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ABC. JUEVES S DE JUNIO DE 1983. PAG. 46 LA FIESTA N A C I O N A L A la hora del balance final San Isidro- 83: Dos triunfadores rotundos, Ojeda y Yiyo José A. Campuzano se dejó ir su segunda tarde en Las Ventas Manolo Vázquez y Antoñete salvaron con dignidad y oficio sus corridas, mostrando coraje, clase y raza Dos toreros han triunfado de manera rotunda en la pasada Feria de Madrid: Paco Ojeda y José Cubero Yiyo. A punto estuvo también José Antonio Campuzano de redondear la feria. Con los dos anteriores saboreó las mieles de la salida a hombros por la puerta grande, pero el segundo día Otros cinco toreros consiguieron cortar una oreja, pero no todas tuvieron ni la misma fueza ni el misma mérito. Los veteranos Manolo Vázquez y Antoñete aguantaron el tipo. Los demás pasaron por Madrid con más pena que gloria. En cuanto a toros, salieron varios importantes. La revelación, sin embargo, fueron los sobreros de Ordóñez. La nota trágica la puso Curro Vázquez, que cayó gravisimamente herido a la par que un amplio sector del público demostraba su Ignorancia sobre la materia taurina. O J E D A Y Y I Y O D O S T O R E R O S PARA L A T E M P O R A D A -A u n q u e le habían hecho u n a c o m p l i c a d a campaña a l a contra, P a c o Ojeda fue capaz de pasar p o r encima ele las dificultades y logró lo que parecía Imposible: salir las dos tardes por l a puerta grande. Paco Ojeda se h a decantado c o m o u n torero c o n personalidad a r r o l l a d o r a y c o n unas f o r m a s que si b i e n a veces r o m p e n los cañonea de la ortodoxia, gozan de u n e n o r m e atractivo p a r a el público, aficionado o no. Ojeda n o sólo es diferente, sino capaz de aguantar c o m o si tal cosa u n tiempo increíble entre los pitones del toro, en ese c o m p l i c a d o sitio donde a los demás se les h i e l a e l alma. E s e es s u secreto, que debe invitarnos al análisis antes q u e r a s g a m o s las vestiduras. H a s t a a h o r a además, Ojeda lo hizo todo delante de toros enormemente serios. También el Y i y o sorprendió a los aficionados. Lejos del torero pinturero de tiempos atrás, se manifestó como u n h o m b r e p r o f u n d o que e n ningún m o m e n t o escurrió el bulto, y que, a base de torear c o n entrega, estuvo siempre dispuesto a colocarse en ese lugar donde surgen o l a cornada o la buena faena. Ganó y triunfó. S u problema ahora son sus apoderados. S i l a administración es buena puede ganar dinero. L a m a d e r a de torero importante, en principio, l a h a puesto el chaval. Veremos s i los demás ponen cada cual su parte y n o le a b u r r e n E l otro torero que salió p o r l a puerta grande fue José Antonio Campuzano, u n torero al que parece que le pesa más la responsabilidad que el toro. H i z o l o difícil y se aceleró ante lo fácil. L o que sí está cíaro es que en cualquier m o m e n to puede salirle el torero que lleva dentro. S u p r o b l e m a es que con esa irregularidad puede tener problemas. L A S O R E J A S D E M É R I T O -B u e n a fue la que cortó T o m á s C a m p u z a n o el p r i mer día de su actuación, aunque quisieran discutírsela en M a d r i d E l toro n o era fácil, aunque la decisión del torero asi l o hiciera parecer. Pero el mérito fue suyo. Luego, sin embargo. Tomás se vino abajo en las demás corridas p o r unas razones u otras. También J u l i o Robles cortó u n a buena oreja. E s t u v o mucho más decidido que en otras ocasiones y casi dio ese pasito adelante que desde hace tanto tiempo viene apuntando, pero sin acabar de disparar. Y a sólo le sobra el casi. Pedro M o y a El Niño de l a Capea tam bien cortó u n a oreja a ley. Toreó mejor que n u n c a en su vida, al menos de las muchas veces que le he visto, u n toro de M a r c a p o r el lado izquierdo, con temple, ligazón y s i n d a r n i u n sólo zapatillazo. Fue u n Capea m a d u r o y desconocido. LOS INVENTOS D E M A D R I D -P e r o M a d r i d también tiene sus inventos. E l más reciente quizá sea el de L u i s F r a n cisco Esplá. E l inteligente torero se h a quedado en toda l a regla c o n l a afición madrileña, fundamentalmente c o n los llamados sectores críticos. B u l l i d o r c o n el capote y vistoso y c o n recursos en banderillas, baja enormemente c o n l a muleta. P e r o el despierto chaval se h a ideado la f o r m a de triunfar s i n necesidad de quedarse quieto y ligar c o n l a espada y la muleta. L a fórmula está al alcance de cualquiera, pero sólo él l a pone en práctica. Consiste en m u c h o i r y venir c o n l a m o n t e r a puesta y el capote o el capotillo muy echado sobre 1 h o m b r o c o m o el que n o quiere la cosa; mucho vaya usted p a r a acá o para allá c o n el caballo, que esto es dirigir la lidia y ahora dejó aquí sobre el pilón de granito l a montera y luego me í e t o a saltitos e n el costillar del toro p a r a ponerlo en suerte en lugar de pegarle cuatro lances pasándomelo p o r la barriga. Saltos, carreras y gestos, si es posible c o n la m o n t e r a puesta, y a tragar todo el m u n d o H o y la gente se lo aplaude. Pero n o se engañe el chaval, al que s i n o se deja llevar p o r falsos espejismos creo dotado p a r a s e r torero importante, p o r sus condiciones y su afición. M a d r i d más que aplaudirle a él, cuando lo elogiaban o le hacían palmas, estaban criticando indirectamente a otro torero. S o n formas viejas. P o r otra parte, pienso que debe renunciar a las palmas fáciles, sobre todo si son a costa de u n compañero, y m u c h o más si ese compañero tiene enfrente al público de M a d r i d E s a s p a l m a s simplistas p o r algo tan poco fundamental c o m o decirle ostentosamente al picador que avance dos metros- ¡sólo dos m e t r o s! cuando el toro es de u n compañero deben tener 1 sabor amargo de la hiél. Además, pasado mañana las cañas se vuelven lanzas. P o r eso, Esplá, porque creo que estás capacitado p a r a empresas mayores, que no te dejes confundir y sigue el camino de la verdad, que éste otro d u r a poco. Ángel T e r u e l también mató seis toros para cortar lo que en M a d r i d l l a m a r o n una oreja p o r u n a faena técnicamente buena, y que aquí llamamos una faena al hilo del pitón, sin ligazón, con pases lim- Los defensores de la fiesta Ni Madrid ni su notable afición a 109 toros se merece la actuación de unos grupos minoritarios, que, ubicados fun damentalmente en los tendidos S p jfc intentan envenenar todos los días ota corrida el ambiente de la plaza de La Ventas. Ojeadores precipitados del Cossio y memorizantes a la carrera de un reglamento taurino cuyo sentido último desconocen, los componentes de estos grupos acuden a los tendidos de la plaza madrileña no con la sana intención de ver y participar con el sentimiento en una corrida de toros, sino de convertir la fiesta brava en una guerra de protestas en la que así ellos se autoerigían en protagonistas. Ese es su mal: quieren ser alguien sin ser nadie y han escogido la plaza de toros como trampolín de sus frustraciones. Incapaces de hacerse oír en ninguna parte, se sienten realizados cuando gritan en la plaza esas consignas que llevan pensando sabe Dios cuanto tiempo. Así son de originales. Y salen luego por el patio del desolladero, prolongación fugaz de su reinado de necios, orgullosos como pavos reales, presumiendo entre ellos cada cuál de su ocurrencia, aunque sin escucharse siquiera los uno a los otros. Y se quedan allí hasta última hora en un absurdo diálogo de sordos, entre la indiferencia de los aficionados que pasan de largo mirándoles entre compasiva e irónicamente. Allí se habla de todo menos de toros. Huérfanos del más mínimo pudor, quizá por su condición de ignorantes en materia taurina, acuden a la plaza con un pañuelo verde y un silbato. ¡Ahí es nada! Cabe imaginar el dudoso gusto y la más que torcida intención, no diría del aficionado, que eso es mucho decir, pero sí del espectador que antes de irse al tendido, con su café entre pecho y espalda y su buen puro en la reserva, soñando con faenas sublimes y pegando pases sentimentales en el interior de su imaginación, en lugar de eso se pasa por una tienda para comprarse un pañuelo verde muy grande y un silbato que suene agriamente. Y encima se dicen defensores de la fiesta, ellos que raramente aciertan en sus protestas, que han presionado para que devolvieran toros que luego resultaron excepcionales, que estaban intentando ridiculizar a un loro que a poco se lleva por delante la vida del torero, que luego se dejan dar gato por liebre entre tópicos y típicos. R. M O R E N O pios, pero aislados, sin e n t r e g a y sin arriesgar u n alamar. LOS V E T E R A N O S SALVARON S L F E R I A -M a n o l o Vázquez fue capaz del esfuerzo c o n u n toro n a d a fácil. E s ¡a raza de torero de otro tiempo que no se quiere i r de vacío de u n a plaza como! a madrileña n i dejarse ganar la pelea sin poner a r d o r en l a lucha. Se jugó el tipo quien menos necesidad tenía de hacerlo, v demostró que n o sólo es un gran torero, sino que, además, tiene raza para cuando le hace falta. Antoñete, en u n a feria más larga, sacó a relucir también su sabor y su coraO Pasa a la Pág. siguiente
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