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Iglesias admite la posibilidad de ceder a Sartorius o Anguita la presidencia de IU Comunistas madrileños piden el relevo del secretario general Madrid. Ángel Collado El secretario general del Partido Comunista de España, Gerardo Iglesias, ha admitido que el próximo presidente de Izquierda Unida no tenga que ser obligatoriamente el máximo dirigente del PCE como ocurre ahora mismo. En un informe presentado ayer ante el Comité Central del partido, Iglesias acepta este principio que fue reiteradamente defendido por el presidente de IU en Andalucía, Julio Anguita, en los últimos meses. Hasta la semana pasada, Gerardo Iglesias y los dirigentes del P C E más identificados con sus posturas defendían que era inaceptable la división entre ambos cargos y que si alguien dentro del partido aspiraba a presidir la coalición electoral, antes debía optar a la Secretaría General. El cambio de actitud fraguado durante el fin de semana y ya insinuado por Iglesias en su discurso de clausura del congreso de las Juventudes Comunistas, cierra el enfrentamiento por esta cuestión entre el secretario general y los principales dirigentes y califas del P C E como Julio Anguita, pero abre la polémica sobre quién debe ser el presidente de Izquierda Unida, aunque en fuentes comunistas y de Izquierda Unida se apunta el nombre de Nicolás Sartorius como el que cuenta con más probabilidades, pero también se cita a Julio Anguita. Anguita se mostraba satisfecho de que Iglesias hubiera aceptado sus criterios sobre la separación de cargos y ratificaba que el sucesor de Carrillo debe ser secretario general del PCE Sobre los candidatos para encabezar Izquierda Unida, se limitaba a comentar que debía ser la propia coalición y no el partido la encargada de decidir. Solventada la cuestión de su continuidad en la Secretaría General puesta en duda por un grupo de comunistas madrileños que pidieron su relevo, Iglesias también ha propuesto en el citado informe remodelar los órganos de dirección del partido con ío que renuncia a rodearse de sus hombres más próximos, otra de las exigencias de los Sartorius, Anguita y demás figuras del partido. Adolfo Gilaberte, secretario general del P C E de Madrid, su antecesor en el puesto, Pedro Diez, y José Luis Buhigas, fueron los únicos miembros del Comité Central que defendieron ayer que Iglesias debe ser relevado mientras que Francisco Javier Suárez, de la Federación asturiana intervino contra la división de poderes entre IU y el partido. En la nueva propuesta que hoy será aprobada por el Comité Central y que se remitirá al XII congreso que se celebra en febrero, Iglesias defiende la formación de un nuevo órgano, una Comisión Política compuesta por los camaradas más destacados de la actual dirección el presidente y el secretario general de Comisiones Obreras y varios secretarios generales de organizaciones regionales hasta un número de 15 miembros. En resumen, según palabras de Iglesias, los camaradas con más peso en el partido y que más puedan influir en la sociedad Apoyo al relanzamiento de Izquierda Unida, en contra de la exigencia de Carrillo Central para dirigir una oferta al ex vicesecretario general, Enrique Curiel, para que se integre a la dirección del P C E que salga del XII Congreso, pero antes lanzó unos reproches genéricos a los que habían planteado sus desavenencias fuera del partido, pero no dentro. Aunque en un tono autocrítico llegó a calificar de poco eficiente a la dirección del partido, Iglesias pidió a todos los dirigentes comunistas que asuman sus responsabilidades El sucesor de Carrillo insinuaba que algunos de sus compañeros de dirección habían puesto poco esfuerzo en los trabajos de la organización. Gerardo Iglesias ratificó su poco apego al puesto, y recordó al respecto que ya en 1986 había pedido un congreso y la renovación de cargos, petición democráticamente rechazada en los órganos del partido. Se negó a hablar de una nueva crisis en el partido, y dijo que desde fuera había un intento de crearnos dificultades En concreto puso por ejemplo la campaña de informaciones contra el partido en que se han destacado, según Iglesias, los medios de comunicación más a la derecha Ante el problema de la falta de unidad de los comunistas, el máximo dirigente del P C E parece contar con el apoyo de todos las figuras de la organización. En el Comité Central se ratificó la apuesta del P C E por el reianzamiento de Izquierda Unida para convertir la coalición en un movimiento político con personalidad propia. El proceso de unidad con el grupo leninista de Ignacio Gallego avanzará en paralelo a ese fortalecimiento de IU. Iglesias no admite romper la coalición como exige Carrillo para entablar conversaciones, y Anguita, cada vez con más influencia en el P C E le apoya en esa cuestión: Quien cuestione IU, es mejor que abandone la idea de volver al partido manifestó el dirigente comunista. Curiel se explica El actual secretariado se limitará a tener unas funciones de gestión para ejecutar las directrices del Comité Central y de la Comisión Política. Sus miembros, divididos por áreas como coordinadores, tendrán una dedicación plena en sus tareas dentro de la organización. Iglesias aprovechó su informe ante el Comité Anguita El presidente de Izquierda Unida en Andalucía ha conseguido finalmente imponer su tesis de que IU y P C E deben estar dirigidas por personas diferentes. Respalda a Iglesias para que siga en la Secretaría General del partido y refuerza su poder en la organización comunista. El relanzamiento de la coalición se hará con el modelo que él mismo ha experimentado con éxito en Andalucía, de donde aún no quiere saltar a Madrid. Sartorius El diputado comunista puede ser el principal beneficiario de que Anguita haya impuesto sus tesis. Renunció como el califa rojo a organizar una candidatura alternativa a la de Iglesias y ahora se perfila como principal aspirante a ser el sucesor del secretario general del P C E en la presidencia de Izquierda Unida, aunque, según fuentes de la IU y del P C E aseguraba hasta hace pocos días que no aspiraba a ocupar el puesto. Curiel Con su dimisión como vicesecretario general, Enrique Curiel ha desencadenado o puesto al descubierto los problemas internos del P C E Ayer, Iglesias le lanzó reproches por no haber defendido sus desavenencias en él seno de la organización, pero le ofreció seguir en su directiva tras el Congreso. En sus planes de relanzamiento, el secretario general no quiere prescindir de una de las figuras del partido. Iglesias El secretario general del P C E ha visto confirmado que nadie está dispuesto a intentar relevarle. Ha cedido en cuestiones organizativas hasta dar satisfacción a todos los principales dirigentes del partido, pero ahora es posible que pierda la presidencia de Izquierda Unida, si así lo decide la coalición tras el congreso. Es más que p r o b a b l e que cuando IU elija a su máximo representante, el partido no proponga su nombre.
 // Cambio Nodo4-Sevilla