Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
por losé María Vázquez Soto sas cadenas. A los negros, que en crecido número y procedentes del tráfico de la esclavitud existían en la ciudad los c o n s o laba y socorría hasta el extremo de fundar para los mismos un Cuevas, para cuya fundación, y bajo cláusula testamentaria, legó 30.000 doblas de oro. En su tiempo se puso el primer reloj de España en la torre de la Iglesia Mayor. A fines de 1400 vuelven a D. Gonzalo de Mena fue un gran arzobispo. A su muerte dejó una cuantiosa suma para la fundación de la Cartuja, protegió a los negros esclavos y puso el primer reloj de torre en España. (Galería de arzobispos. Palacio Arzobispal. Hermoso grabado que representa l ofrendando ala Virgen de las Cueva ta Cartuf de su Don Gonzalo de Mena y Roelas Fue un gran arzobispo, que tomó posesión tras largo paréntesis de sede vacante prolongado desde la muerte de su antecesor, casi diez años hasta 1393. Mena procede de una ilustre familia toledana y fue obispo de Calahorra y de Burgos. C u a n d o llegó a Sevilla en 1394 se encontrará c o n un trabajo al que aplicará todo su celo: el apaciguamiento de dos grandes familias rivales, Alvar Pérez de Guzmán y Diego Hurtado de Mendoza. Ambas pretenden el Adelantamiento de Andalucía y traen dividida a la ciudad en bandos que originan graves pendencias. Socorrió con esplendidez a los centros de hospitalidad y por decoro de su Iglesia Catedral y aun perjudicándose en sus rentas eliminó las tiendas y tenderetes adosados a los muros exteriores. Para asegurarse que en lo sucesivo no se instalasen en este lugar los mercaderes rodeó el templo de gradas y de mármoles con grue- hospital que se llamó de los negros donde estableció una hermandad que ha llegado hasta nuestros días. Fue importante protector de la Cartuja de las Una escena del interior de la Cartuja, que mucho más tarde inmortalizaría el pintor Zurbarán. La hora del refectorio. ABC 21 septiembre 1983 Grabado representando a un cirujano operando abscesos de bubas. recrudecerse las epidemias de landres. El prelado, agotado por el trabajo y los años, se retiró a su villa de ¿antillana, a d o n d e ya llegó contagiado por la epidemia, y a poco de su llegada, falleció a los sesenta y siete años de edad. Fue trasladado a Sevilla para sepultarle provisionalmente en la capilla de Santiago. La muerte del arzobispo fue muy sentida por los sevillanos, porque siempre se preocupó por los problemas de su pueblo. Fue hombre afable, prudente y de gran caridad. La fundación de la Cartuja de las Cuevas, obra de sus predilecciones, pasará por no pocas vicisitudes hasta llegar a sus mejores tiempos. M u c h o después de su muerte, tras prolijos tratos con los patronos del monasterio, los Per Afán de Ribera, el 26 de enero de 1594, cumpliendo cláusula testamentaria, se trasladó el cuerpo del arzobispo Mena en medio de gran solemnidad al templo cartujano. (Continuará) 15
 // Cambio Nodo4-Sevilla