Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA, SOCIEDAD ANÓNIMA 5 DE SEPTIEMBRE 1987 ABC Cosas que pasan N el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid de fecha 25 de julio de 1987, y dentro de unas disposiciones generales de la Consejería de Agricultura y Ganadería, se publica una orden, en concreto la 595, que debe ser tenida muy en cuenta por los ciudadanos madrileños. En ella se establece la valoración cinegética de las piezas de caza y especies protegidas en la Comunidad de Madrid, así como la cuantía por daños y perjuicios que los cazadores furtivos e irresponsables habrán de abonar en concepto de indemnización y multa en caso de incumplimiento. La relación de especies protegidas por la Comunidad de Madrid es tan extensa como beneficiosa para la conservación de nuestra fauna. La provincia de Madrid, como bien sabe el consejero firmante, Luis Maestre Muñiz, es un enclave prodigioso de la madre Naturaleza que asume y acoge las más variopintas e inesperadas especies cinegéticas. No es de extrañar, por ello, que las multas e indemnizaciones establecidas equivalgan en su dureza al exotismo de las piezas abatidas. La primera sensación que percibe el ciudadano que lee la orden es la misma que deben sentid los qu disfrutan su primer amanecer en el cráter de Ngorongoro, paraíso por excelencia de la fauna africana. El consejero de la histórica Comunidad autónoma no ahorra firmeza e inflexibilidad a la hora de prevenir sanciones. Así, por ejemplo, fija en ciento cincuenta mil pesetas la multa por cazar un flamenco rosado, tan abundante en Madrid. Otra ave, tradicionalmente ligada a la historia de nuestra provincia, el pelícano, es objeto de una valoración más ajustada a su presencia en las orillas del Alberche: sólo cincuenta mil pesetas. Con dos especies de la fauna madrileña, la Comunidad de Madrid se muestra especialmente rígida e intransigente. Tras años de dejación y desidia, el pueblo de Madrid demandaba una manifestación de severidad como la que se apunta en el texto de la ley. Nada menos que setecientas cincuenta mil pesetas tendrá que satisfacer todo aquel que ose y se atreva a matar, sin el correspondiente permiso, un ejemplar de la foca monje. Setecientas cincuenta mil pesetas, que son pocas si las comparamos con el millón y medio de las mismas que abonará, sin posibilidad de descuento por pronto pago, quien cace, en el ámbito territorial de la Comunidad de Madrid, un oso. Sea con madroño o sea sin madroño. Con disposiciones de esta índole y empresas de tal envergadura naturalista, uno se siente moderadamente orgulloso de pertenecer a una Comunidad tan lógica, ecológica y particularmente sorprendente como la de Madrid. Alfonso USSIA REDACCIÓN, ADMINISTRACIÓN Y TALLERES: CARDENAL ILUNDAIN, 9 41013- S E V I L L A FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA A propósito N el debate en torno a las conversaciones del Gobierno con ETA hay un punto en el que coinciden los que las aplauden y los que las rechazan. Ni unos ni otros aceptan la versión oficial, tan ingenua como increíble, según la cual se trata de un simple diálogo para, sin contrapartidas, acordar cómo y dónde entrega ETA su armamento. Nadie cree que se esté hablando de la rendición incondicional de la organización terrorista. Todos entienden, por el contrario, que el hipotético armisticio- -q u e no se tratada de otra cosa, pues ni Antxón ni nadie está en condiciones de garantizar una paz definitiva- -Devana aparejadas contrapartidas muy concretas por parte del Gobierno, que acaso no se harían públicas por discreción, pero que sólo podrían calificarse de políticas. Conviene no perder de vista lo anterior porque podemos estar presenciando la gestación de un mayúsculo y gravísimo error político, de esos que después tienen difícil arreglo. Un error como lo fue el empecinamiento antiOTAN del PSOE de 1982, que tanta cola trajo, o como el nombramiento del señor Puente Ojea para la Embajada del Vaticano. Errores que, aunque rectificados, siempre dejan dolorosas secuelas. No se sabe. laque. el Gobierno pueda ganar o perder con el diálogo pero lo que sí está claro es que ETA gana, y mucho. Porque lo que se está perdiendo de vista en todo este asunto es que nos hallamos ante un importante episodio en la batalla por el control de la opinión pública vasca. Una batalla que todos cuantos aspiran a un País Vasco independiente- -E T A incluida- -vienen realizando con notable éxito y casi sin resistencia. La estrategia no puede ser más obvia: la causa más absurda puede llegar a triunfar si conquista mentes y voluntades. Lo importante es que haya gentes convencidas de que el País Vasco debe ser independiente y decididas a actuar en consecuencia. Y lo cierto es que el número de esas gentes ha crecido desde 1976, en gran medida porque los diversos Gobiernos del Estado han carecido de una política vasca digna de tal nombre, oscilando entre los palos de ciego, la indolencia y la debilidad. Los Gobiernos de Madrid no han sabido nunca muy bien lo que querían, mientras los nacionalistas lo han sabido siempre demasiado bien. Decían autonomía pero pensaban independencia Lo que es una evidente realidad si se piensa en la independencia abierta o camuflada bajo el pacto confederal caro a Arzallus. Frente a esa implacable lógica con que los nacionalistas, violentos o no, persiguen- en coherente orden disperso- su objetivo, el Gobierno no encuentra otra salida que pedir árnica. Que eso, y no otra cosa, es abrir diálogo con ETA. Alejandro MUÑOZ ALONSO Ni guerra, ni política A desde San Pablo, religión y deporte han vivido unas buenas y amistosas relaciones. El apóstol, que a juzgar por sus epístolas debía de ser un forofo del estadio, tomaba de los Juegos Olímpicos muchas de las metáforas con las que explicaba su fe a los primeros cristianos: Muchos corren en el estadio, pero uno solo consigue la victoria decía. Y concluía: Corred así vosotros, para conseguir la corona incorruptible. Por una corona corruptible pelean hoy los atletas. Pero, aún así, qué digna, qué ejemplarmente humana es su lucha. Asombra que en un mundo en el que prima la ley del menor esfuerzo y en el que todo se mide por su valor monetario, haya millares de hombres y mujeres que entregan su vida- horas y horas diarias- para rebajar una centísima de segundo a su carrera de cien metros o para lanzar un metro más allá la jabalina. ¿Y eso para qué sirve? se preguntan los tragaldabas de siempre. No sirve gozosamente para nada comestible. Porque si una infinitesimal minoría de los atletas saca rendimiento económico a sus marcas, los más saben que su premio no irá más allá de unos cuantos aplausos y, con mucha suerte; de una fotografía en los periódicos o de una medalla de oro que cualquier día servirá de botín para los ladrones de turno. Pero yo me quito el sombrero ante su coraje. Cuando veo a la pequeña Emilia Cano sufrir indeciblemente para llegar a la meta (sabiendo que, en definitiva, qué más da el puesto vigésimo noveno que el cuadragésimo) pero haciéndolo por el único orgullo de realizar su sueño, me lleno de vergüenza al pensar que yo no haría la milésima parte por hacer así mi trabajo. ¡Es tan fácil tirar la toalla! ¡Tan fácil decir: no sirve para nada, es imposible! Con que la mayoría de los humanos pusiera la décima parte de pasión en sus trabajos, con que los creyentes creyeran con la mitad de ese apasionamiento, el mundo estaría salvado y la fe se vería dignificada. El Papa ha querido recordárselo a los atletas en su audiencia de ayer. Era, creo que por primera vez en la historia, el encuentro de los atletas con un Papa atleta, el 2.001 de los reunidos. Pío XI fue alpinista. Pero Juan Pablo II lo ha sido casi todo: alpinista, nadador, practicante del kayak y del ciclismo. Y ahora una especie de maratoniano del papado, con marcas viajeras que no me explico cómo no aparecen aún en el Guinness Vosotros- -l e s ha dicho- -sois vistos por muchos como ídolos. Mucha gente espera que seáis personas fuera de serie no sólo durante las competiciones, sino también fuera del estadio. Lo son, de hecho. Por eso y por su coraje es por lo que uno se quita el sombrero. J. L. MARTIN DESCALZO E PEDIR ÁRNICA E CON 0 SIN MADROÑO Y EL ATLETA 2.001
 // Cambio Nodo4-Sevilla