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ABC. MIÉRCOLES 9 DE FEBRERO DE 1983. PAG. 22 DIPUTACIÓN Un entorno entrañable El plan que dispone la definición de los jardines de la Caridad deja bien sentada ta supervivencia de los viveros y del monumento a Manara, dos protagonistas de excepción en la vida cotidiana del barrio de La Carretería y del Arenal. Aunque con distinta configuración, de sus plantaciones seguirán surtiéndose cofradías y particulares, y en torno a la figura del Venerable seguirán torrando el sol los ancianos del Hospital de la Santa Caridad, hasta ahora propietario de los terrenos que se integrarán en el Palacio de la Cultura. (Fotos AroWivo ABC. Viene de la pág. anterior Plan Especial de la Maestranza de Artillería y Jardín de la Caridad, requisito urbanístico para que el futuro Palacio Provincial de Cultura se haga una realidad. Y no hay que olvidar que los actuales jardines formarán parte del conjunto; eso sí, conservando el carácter de vivero y venta al público de flores y plantas según puntualiza el artículo 16 de las normas urbanísticas. También se señala: El Jardín de la Caridad sufre modificaciones en su ordenación, aunque manteniendo su arbolado y monumento a Manara, pero con el mismo concepto de organización semi- rural en el corazón arquitectónico de la ciudad UN SECTOR CARGADO D E HISTORIA. Los Jardines de la Caridad, como las diversas unidades espaciales existentes en la zona que contempla el PEMAJC, son fruto de las segregaciones de terrenos extra- muros, anejos a las Atarazanas. Sobre ellos discurrían unas rampas que permitían la botadura de loa buques construidos en las naves astilleras. Sin duda, sufrid diversas ordenaciones, en función de las medidas urbanísticas generales, pero lo cierto es que su solar coincidió, parcial o íntegramente, con la llamada Plaza de las Atarazanas nombrada por Luis Marín de Teran como origen de lo que en su tiempo era un Jardín privado Se caracteriza el mismo por su desorden y sentido romántico, abrigando árboles de gran porte, como moreras, magnolios, aligustres y arauoarias, junto con los tradicionales cocoteros y palmeras. Sin duda, en los sucesivos estados anteriores incidieron las plantaciones de alamedas del río, por el asistente Arjona; así como las obras de Las Delicias y el paseo de Cristina. Posteriormente, en 1856, se ensanchan los paseos en la orilla del río. También hay que pensar que la manzana hoy construida, y delimitada por las calles Núñez de Balboa, Santander, Temprado y Paseo de Colón, estaba incorporada a los Jardines, y fue edificada en 1912, diecisiete años después de que se deslindaran ambas parcelas. E n el avance del plan se establecía que el jardín, manteniendo su uso de vive- ro, para lo cual cuenta con cobertizos acristalados, se estructura mediante parterres longitudinales de ocho metros de ancho, con caminos de dos metros de ancho EDIFICABILIDAD MÁXIMA. -También exponía el avance que se superpone a dicha organización la ubicación de los árboles actuales, así como el monumento a Miguel de Manara. L a trama longitudinal se subraya especialmente mediante hileras pareadas de naranjos, que completan el arbolado. E n los parterres se la calle Núñez de Balboa- -que también se h a r á peatonal- -será rectificada, para ordenar la traza de los jardines según las Atarazanas. Alude el plan al uso que los ancianos de La Caridad han dado a los jardines: E l acceso a los mismos se conserva, de forma que para la ciudad la operación suponga una mejora de lo existente, pero sin desvirtuar la minoría colectiva Lateralmente, el edificio de la Maestran, za se cerrará con una stoa o columnata, que además de formalizar el lado derecho de la parcela, propone un de- La compraventa de los terrenos con la hermandad se formalizará inminentemente Con la reapertura de la calle Atarazanas, que será peatonal, se estable la separación del edificio situarán los tiestos del vivero, según costumbre E l plan autorizado por el Ayuntamiento establece el mantenimiento del Jardín de L a Caridad, que debe pasar a ser de uso público y se matiza que se tiene a bien conceder una edificabilidad máxima de 350 metros cuadrados a la parcela del Jardín de La Caridad, que se destinará a dependencias complementarias de la zona verde pública La antigua calle Atarazanas, que separaba los Jardines de la Maestranza, volverá a existir, aunque con distinta configuración, ya que será peatonal, y será consecuencia del artículo 14 del plan: Entre la parcela resultante de la Maestranza y el Jardín de L a Caridad, se sit u a r á una rampa peatonal, que conectará la calle Temprado con el primer sótano de la edificación De ahí partirá una conexión con el paseo Marqués del Contadero. E L PAPEL D E LOS ANCIANOS. -Hay que tener en cuenta que el plan propone un reconocimiento de ambas parcelas- -jardines y edificación- -como elementos singulares conformantes de la historia urbana, pero entendidos en una sola composición para toda l a antigua Resolana de las Atarazanas. La alineación de ambulatorio desde el que se contemplan los Jardines de L a Caridad y los edificios del entorno próximo. Es, asimismo, el elemento que patentiza el desnivel de la calle Temprado y paseo de Colón. Entre las bases del concurso de empresas para la construcción del complejo, se hace referencia a unos servicios de Jardinería, que velarán por que la zona verde esté a punto. También disponía el avance una segunda fase de edificación, de nueva construcción, que corresponde a l a zona de jardín, con una zona calada por grandes huecos en planta baja y en continuidad de planta alta con la parte ya descrita (trasdós de la actual fachada de la Maestranza de Artillería) Queda, pues, fuera de toda duda el carácter público de los Jardines de la Caridad, así como la conservación del vivero de flores que hoy regentan los hermanos Díaz Viñas, quienes podrán seguir al frente del mismo merced a un acuerdo que se firmará conjuntamente con la escritura de compra- venta. L a nota de l i rismo que el puesto de flores ha dado tradicionalmente a este entrañable enclave de Sevilla coexistirá con lo que se espera sea una meca de la animación cultural. Ángel PÉREZ GUERRA
 // Cambio Nodo4-Sevilla