gago. Los destellos deleitan si el que los crea es Rafael de Paula. E l toreo es algo que tiene mucho que ver con la emoción. Para ser figura del toreo es necesario poseer valor consciente y responsable. La valentía exige para ser verdadera el ponerse en el sitio de las volteretas. Emilio Muñoz es un matador joven con agallas de las de aquellos tiempos en los que había toreros recios que para triunfar en Sevilla eran capaces de dejarse romper las taleguillas. Además de valor tiene Emilio Muñoz otras cosas más. Si continúa pisando con firmeza el sitio de la verdad y la suerte le acompaña será sin duda, lo ha empezado a ser ya, un torero importante en la próxima década de los años ochenta. Nuestra plaza se caracteriza por la solemnidad de su silencio y por la categoría que en ella tienen algunas vueltas al ruedo. Las dos del Viti el sábado y la de Galloso el domingo tuvieron grandeza de salida en hombros por la Puerta del Príncipe. Dicen que encontré demasiado buenos a los toros de Núñez. Pienso que s i a los seis los hubiera lidiado E l Viti, quizás a todos les hubieran parecido mejores. Parece increíble que haya toreros con capotes de oro o muletas de brillantes y luego resulten de hojalata sus espadas. Los que perdieron la lotería de la plaza de Madrid se han encontrado en Sevilla con el premio gordo de Emilio Muñoz. Gracias a Domingo Ortega se supo que existe Borox. Por obra y gracia de Santiago Martín, muchos saben que Vitigudino está en la provincia de Salamanca. E n Valencia han sido entregados los premios taurinos de las Fallas 1979, que otorgan conjuntamente la Diputación y la empresa Camará- Pedrés. E l de espada triunfador fue para Ángel Teruel y el de ganadero para don Alvaro Domecq. Los de subalternos, para el banderillero Corbelle, y el picador, Manuel Carrasco. Obtuvo el del mejor quite el Niño de la Capea y fue para Luciano Núñez el dedicado a la mejor faena de novillero. L a corrida de ayer lunes en la Maestranza resultó insoportable, porque los toros de Aibaserrada salieron intoreables F. MIRA TORERÍAS Lleve a sus hijos ai Parque de María Luisa. Enséñele cuanto representa para su salud y para su orgullo de sevillano.
 // Cambio Nodo4-Sevilla