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VI ABC ABC íí fe ra ríe 9 enero- 1988 n o b l e c o n t e n i d o de modo q u e p r á c t i c a mente se ofrece como primicia A través de túneles contemporáneos, más allá de los espejos. Eurídice es rescatada por Orfeo de las profundidades de la tierra. Es muy ingeniosa la invención de esa mafia de los que viven a! otro lado de ios espejos. Por ejemplo, uno que viene de visita se le invita a pasar, mostrándole el espejo. Si no es de los nuestros (y no suele serlo) mira sin atreverse a mirar como si uno fuera loco o tonto. Se le saca del apuro diciendo: ¡Qué bobo. Confundí el espejo con la puerta! Pero si lo atraviesa, yo le sigo... En un cuento, admirablemente escrito, como éste, como todos, aparece constantemente esa técnica de Torrente que consiste en rozar la poesía, sin sujetarla a la fuerza por los cabellos. No hay nunca una ciega entrega a la tentación lírica. Hay siempre un pudor y casi un miedo a caer en lo blando o amanerado, y la tensión y el encanto van por dentro, sin que asomen posibles excesos de facilón encantamiento. Esto puede endurecer en ocasiones sus relatos, y hasta hacer que nos encontremos con determinadas durezas que hagan a los ojos de alguien achatar e! relato- -ya nos cuenta el novelista el reproche de alguna amiga al respecto- pero e! escritor sale indemne del trance, y preparado para otra incursión en el ensueño imaginativo. El accidente de Hombre al agua resuelve una propuesta novelística donde, como tantas veces, el autor gusta de investigar sobre lo sencillamente inventado; por ejemplo, sobre la posibilidad de enviar un hombre al pasado... Mi dignidad no me permitía mostrarme asombrado ni siquiera curioso. Había adoptado la actitud del que escucha a un novelista de los de ciencia- ficción exponer el proyecto de su próximo relato. La utopía de Mr. Morris consiste en apoderarse del pasado y en cambiar los hombres y ios héroes de la historia universa! por ciudadanos norteamericanos. Si usted- -dice Mr. Morris a su interlocutor- -fuese nacido a este lado del Atlántico habría sentido alguna vez la humillación de que nos haya descubierto un europeo. Pues lo primero que se nos ocurrió fue redimir a América de esa mancha de origen. Buscamos un genovés nacido en Wert Side, un genovés imaginativo y lunático, lo aleccionamos de un modo convincente y lo dejamos un buen atardecer, con su hijo de la mano, a la puerta del monasterio de La Rábida, allá en la tierra de usted. La cruz de hierro -1987- la historia que cierra el libro, es una tierna fábula de amor, casi una balada, que nos deja un aire de romántica ensoñación. El soldado, las tres muchachas, la condecoración como un testigo, que va perdiendo acento simbólico en el recuerdo y que va hacia el olvido y hacia la nada. Torrente Ballester hace bien en no despreciar el género de la narración breve, aunque él diga que navega mejor en aguas de mayor calado. Esta Efigenia, tan bien acompañada de distintos relatos, escritos en diferentes momentos de su historia creadora es una feliz prueba de su facilidad y de su talento de escritor. José GARCÍA NIETO de ia Real Academia Española ON un sabroso prólogo nos hace entrar Torrente Ballester en Gonzalo Torrente Ballester estas h i s t o r i a s sin Ediciones Destino. Ancora y Delfín. Barcelona. 1987 miedo alguno a que detenimiento en la acción En Gerineldo sobre algunas de ellas hayan pasado muchos- -1940- la poesía y el humor engastan la años. Si hay algún escrúpulo porque teme ingenua historia con el garbo y la pericia a la que el tiempo haya podido hacer mella en que Torrente nos tiene acostumbrados. El énsus más antiguas creaciones, le planta cara a fasis puede ser compatible con la ternura... la intervención y confiesa su culpa, lo que no (Se despoja aquí de la capa, de larga tela esera en absoluto necesario. Este Lope de carlata, con una B dorada y coronada a la alAguirre lo escribí cuando aún no estaba muy tura del corazón... Quiero que me la devuelseguro de mi prosa, y se resiente de un tono vas victoriosa o que te sirva de sudario Y arcaizante del que posterior y afortunadaañadió en voz baja: Procuraré besarte antes mente me fue dado librarme Data de 1940 de la partida... Era una escena irreprochay mantiene la frescura de su momento creable. Eginardo, a su manera, expresó la admidor y la alegre, seguridad del novelista para ración que le causaba: Parece cosa de traacometer con gracia y con novedad un tema gedia helénica ya tratado por otras plumas. Pero comencemos por el principio: Efigenia es el relato que da mayor densidad al libro, el más extenso textualmente, y en el que Torrente ha ensayado, como nunca, esa propensión suya de introducirse en los mitos, suyos o ajenos, con una fuerza de tabulación donde la historia heredada no le quita jamás la libertad, sino que es capaz de introducir su fantasía, de manera original e independiente. Su amplia cultura y su conocimiento de las historias doradas le permiten no sólo moverse como pez en el agua en el tratamiento de los temas, sino que no se ve jamás trabado por las limitaciones que puede encontrar en cada recreación. Aunque él confiese que el relato corto no es precisamente su especialidad, este libro es un completo acierto en cada título. Efigenia, por otra parte, participa de las virtudes sosegadas de la novela, y de la velocidad del cuento. Cien páginas son una buena medida para que se justifique estructuralmente el modelo y para que el autor pueda decir con evidente contento que la obra es importante y significativa, creo yo, para entender la historia interna de mi obra Efectivamente, en ella aparece ese Torrente que admira cuanto conoce y que entiende lo que es la literatura, hasta la más contrastada y para algunos intocable, y que los verdadeCómo se fue Miguela- -Torrente confiesa ros escritores- ¿para qué caer en la vulgarique fue su primera narración de misterio- -dad de las citas? -saben bien que la originapuede ser en efecto antecedente del escritor lidad va por dentro y que muchas veces, en imaginativo e inquietante que iba a ser desesta ocasión por ejemplo, la apoyatura en un pués el autor de libros mayores, donde la intema y en clima conocidos- -sobre todo litetriga trasciende lo real. Un cuento, no obsrariamente- -puede lograr aciertos más valiotante de corte clásico, recortado a la medida precisa y con el justo golpe para lograr la sos que los que se encontraran en una obra conmoción de! lector. El comodore- -194 -de pura invención. Lo que nunca sirve es la es una sucinta historia, donde personaje y cirreferencia endeble o superficial, pero ya cunstancia corren en el apunte de relato hemos dicho que Torrente Ballester sabe creando una situación de finos matices dradónde se mueve, y convierte en puro arte su máticos. lícita apropiación. Lo que hay siempre en el escritor es talento y desparpajo- -no sé si alTambién se toca de nuevo el más allá en guien se ofenderá con la palabreja- -y nadie ese delicioso cuento infantil, titulado Iñaqui, pensará que hay ligereza abusiva en sus grami primo y Dios- -1981- Lo sobrenatural entra en un juego naturalista, que sólo la imaciosas intromisiones. El relato comienza ya ginación de un niño puede proponer con su con desenfado y, desde ahí una nueva posigracia y su ingenuidad: bilidad para el mito, una nueva tentación en el tratamiento de los personajes: Todo el El padre Gabirondo dice que Dios no hay más que uno. quid de la cuestión y de la historia reside en- -E s o será en Bilbao. El que tenemos que Ifigenia no fue, como se cree, la hija de aquí, para que te enteres, ni lleva anillo, ni Clitemnestra y de Agamenón, hermana, por lo tiara, sino que va vestido de capitán general tanto, de la austera Electra y de Orestes, el de la Armada, sólo que en vez de cuatro gaperseguido... lones, como el Rey, lleva cinco. La coca de Más elemental, y acaso precipitada, la suarriba, por supuesto. gestiva y terrible historia de Lope de Aguirre, Una mujer que huye por los túneles el peregrino -el más extraordinario aconte- -1984- fue publicada por primera vez en cimiento de la historia española en las una revista de escasa difusión, aunque de Indias- donde se echa de menos un mayor C Ifigenia y otros cuentos
 // Cambio Nodo4-Sevilla