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44 A B C DEPORTES JUEVES 13- 11- 86 Otra victoria sevillana de la selecciói Ficha técnica España, 1 (Míchel) Rumania, 0. Alineaciones: España: Zubizarreta; Chendo, Arteche, Sanchís, Camacho; Michel, Víctor, Gallego (Señor, minuto 77) Rincón (Eloy, minuto 85) Butragueño y Julio Alberto. Rumania: Lung (1) lovani (1) Bumbescu (1) Ungureanu (3) Stoica (1) (Rednic, minuto 82, s e Belodedici (2) Lacatus (3) Klein (1) Camataru (2) Boloni (1) y Hagi (2) Arbitro: J I. Keizer (Holanda) Mal en el primer tiempo, dejando pasar un juego durísimo con entradas espeluznantes y sin mostrar tarjeta. Aplicó mal la ley de la ventaja. Pitaba siempre a destiempo. Tampoco supo cortar el juego duro en la segunda mitad. Mostró tarjetas amarillas a Stoica minuto 52) por dura entrada a Butragueño y a Rincón (minuto 74) por entrada a Boloni. En el minuto 90 pitó penalty que tiró Butragueño y paró el meta Lung. G o l 1- 0: Minuto 57. Pase de Arteche a Rincón en profundidad. Centro de éste desde la izquierda y tiro impresionante de Míchel, tal como venía el balón, batiendo a ¡meta Lung. Incidencias: Partido correspondiente a la fase previa de la Eurocopa de naciones. Estadio Benito Villamarín, que registró lleno. Campo pesado por las lluvias. Ambiente ya habitual con la selección, que convierte al estadio en una caldera hirviendo. Preside el titular de la F E F José Luís Roca, junto al presidente del Congreso, Félix Pons; el presidente del Real Betis, Gerardo Martínez Retamero, y el presidente del Sevilla, Luis Cuervas. Hubo pitos al palco. Se tiraron bengalas al terreno de juego que forzaron al arbitro a detener el desarrollo del partido. Míchel Ni el penalty hizo falta... Sevilla M. Fernández de Córdoba Míchel le pegó como dicen los ar- Locatus- -el siete de los amari- lograba el Soso poner en orden a gentinos, che, para descoserla. Le llos- -y Chendo se perdía, no termi- su gente, hacer su fútbol de seda, había llegado el balón, de cine le naba de ajusfar su temple al del el que vimos hace muy poquito dio Poli, para eso: Pero esos balo- partido. Por medio, Gallego. Pero tiempo por Sánchez- Pizjuán. Ni Vícnes son los que se cantan en vola- muy solo. Quiso el madridista tem- tor le cogía el aire, ni el propio Mídizo, o salen a la calle, o cogen plar y mandar. O no le hacían caso chel llegaba a balones claros, ni puerta y cuando cogen puerta, su- o no lo veían sus compañeros, o la Julio Alberto hacía otra cosa que ponen e! primer gol para una ba- maraña amarilla los perdía. Pero no partir una y otra vez la banda para rrera rumana, esto ocurre en Sevilla y es con la selección y el clamor se oiría en los chirlos mirlos. A Poli, Zubizarreta: Tuvo poco trabajo, aunque no fácil. Sobre todo en la iba casi una hora justa de partido, primera mitad. En la segunda anduvo más descansado. (Sin calificar) no había mucho orden, ni mucho C h e n d o Jugó un poco fuera de su sitio, sin encontrar su ritmo concierto en la gente de Muñoz, le casi nunca, aunque mejoró un poco en la segunda mitad y no volvió mandó el balón Arteche. Le salió al la cara nunca. (1) colchonero- -y eso que no es, preArteche: Su fútbol es tosco, pero va siempre de verdad. Dio el cisamente, su fuerte- -bordado. Por balón del gol y demostró que hay partidos en los que puede ser insusdelante, por la banda izquierda, tituible. (2) para que Poli engañara con la Sanchís: Mantuvo un pulso muy desigual con Camataru. El ruzurda- -que no es la buena- -y Mímano lo sacó de quicio algunas veces, pero terminó imponiéndose. (1) chel le diera, ya escribo, para misC a m a c h o El capitán dio, como siempre, un curso completo de mamente descoserla. entrega y pundonor. Tuvo algunos problemas con Lacatus, (1) Por allí empezaba y por allí acaGallego: No estuvo a la altura de su juego, aunque fuera- -sobre baba el sudado triunfo de la selectodo en la primera mitad- -el mejor dei centro del campo. No lo entención. Allí, minuto cincuenta y siete, dieron, o no pudieron entenderlo. De él salía el fútbol español. (2) casi una hora de toma y daca, enVíctor: Se perdió en la primera mitad por terrenos de nadie, detraban las tranquilidades en los rrochando inútilmente energías. En el segundo tiempo mantuvo más el cuerpos, se redoblaban los ánimos tipo, pero sin redondear, ni mucho menos, el partido. (1) en las gargantas y el é, oé, oé, oé Míchel: Sólo su golazo merece ya calificación. Tal como la vic se mezclaba y cruzaba con un Esvenir la enganchó y por poco la parte. (2) paña, España, España que a uno, Rincón: Luchador en solitario allá en la punta. Sin ayudas y sin particularmente, le suena a gloria muchos balones aprovechables. Dio el pase del gol y recibió golpes bendita. Allí, con Míchel, se comende muchas clases, aunque también los diera. (1) zaba a ver claro. Hasta entonces... Butragueño: El lunar del penalty- -no lo tiró bien el rubio madriHubo, eso sí, fuelle y voluntad. dista- -no puede ocultar que fue el delantero que más tiró y el que Pero había- -escribo del primer fútbol más bonito hizo. (2) tiempo- -divorcio en las líneas. J u l i o Alberto: Voluntad y ganas, pero sin culminar jugada. Forzó Atrás mandaba Arteche, rompiénun penalty. ¡1) dola, mientras Sanchís mantenía un Señor: Salió muy poco tiempo sustituyendo a Gallego. (Sin calipulso con Camataru- -arto, larguiruficar) cho, con medias caídas a ¡o GordiEloy: Menos tiempo todavía en ef campo al salir por Rincón. (Sin lio- Camacho tenía algunas dificalificar) cultades c o n el peligrosísimo no llegar casi nunca a ninguna parte. Arriba, la isla. Buitre tenía a tres siempre pendientes de sus alas. Y Poli Rincón se peleaba en solitario, s i e n d o el s a c o de los g o l p e s Golpes que lo mismo le daban que daba. Pero no había peligro. No había sensación de agobio ante el gigante Lung. No se llegaba con tranquilidad, con el sosiego de la pared, con la clase de ir al tuyamía para entrar por un muro de gigantes. El partido, además, se complicaba un poquito porque estos rumanos se plantaban en tres toques por los terrenos de Zubizarreta y hasta lo ponían en apuros. Arriba, el Buitre Dos detalles en la primera mitad, dos largos y cálidos en la noche sevillana, dos latigazos de las gargantas que saben que allá donde vuele este Butragueño hay siempre carne de gol, peligro, auténtica emoción y fútbol- fútbol. Pero no, no se terminaba de rematar. No se llegaba a gusto, gustándose. Y se malograban las pocas ocasiones que dejaban Ungureanu- -pedazo de futbolista este cuatro rumano- -y compañía. P e r o en la s e g u n d a parte, cuando iba casi una hora, un solo balón lo cambió casi todo: Arteche a Poli, Poli con la zurda al segundo palo, Míchel que llega, le da, la descose y la cuela. que retumba. Gol que emociona. Gol que hace vibrar aún más a un estadio y a una Sevilla que se entrega con la selección y que pasa olímpicamente de quien o quienes se sienten en el Así jugaron
 // Cambio Nodo4-Sevilla